Senegal acaba de experimentar una gran transformación política tras las elecciones legislativas del 17 de noviembre de 2024. El partido PASTEF (Partido Africano de Senegal por el Trabajo, la Ética y la Fraternidad), dirigido por el primer ministro Ousmane Sonko, obtuvo una victoria aplastante al hacerse con 130 de los 165 escaños del Parlamento, es decir, el 78 % de la representación nacional. Este resultado supera con creces la mayoría cualificada de tres quintos esperada inicialmente y supone un punto de inflexión decisivo en la historia política del país.
El PASTEF ganó 40 de los 46 departamentos del país, así como 7 de las 8 circunscripciones de la diáspora. Las coaliciones rivales, que antaño dominaban el panorama político, quedaron muy relegadas. La coalición del expresidente Macky Sall solo obtuvo 16 escaños, mientras que la del ex primer ministro Amadou Ba obtuvo 7. Este resultado refleja el profundo deseo de cambio del pueblo senegalés, harto de décadas de políticas ineficaces y ansioso de una nueva visión para su país. Este triunfo en las elecciones legislativas sigue a la victoria de Bassirou Diomaye Faye en las elecciones presidenciales del 24 de marzo de 2024, lo que confirma la magnitud de esta revolución ciudadana.
Un proyecto soberanista y panafricanista
El PASTEF se ha impuesto gracias a un audaz proyecto político basado en la soberanía nacional y el panafricanismo. El partido aboga por romper de forma clara con las políticas neoliberales y afirmar decididamente la independencia económica y política de Senegal. Se hace hincapié en la protección de los recursos naturales, la reactivación de la industria nacional y el fomento del comercio con otras naciones africanas.
El PASTEF se propone recuperar el control de sectores estratégicos de la economía, como la energía, la minería y la agricultura
La soberanía ocupa un lugar central en el programa del PASTEF. Sobre todo en relación con Francia, antigua potencia colonial y neocolonial. El objetivo es recuperar el control de sectores estratégicos de la economía, como la energía, la minería y la agricultura. El partido propone reestructurar la deuda pública, contraída a menudo en condiciones desfavorables, y renegociar los acuerdos internacionales para que respondan a los intereses nacionales. También se prevé una reforma fiscal en profundidad para garantizar una distribución justa de la riqueza, luchar contra la evasión fiscal y financiar servicios públicos esenciales como la educación, la sanidad y las infraestructuras.
Son panafricanos y quieren construir una unión sólida con otros países que incluye la puesta en común de recursos y la coordinación de políticas económicas para ganar peso en la escena internacional
El panafricanismo es el otro pilar del proyecto PASTEF. El partido aspira a reforzar los vínculos con los países africanos para construir una unión sólida, capaz de pesar en la escena internacional. Esta visión incluye la puesta en común de recursos, la coordinación de políticas económicas y la promoción de la cultura africana.
Una revolución ciudadana liderada por Ousmane Sonko.
La victoria del PASTEF es inseparable de la excepcional trayectoria de Ousmane Sonko. En tan solo una década, ha transformado un movimiento incipiente en una fuerza política de primer orden. Antiguo inspector de Hacienda y ferviente defensor de la transparencia, Sonko se ha labrado una reputación por su firme oposición a la corrupción y la mala gestión. Su franqueza, su cercanía a la gente y su integridad han conquistado a un amplio sector de la población, sobre todo a los jóvenes, las mujeres y las clases desfavorecidas.
Encarna a una nueva generación de líderes africanos decididos a tomar las riendas de su país. Su campaña se ha caracterizado por un enfoque participativo, en el que ha implicado a los ciudadanos en la elaboración del programa del partido.
Los retos del nuevo Gobierno
A pesar de su rotunda victoria, el PASTEF se enfrenta a numerosos retos. Senegal se enfrenta a problemas estructurales como la pobreza persistente, flagrantes desigualdades sociales y un frágil sistema sanitario. El desempleo, sobre todo entre los jóvenes, es una de las principales preocupaciones. El nuevo gobierno tendrá que actuar con rapidez para satisfacer las grandes expectativas de la población y evitar la desilusión.
La reforma del Estado es una prioridad fundamental. Esto implica modernizar las instituciones, aumentar la transparencia y combatir eficazmente la corrupción que asola la administración pública. Para restablecer la confianza de los ciudadanos en sus dirigentes, es esencial establecer un sistema judicial independiente, capaz de castigar los abusos sin interferencias políticas. El fomento de la democracia participativa, que implique a la sociedad civil en el proceso de toma de decisiones, también está en la agenda.
En el ámbito económico, la reactivación industrial y la autosuficiencia y soberanía alimentarias son objetivos fundamentales. Senegal debe diversificar su economía, que depende en exceso de la exportación de materias primas, invirtiendo en sectores prometedores como la agricultura sostenible y las energías renovables.
La resolución del conflicto de Casamance es otro de los retos importantes para el PASTEF. Esta región del sur del país es escenario de una rebelión armada desde hace más de tres décadas, que ha causado pérdidas humanas y ha obstaculizado el desarrollo local. El nuevo gobierno tendrá que entablar un diálogo sincero e integrador con los distintos actores implicados para lograr una paz duradera.
La victoria del PASTEF allana el camino para una profunda transformación de Senegal. El partido dispone ahora de una cómoda mayoría para aplicar su ambicioso programa. Sin embargo, el éxito dependerá de la capacidad del nuevo gobierno para pasar de las promesas a la acción.







