El anuncio del Ministerio de Hacienda de no actualizar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a la reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha desatado una fuerte reacción dentro del Gobierno de coalición. Sumar ha manifestado su oposición frontal a esta decisión, señalando que supone una carga fiscal injusta sobre los trabajadores con menores ingresos. Izquierda Unida, dentro de la formación, ha insistido especialmente en que el SMI debe quedar exento de tributación para garantizar un verdadero avance en la justicia social.
La portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Barbero, ha expresado su rechazo contundente a la postura de Hacienda y ha asegurado que su grupo utilizará todas las herramientas a su disposición para revertir la situación. «Aspiro a que esta batalla la ganemos, porque esto va en contra del acuerdo de diálogo social y de las personas que menos cobran en nuestro país. Muchísimas de las personas afectadas por la subida del SMI son mujeres y trabajan a tiempo parcial. La subida es una medida feminista y lo que no suba es lo contrario», ha declarado.
Sumar ha criticado que la decisión del Ministerio de Hacienda se haya tomado de manera unilateral y sin el consenso del socio de Gobierno, denunciando además el incumplimiento de compromisos internacionales, como la Carta Social Europea, que establece que el SMI debe alcanzar el 60% del salario medio. «No es el 60% menos lo que haya que quitarle a alguien del IRPF», ha subrayado Barbero.
El incremento del salario mínimo a 1.184 euros mensuales, equivalente a 16.576 euros brutos anuales, podría traducirse en una mayor presión fiscal para algunos trabajadores, especialmente aquellos sin cargas familiares. «El Ministerio tenía y tiene los mecanismos para evitar esta situación. Debería cambiar de opinión para garantizar que las personas que están en la parte más baja de la pirámide salarial no sufran mayor presión fiscal», ha insistido Sumar.
Desde Izquierda Unida han hecho hincapié en la necesidad de que el salario mínimo quede completamente exento del IRPF, argumentando que la carga fiscal sobre los sueldos más bajos atenta contra el principio de progresividad tributaria. «La subida del SMI es una gran noticia. No es un regalo, es fruto de la lucha colectiva. Pero vamos a seguir hasta conseguir la exención del IRPF como siempre se ha hecho.», han denunciado.
La subida del SMI es una gran noticia. No es un regalo, es fruto de la lucha colectiva. Pero vamos a seguir hasta conseguir la exención del IRPF como siempre se ha hecho.
— Antonio Maíllo 🇪🇭🔻 (@MailloAntonio) February 11, 2025
Justicia fiscal es gravar las rentas del capital, no del trabajo.
Desde el grupo parlamentario de Sumar recuerdan que el incremento del SMI en los últimos años ha sido una de las políticas más efectivas para reducir la desigualdad. «Hemos hecho en siete años el trabajo que deberían haber desarrollado los gobiernos desde hace veinte», afirman. La formación insiste en que la mejor vía para reducir el número de perceptores del SMI es garantizar una mejora generalizada de los salarios a través de la negociación colectiva, en lugar de penalizar a quienes menos ganan con una mayor presión fiscal.
Sumar ha anunciado que presentará una Proposición de Ley en el Congreso para garantizar que el SMI quede exento de IRPF y ha advertido de que seguirá presionando para que el acuerdo de coalición con el PSOE se cumpla en su totalidad. Mientras tanto, el Gobierno tiene un margen de casi un año y medio para introducir modificaciones legales antes de la próxima declaración de la renta, lo que deja la puerta abierta a una posible rectificación por parte de Hacienda.
La decisión final no solo afectará a millones de trabajadores que cobran el salario mínimo, sino que también marcará un precedente en el compromiso del Gobierno con la justicia social y la equidad fiscal.







