La elaboración del Programa Estratégico del PCE termina la fase de debate territorial

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El Programa Estratégico que termina su fase de elaboración puede ser, tanto por su metodología participativa, como por el alto nivel de consenso alcanzado, un instrumento de trabajo válido para afrontar el momento difícil por el que atravesamos la mayoría de las fuerzas comunistas en Europa.

Ahora se trata de pasar a una nueva fase de explicación de lo elaborado y de aplicación practica, con una nueva ronda de encuentros a todos los niveles del Partido, en los que el Programa Estratégico sea la base para elaboración de una táctica que se vaya concretando en la elaboración de propuestas concretas desde las que estar en condiciones de disputar la hegemonía ideológica, social, política e institucional a las fuerzas del capital  tanto en su cara más neoliberal como en la autoritaria fascista.

Por ello la publicación de un resumen del Borrador del Programa que ha salido del debate territorial y que ahora pasará a tramitarse, primero en el grupo de trabajo que ha acompañado su elaboración y después al Comité Central que lo aprobará definitivamente, puede dar una idea del trabajo realizado con la participación de un amplio número de camaradas en todos los niveles del Partido.

Por último no debe entenderse este documento como algo cerrado, sino por el contrario como un texto abierto a continuar debatiendo y experimentando, de manera que el contraste dialéctico de las tesis planteadas en el Programa Estratégico, con las diferentes realidades donde se tenga que aplicar salga la praxis adecuada que permita el fortalecimiento del PCE como un instrumento útil a la clase obrera y las capas populares en este momento de la lucha de clases.

Por ello, si importante fue la participación en la fase de elaboración territorial, más importante es aun la participación en la fase de explicación y aplicación

Resumen del Borrador del Programa Estratégico del PCE

I. El papel de los partidos comunistas y obreros en el siglo XXI

El Programa Estratégico parte de la necesidad de reflexionar sobre el papel de los partidos comunistas y obreros en la actualidad, señalando que siendo importante plantearse mejorar las condiciones materiales de la clase obrera, esto no es suficiente sino que los Partidos Comunistas tenemos que articular la lucha diaria en el horizonte de la construcción de una alternativa socialista.

Por ello se subraya la urgencia de adecuar las estrategias revolucionarias a las condiciones de cada territorio, para que sean realmente efectivas y conecten con las circunstancias culturales y sociales en las que cada Partido Comunista desarrolla su lucha, pero al mismo tiempo plantea la necesidad de mantener una perspectiva internacionalista y antiimperialista frente a la ofensiva neoliberal y la amenaza de una nueva Guerra Fría.

El documento reconoce los problemas que atraviesa el movimiento comunista tras la caída de los países socialistas de Europa del Este y su repercusión en los Partidos Comunistas del resto del Planeta.

Frente a quienes en ese momento asumieron la derrota y disolvieron los PP.CC. desde el PCE se propone fortalecer el Partido con una estrategia orientada a la toma del poder y la construcción del socialismo, lo que implicará, sin duda, prepararse para momentos de ruptura y confrontación directa con el bloque dominante.

En esta perspectiva la organización de la clase obrera debe tener un doble marco, por una parte el territorial, no podemos dejar los barrios y pueblos en manos de la extrema derecha, pero por otra parte hay que tomar conciencia de organizar al Partido en los centros y sectores de trabajo, adaptando esa organización sectorial a las nuevas formas de precariedad y fragmentación laboral.

Se plantea en lo concreto la necesidad de ampliar la presencia del Partido en los sindicatos y de organizar delegados/as sindicales para generar conciencia y articulación social.

El análisis coyuntural identifica la fase imperialista del capitalismo como una etapa de declive sistémico, con contradicciones estructurales entre el crecimiento capitalista y los límites del planeta, exacerbadas por la crisis ecológica, la revolución tecnológica y el conflicto geopolítico entre bloques.

II. Contradicciones del capitalismo y estrategia de alianzas

Se identifican siete contradicciones centrales del capitalismo:

  1. Igualdad vs. discriminación, con ataques al feminismo y a los movimientos sociales que impugna el sistema desde la economía, el feminismo o el ecologismo
  2. Capital vs. trabajo, incluyendo las consecuencias derivada de la revolución tecnológica.
  3. Uberización de la economía, que destruye el modelo clásico de relaciones laborales.
  4. Especialización territorial, con acumulación desigual de recursos.
  5. Crisis demográfica y rechazo a la movilidad.
  6. Democracia vs. seguridad.
  7. Contradicción ecosocial entre desarrollo capitalista y sostenibilidad.

La estrategia del PCE se articula en tres fases:

  • Primera fase: acumulación de fuerzas a partir de las luchas concretas, reorganización del partido y articulación de un bloque social.
  • Segunda fase: apertura de un proceso constituyente para la instauración de la III República, feminista, ecologista, plurinacional y antiimperialista.
  • Tercera fase: transición hacia el socialismo.

Se enfatiza la necesidad de una clarificación estratégica junto con una amplia política de alianzas: unas tácticas, otras estratégicas, que diferencien entre acuerdos coyunturales (como los electorales) y alianzas de clase duraderas.

III. Feminismo y feminización del PCE.

El documento destaca el papel del feminismo como una de las principales fuerzas ideológicas que disputan la hegemonía al bloque reaccionario. La lucha feminista es considerada estratégica en todas las fases de la transformación social. Se subraya la importancia de un feminismo inclusivo, interseccional e intergeneracional, con especial énfasis en las mujeres de clase trabajadora y migrantes.

Se llama a feminizar el PCE estructuralmente, no solo incorporando más mujeres, sino transformando su organización para ser compatible con las realidades de las mujeres que cuidan y trabajan. Las experiencias de las huelgas feministas y la defensa de Juana Rivas son puestas como ejemplo de la acción feminista del partido.

Se plantea disputar el concepto de seguridad, familia y cuidados desde una perspectiva feminista, y construir una agenda centrada en la paz, los cuidados y la lucha antifascista. El Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) es visto como una herramienta para incorporar a mujeres no militantes a las luchas del partido.

IV. Propuesta de modelo de seguridad humana

Se critica la subordinación de la UE a EE.UU. y la militarización de Europa desde el Tratado de Maastricht y la expansión de la OTAN. El PCE aboga por un nuevo modelo de seguridad compartida, desmilitarizado, humano y basado en los principios de la Carta de las Naciones Unidas, el Acta de Helsinki y la Carta de París.

Propuestas concretas:

  • Cese de la guerra en Ucrania mediante una Conferencia Internacional de Paz.
  • Disolución de la OTAN y cierre de bases militares de EE.UU.
  • Reducción del gasto militar y aumento del gasto social.
  • Promoción de un tratado internacional de prohibición de armas nucleares.
  • Reforma democrática de la ONU.

V. Reforma del modelo organizativo del PCE

El documento reconoce las debilidades organizativas del PCE y propone superarlas:

  • Superar el modelo federalizante disgregador para fortalecer el centralismo democrático.
  • Modificar los métodos de debate en los órganos del Partido y priorizar la participación real de la militancia.
  • Establecer un plan de trabajo uniforme y coherente a todos los niveles.
  • Reforzar el papel de los comités de base.
  • Avanzar en la feminización organizativa.
  • Abordar el problema de la desafección militante con seguimiento activo de cada nivel de la organización.

Se propone un proceso de encuentro estatal para debatir de forma colectiva y transversal los retos organizativos y diseñar un plan de reactivación.

VI. Propuesta ecologista para el socialismo

Aunque se menciona brevemente, el documento plantea la necesidad de una propuesta ecologista que articule la cuestión de la energía y el agua, denunciando la instrumentalización de la crisis climática para disciplinar a la clase trabajadora mientras se mantienen las estructuras oligopólicas.

VII. Juventud y batalla cultural

La juventud tiene un papel crucial en la lucha por el socialismo. Se enfatiza la importancia de disputar la hegemonía en el plano cultural, especialmente en las redes sociales, espacio donde se organizan las nuevas generaciones. Se propone desarrollar instrumentos de comunicación que no estén mediados por los grandes medios.

VIII. Conclusiones

El documento cierra con una serie de objetivos estratégicos articulados en tres pilares:

  1. Formación ideológica, política y práctica para la militancia, con una Escuela de Cuadros.
  2. Modelo organizativo cohesionado que permita la aplicación efectiva de las líneas políticas.
  3. Política de alianzas estratégicas y tácticas para acumular fuerzas desde la base.

Desarrollar estos pilares implica:

  • Disputar el espacio público a la derecha desde la movilización social.
  • Fortalecer el sindicalismo frente al nuevo modelo de trabajo precarizado.
  • Rechazar la UE como modelo de integración imperialista y construir una alternativa solidaria.
  • Resolver las contradicciones entre la participación institucional y la transformación social.
  • Desarrollar una comunicación propia y efectiva.
  • Defender una democracia que potencie la participación popular.
  • Construir un Bloque Social y Político revolucionario.
  • Impulsar un nuevo internacionalismo socialista del siglo XXI.

Termina el documento del Programa Estratégico proponiendo una Comisión de Seguimiento con la tarea de coordinar las acciones para traducir este programa en acciones concretas, acompañadas de evaluación permanente y coordinación a todos los niveles del partido de manera que su desarrollo se vaya concretando en la elaboración de una serie de propuestas concretas desde las que estar en condiciones de disputar la hegemonía ideológica, social, política e institucional a las fuerzas del capital  tanto en su cara mas neoliberal como en la autoritaria fascista

(*) Responsable del Programa Estratégico del PCE