Decenas de miles de mexicanos en representación de casi un centenar de organizaciones sociales, agrupaciones progresistas, sindicatos, el Movimiento de Solidaridad y la Asociación de residentes cubanos José Martí, marcharon hoy desde el Monumento a Juárez hasta la antigua embajada de EE.UU. en Paseo de la reforma, para celebrar el Día de la Rebeldía Nacional de Cuba, en el 73 aniversario de los asaltos a los cuarteles Moncada y Céspedes el 26 de julio de 1953.
Líderes de las distintas instituciones coincidieron en indicar que se trató de la marcha más multitudinaria en apoyo de Cuba y contra el bloque que se da en México en lo que va de este siglo, y que hubo una respuesta unánime de los trabajadores y el pueblo mexicano a la convocatoria para expresar su repudio a la política hostil y criminal del gobierno del presidente Donald Trump hacia la isla.
Todas las agrupaciones representadas en la manifestación, incluidas de jóvenes, estudiantes, sectores intelectuales y profesiones, leyeron o distribuyeron sus declaraciones en las cuales lo más común fue el rechazo a la guerra económica de la administración republicana a la cual calificaron de genocida y malthusiana porque se trata de un intento de exterminio total de una sociedad mediante el hambre, las enfermedades y el sufrimiento.
Un hecho muy destacado fue que en su gran mayoría pidieron la intervención de la ONU y organismos internacionales para tomar medidas prácticas, más allá de las declaraciones retóricas sin respuesta concreta, a fin de obligar al gobierno de Washington de suspender el bloqueo e impedir una agresión militar con la que tanto amenazan.
Lo oradores invocaron también a los tribunales internacionales para que dicten orden de detención de Donald Trump, Marco Rubio, Peter Hegsegth y otros dirigentes políticos bajo la acusación de criminales de guerra porque ese tipo de bloqueo se debe clasificar así, y grave violación de los derechos humanos y del derecho internacional por su intervención en los asuntos internos de otro Estado.
También exigieron al mundo entero que reaccionen con sentido de justicia y humanidad frente a las atrocidades que sigue cometiendo contra la pequeña isla el gobierno de Trump, y la impunidad y el cinismo con la que ese mandatario republicano actúa en la creencia de que es el amo del mundo y puede decretar desde su poltrona en la Oficina Oval de la Casa Blanca las agresiones a cualquier nación sin que pase nada.
En la multitud se apreciaban personas de todas las generaciones en los numerosos bloques en los que se dividió la marcha para marcar la presencia del casi un centenar de instituciones, enarbolando banderas de México y Cuba, y coreando lemas nacidos y conocidos desde el triunfo de la revolución cubana en enero de 1959 y cánticos que perdurarán por mucho tiempo como “Fidel, Fidel, qué tiene Fidel, que los imperialistas no pueden con él”, o “Fidel soy yo”, “Yanquis, go home” entre otros muchos.
Uno de los líderes dijo a Alma Plus que esta multitudinaria manifestación del pueblo de México este 26 de julio de 2026 es una expresión muy clara y definida de los sentimientos antiimperialistas del pueblo mexicano, sobre todo en esta administración trumpista que tanto denigra y desprecia a sus tres vecinos más cercanos, en alusión a Canadá y a Cuba.
Expresó que en estos momentos de tanta agresividad del imperialismo yanqui, como se demuestra en gaza e Irán, Naciones Unidas no cumple su papel cuando ya debería de haber promocionado un juicio internacional para que sea el gobierno de Estados Unidos en pleno el sancionado y no lo que está sucediendo ahora de que es EE.UU. quien sanciona a las víctimas con castigos comerciales y conflictos militares.
Recordó que México es también sujeto de esa política de amenazas y terrorismo de Estado que aplican Trump y sus compinches como Marco Rubio, pero el gobierno de la Cuarta Transformación no se ha dejado intimidar, y por eso los mexicanos se identifican tanto con los cubanos.
La marcha fue, en general, un llamamiento al mundo a redoblar su solidaridad y apoyo material y moral a Cuba, a defenderla contra las apetencias de anexión de Trump y sus multimillonarios y realizar una condena internacional de sus crímenes de lesa humanidad contra el heroico pueblo cubano, pero vinculante, con el objetivo de que EE.UU. suspenda de inmediato y sin condiciones el bloqueo.







