El pasado domingo 1 de junio el barco de nombre Madleen de la Coalición de la Flotilla de la Libertad (FFC) zarpó con un cargamento de ayuda humanitaria hacia Gaza con doce personas a bordo, todas ellas defensoras internacionales de los derechos humanos.
Esta nueva embarcación de la Flotilla de la Libertad navega un mes después de que drones israelís atacaran al barco Conscience en aguas europeas, a 17 millas de la costa de Malta.
El barco transporta suministros de primera necesidad para la población de Gaza, como leche maternizada, harina, arroz, pañales, productos sanitarios para mujeres, equipos de desalinización de agua, material médico, muletas y prótesis para niños. Se trata de un cargamento simbólico dadas las inmensas necesidades de la población gazatí tras tres meses de la entrada de ayuda humanitaria en la Franja.
La población sufre la mayor hambruna mundial en la actualidad según Naciones Unidas con cientos de camiones bloqueados en el paso de Rafah, a lo que se le suma la prohibición por parte de Israel de operar a la UNRWA y otras agencias humanitarias en Gaza e Israel ha derivado el reparto de ayuda a una organización de mercenarios, la Fundación Humanitaria para Gaza, creada para este propósito por Estados Unidos e Israel, con un reparto calificado de nuevo por Naciones Unidas como indigno y caótico que ha causado varias muerte y heridos por disparos de los soldados israelíes.
A bordo del Madleen viajan voluntarios de varios países, entre ellos la eurodiputada Rima Hassan y la activista por la justicia climática Greta Thunberg, y el guipuzcoano Sergio Toribio como parte de la tripulación. La Flotilla de la Libertad explica que esta misión es la continuación del legado de otra, la del barco Mavi Marmara, que hace quince años fue atacado por el ejército de Israel asesinando a diez voluntarios humanitarios que intentaban entregar ayuda a Gaza, ese legado es «la negativa a rendirse ante el silencio, el miedo o la violencia».
Desde la Flotilla de la Libertad explican las razones de esta nueva navegación del Madleen: «el asedio a Gaza se mantiene no sólo por la potencia agresora israelí, sino por la inacción mundial», y consideran que la resistencia civil directa sigue siendo importante y que la solidaridad activa puede cambiar la brújula moral del mundo.
La Coalición de la Flotilla de la Libertad hace hincapié en que se trata de un acto pacífico de resistencia civil: «Todos los voluntarios y la tripulación a bordo del Madleen están formados en la no violencia. Navegan desarmados, unidos por la creencia compartida de que los palestinos merecen los mismos derechos, libertad y dignidad que todas las personas».
La Coalición de la Flotilla de la Libertad hace un llamamiento a los gobiernos que garanticen un paso seguro para Madleen y todos los buques humanitarios; a los medios de comunicación, que informen sobre esta misión con exactitud e integridad; y a las personas de conciencia de todo el mundo, que rechacen el silencio y actúen en favor de Gaza.
Fuente: Flotilla de la Libertad Rumbo a Gaza







