¿Homenaje de los reyes a los republicanos de Mauthausen sin condenar el franquismo?

Oportunismo político con fines propagandísticos y una falta de respeto a la memoria digna de las víctimas. No se puede condenar el nazismo fuera de España y no condenar el franquismo dentro de España
Liberación por parte de las fuerzas aliadas del campo de concentración nazi de Mathausen el 6 de mayo de 1945 | Foto: Cpl Donald R. Ornitz, US Army / Dominio Público
Liberación por parte de las fuerzas aliadas del campo de concentración nazi de Mathausen el 6 de mayo de 1945 | Foto: Cpl Donald R. Ornitz, US Army / Dominio Público

En una más de las operaciones de imagen y marketing permanente a que nos tiene acostumbrados la Casa Real en ese enfermizo objetivo suyo —conscientes de que la sociedad española es mayoritariamente republicana— de lograr proyectar una imagen de que ellos van a ser los reyes de todos (republicanos y monárquicos, de izquierdas y de derechas), el pasado 11 de mayo Felipe VI Derecha y Letizia con z tomaron el avión para presentarse en el antiguo campo de concentración nazi de Mauthausen. Allí murieron asesinados más de 5.000 republicanos españoles. Los reyes encabezaban la delegación española con el ministro Bustinduy y el secretario de Estado de Memoria Democrática y acudían a “rendir un homenaje a los republicanos españoles”.

Ya lo hicieron con las visitas a las zonas afectadas por la DANA, buscando esa misma operación de propaganda en la que entienden que se juegan su aceptación popular como reyes. Esta es la primera vez que visitan este campo, pero es evidente que su objetivo es trasladar el mensaje no fácil a la opinión pública de que bajo su paraguas monárquico actual caben todos los españoles, incluso los republicanos. Una filfa, claro. Oportunismo político con fines propagandísticos.

No es casualidad esta visita planificada, debido a que las encuestas del CIS que preguntaban por la preferencia de los ciudadanos por el modelo de Estado, republicano o monárquico, siguen sin publicitarse nueve años después de que empezaran a dar resultados negativos para los Borbones. Ocultar sus resultados desde el CIS, año tras año, es una vergüenza pues se nos oculta una información que debería estar al servicio de los ciudadanos y no de la Casa Real. Pero es también constatación de que las encuestas siguen dando como resultado el de una mayoría ciudadana que prefiere la opción republicana, como indican también las consultorías privadas.

Esta vez los reyes han soportado estoicamente gritos de «¡Fuera, fuera!» y continuos vivas a la República. Su presencia en ese acto para muchos fue una provocación. Es el precio que tienen que pagar en esas arriesgadas maniobras de imagen para conquistarse a la gente. Sin que los borbones realicen una condena clara y contundente del franquismo y sus crímenes y su represión, esta operación de propaganda es fallida, y supone una hipocresía y una burla a la memoria de las víctimas.

Fue la monarquía impuesta por Franco la que usurpó al pueblo español el régimen republicano legítimo que por derecho histórico y en justicia debería haberse recuperado en 1976

Sin ella, la visita devino en un lavado de cara de una institución por su origen franquista, pues muerto el dictador fue Juan Carlos el sucesor y heredero que impidió la proclamación de una República otra vez en España. Fue la monarquía impuesta por Franco la que usurpó al pueblo español el régimen republicano legítimo que por derecho histórico y en justicia debería haberse recuperado en 1976.

En definitiva, Felipe VI Derecha no puede hacer suya la memoria antifranquista y republicana sin condena del franquismo y un reconocimiento político de las víctimas en España, no en Austria. No se puede condenar el nazismo fuera de España y no condenar el franquismo dentro de España. Fue Franco quien deportó a miles de republicanos a campos nazis. Es una forma de negacionismo histórico impresentable. Y una falta de respeto a la memoria digna de las víctimas.

Es esa imposición franquista de la monarquía por voluntad del dictador la que impide a Felipe VI, justamente en el año en que se cumplen 50 años de la muerte de Franco, condenar la dictadura e interesarse por las víctimas republicanas que todavía están en cientos de fosas comunes y cunetas de nuestro país. En los actos y conmemoraciones que se están produciendo con motivo de la muerte del dictador durante 2025 tendría Felipe VI su ocasión de oro para hacerlo, pero no lo hará.

La Casa Real, además, no puede pretender racionalmente homenajear a los republicanos españoles fuera de España y no condenar el franquismo dentro, sin que los republicanos de izquierdas y los demócratas de bien les llamemos hipócritas. Es un descaro inmenso porque los grandes medios de comunicación en este país continúan 50 años después en el elogio rastrero y el peloteo permanente a esta institución antidemocrática que Franco nos impuso. ¡Viva la República!

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