La negociación del nuevo convenio del metal en la provincia de Cádiz ha entrado este fin de semana en una fase crítica. Tras una intensa jornada en el Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía (SERCLA), con más de 20 horas de reuniones ininterrumpidas desde el mediodía del viernes, sindicatos y patronal siguen buscando un acuerdo que evite la huelga indefinida prevista para el próximo lunes 23.
Durante la noche del viernes y todo el sábado, la negociación ha avanzado en grupos técnicos y recesos intermitentes. Según fuentes sindicales, las conversaciones se han centrado en los aspectos más sensibles del convenio, como la brecha salarial, la regulación del contrato fijo-discontinuo, las incapacidades temporales y el salario de nuevo ingreso, este último uno de los principales puntos de fricción.
Pedro Lloret, secretario provincial de CCOO Industria, señaló antes del inicio de las reuniones que acudirían “con las ideas muy claras” y con voluntad de diálogo. “Independientemente de quién haya promovido esta reunión, este sindicato irá con la mejor predisposición para llegar a acuerdos”, declaró. Lloret reiteró también su agradecimiento al apoyo ciudadano: “Desde CCOO Cádiz se agradece a todas las personas participantes en los piquetes informativos, a la sociedad y al pueblo gaditano su apoyo y su comprensión”.
Aunque no se ha cerrado un acuerdo, el simple hecho de que las partes sigan sentadas a la mesa ha sido valorado como un avance por los propios representantes sindicales. “El hecho de que aún estamos aquí, estamos negociando”, afirmó Antonio Montoro, responsable de UGT FICA Cádiz. No obstante, advirtió que los detalles técnicos aún pueden impedir el consenso final: “Por pequeños detalles al final no se llegan a acuerdos”.
Fuera de la sala de reuniones, la tensión se ha hecho notar especialmente en los astilleros de Navantia en Cádiz, donde la industria auxiliar paralizó su actividad desde el martes por la tarde, sin esperar a la convocatoria oficial de paro. Esto ha impedido completar los trabajos previstos en el crucero Carnival Liberty, lo que podría tener consecuencias económicas si el cliente estadounidense decide llevar futuros encargos a otras instalaciones.
Mientras tanto, la Coordinadora de Trabajadores del Metal ha anunciado que, independientemente del resultado de las negociaciones, impulsará nuevas medidas desde el lunes para garantizar que el convenio se cumpla en los centros de trabajo. Entre sus propuestas figuran la creación de un registro de contratos, mayor vigilancia sindical y una red de comunicación activa entre delegados.
La presión en la calle tampoco ha cedido. Esta semana, el alcalde de Cádiz se acercó a los trabajadores en protesta, recibiendo un mensaje claro de parte de los presentes: “Llevamos muchos años así, alcalde, se acabó”.
Las partes han acordado continuar las conversaciones este domingo, en un último intento de cerrar un texto que pueda ser validado en asambleas sindicales y trasladado a las plantillas. La cita podría ser decisiva. Si no hay acuerdo, la provincia afrontaría a partir del lunes una huelga indefinida en uno de sus sectores industriales más estratégicos.







