La información publicada el martes por eldiario.es destapa la trayectoria profesional de F. T., pareja del actual consejero de Vivienda y Transportes de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, que durante años ha encadenado puestos de responsabilidad en instituciones gobernadas por el PP con sueldos públicos que oscilan entre los 50.000 y los 62.500 euros anuales, pese a no contar con estudios universitarios ni un conocimiento fluido de inglés.
A diferencia del consejero, licenciado en Derecho y con formación en escuelas de negocios como el IESE o Comillas-ICADE, F. T. cursó una FP de rama administrativa en los años 80 y posee, según su último currículum oficial, un nivel de inglés de “usuario básico”. Su salto al sector público se produjo tras realizar en 2014 un curso a distancia de 150 horas y coste de 650 euros sobre “Auxiliar de Protocolo”, un título propio “sin carácter oficial”, como aclara la UNED.
Desde entonces, ha trabajado en gabinetes de varias consejerías y en el Ayuntamiento de Madrid, con sueldos que han superado el doble del salario medio en España, según datos del INE. En 2023, con Rodrigo ya como consejero, F. T. fue nombrada coordinadora del gabinete de la Alcaldía en un municipio madrileño con una retribución de más de 62.600 euros, aunque abandonó el cargo a los cinco meses.
Actualmente, trabaja en la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) del Ayuntamiento de Madrid, propiedad 100% pública, donde percibe 49.667 euros anuales. Su puesto, de carácter “provisional”, tiene un rango elevado en la escala interna y, según fuentes de la empresa citadas por eldiario.es, supone un nivel de exigencia bajo. Algunas fuentes equiparan sus funciones a las de un conserje “muy bien pagado”.
Para acceder a ese puesto, el convenio colectivo exige titulación universitaria o experiencia acreditada de al menos dos años. Desde la EMVS indican que F. T. superó una entrevista personal y que su plaza deberá definirse antes de cumplir tres años: bien amortizarse, bien convocarse oficialmente. Una fuente interna vinculada a procesos de selección en la empresa afirmó al medio: “Ahora entiendo todo”, al conocer su relación con el consejero. Según esa misma fuente, su entrada fue “con calzador” y ha estado rodeada de “un halo de misterio”.
Jorge Rodrigo ha rehusado hacer comentarios. Desde su consejería señalan que “evidentemente él no ha tenido nada que ver” con la contratación de su pareja. En el consejo de administración de la EMVS se sienta Cayetana Hernández de la Riva, dirigente del PP madrileño en el distrito de Salamanca, cuyo grupo local preside el propio Rodrigo.
Con 25 años de trayectoria en el PP, el consejero ha ocupado numerosos cargos públicos. En 2012, dimitió como gerente de Madrid Espacios y Congresos tras la tragedia del Madrid Arena y llegó a ser imputado, aunque quedó exonerado. También fue recolocado como directivo en la empresa municipal de aparcamientos de Sevilla.
Más recientemente, tuvo que disculparse tras decir en la Asamblea de Madrid a una diputada: “¡No me ponga morritos, que me descentro!”. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, defensora del “mérito a la española”, ha confiado en él para ejecutar su política de vivienda, que rehúsa aplicar los controles de precios previstos por la ley estatal.







