La dirección del Partido Comunista de Navarra ha acudido la mañana del martes, 12 de agosto, a las instalaciones del Museo Etnológico Julio Caro Baroja para poder contemplar en primera persona unas banderas de esta formación política de la época de la guerra civil que están depositadas en los almacenes del edificio, ubicado en Estella.
En la visita tomaron parte la secretaria política del PCE-EPK en Navarra, Isabel Burbano, el secretario de organización Eduardo Mayordomo y el parlamentario Carlos Guzmán, miembro también de la dirección del partido en la Comunidad Foral. La delegación fue acompañada por la Directora del Servicio de Museos del Gobierno de Navarra, Susana Irigaray Soto, quien trasladó tanto la información que la institución tiene sobre las banderas como el trabajo que se realiza en los almacenes del Museo Etnológico para conservar este material textil.
El material, custodiado y conservado actualmente por el Gobierno de Navarra, está conformado por dos banderas rectangulares (una del Partido Comunista de Jaén y otra del de Euskadi), una gran bandera de balcón y una cinta bastante deteriorada de las Juventudes Comunistas.
La primera de ellas es una bandera roja del Partido Comunista de Euskadi, con la hoz y el martillo en el centro, y que en una leyenda el pie detalla que es una bandera del radio del Ensanche de Bilbao. Seguramente, y dado su tamaño habría estado expuesta en la sede de esta agrupación bilbaína del partido, muy activa desde 1935 hasta 1937, con la caída de la capital vizcaína.
La más grande es de las que llamaban de balcón, de varios metros. Su historia ha podido ser reconstruida gracias, en parte, a la vieja publicación ‘Euzkadi Roja’. En noviembre de 1936, un representante de la Unión Soviética visitó Bilbao para dar su apoyo al pueblo vasco en la guerra. Hubo un desfile por la Gran Vía. De alguno de los balcones colgó esta bandera, que dice así: “Euzkadi Antifascista saluda al pueblo soviético en su 19 aniversario”.





La más pequeña es una cinta roja con la leyenda Juventudes Comunistas en recuerdo al líder de la JSU. Según los conservadores, este tipo de cintas se solían llevar en los palos de las banderas. Pudo ser utilizada en 1936, tras la creación de la Juventudes Socialistas Unificadas, y durante la visita de su secretario general, Santiago Carrillo, a Tolosa.
De la que más se desconocen es de la procedente de Andalucía. Es una bandera española tricolor y que en el centro luce el escudo de la Segunda República pintado a mano al óleo. Lleva la inscripción: «El CP (Comité Provincial) del PC (Partido Comunista) a la 1ª Brigada de la JSU (Juventud Socialista Unificada) Jaén».
Aunque se desconoce la razón concreta por la que este material acabó en los depósitos del Archivo General de Navarra -su actual propietario-, todo hace indicar que fueron sustraídas por soldados franquistas navarros durante la contienda. Antes de su actual ubicación, las cuatro banderas estuvieron depositadas en la cámara acorazada de la antigua sede de la institución. En todo este tiempo no han sido expuestas y de su existencia se enteró el PCE por el trabajo de investigación realizado hace unos años para la exposición ‘Hombres y mujeres de puño en alto. 100 años de comunismo en Navarra’.
En nombre del Partido Comunista, Isabel Burbano, además de agradecer la visita, quiso manifestar la importancia que para su formación tiene estos bienes materiales, ya que conservan la memoria de un episodio trágico para el pueblo español, como fue el golpe de Estado fascista de 1936 y la posterior guerra civil, y la lucha del PCE por la libertad. Además, quiso destacar que en uno de los frentes de los que proceden algunas de las banderas, el de Bilbao, tomaron parte muchos republicanos y republicanas navarras, tras escapar de la Comunidad Foral.







