Aquel 14 de septiembre de 1977

Las reformas que trata de implementar el Pacto Histórico de Gustavo Petro, responden a las demandas que vienen al menos, de aquel Paro Cívico Nacional de 1977. El reto es dar continuidad a los cambios con una aplastante victoria en las elecciones de 2026.
Paro Cívico. Colombia 1977

Poco se durmió aquella noche del martes. Las expectativas y los nervios eran inmensos. Muchos éramos un poco jóvenes y pensábamos que seríamos protagonistas de algo parecido a la toma del Palacio de Invierno que dio inicio en Petrogrado a la gran revolución rusa.

Durante varias semanas estuvimos pegando carteles, repartiendo chapolas, haciendo reuniones en los barrios y con los sindicatos. Agitando el gran día. Durante las noches anteriores en la carpintería del viejo Rosario estuvimos preparando los “miguelitos” con los que paralizaríamos la ciudad. Haciendo memoria parece que solo logramos reventarle las llantas a muy pocos carros y de todas maneras hubo algunos disparos contra un grupo que ponía «obstáculos» al transporte en la llamada variante. En esas estuvimos desde la madrugada y buena parte de la mañana del miércoles recorrimos la ciudad tirando subrepticiamente los famosos miguelitos y pasamos la tarde y la noche siguiente escondiéndonos de la policía que tenía claro quienes habíamos tirado las tales tachuelas. Imposible no saber quiénes lo habían hecho en un pueblo tan pequeño y de tan pocos «agitadores». Hubo parálisis de actividades en las escuelas y colegios, en el hospital, en las oficinas públicas y los juzgados, en las empresas públicas municipales y en Bavaria, quizás la única empresa importante de la ciudad.

Así transcurrió en el pueblo el gran Paro Cívico Nacional del 14 de septiembre de 1977.

Pero en Bogotá y muchas otras grandes y medianas ciudades la cosa fue diferente. Totalmente. Hubo una verdadera insurrección popular con centenares de miles de personas en las calles, barricadas en los barrios populares, cierre de fabricas y entidades. Las exigencias del paro respondían a la crisis que se vivía. Los salarios no alcanzaban para nada, crecía el desempleo, la salud estaba en crisis y también la educación. El estado de sitio ahogaba a bolillazos y encalabozadas las protestas. Las universidades y los campos estaban militarizados. Y en los campos se mataba campesinos a quienes presentaban como guerrilleros o cómplices de la guerrilla. Era tan grave la situación que todos los sindicatos, las organizaciones barriales, la izquierda y hasta sectores de los partidos liberal y conservador apoyaban la protesta.

La represión fue brutal. Por lo menos medio centenar de muertos en todo el país y miles de detenidos.

Y peor fue lo que vendría después.

Los gringos dijeron que no permitirían desenlaces insurreccionales en Colombia y aterrizaron con toda la inclemencia de la seguridad nacional traducida en el estatuto de seguridad de Turbay Ayala y el inició de una nueva etapa de la represión que se prolongaría durante los siguientes cuarenta y cinco años. El estallido del 21 retoma la combatividad del 77. Y casi que las mismas reivindicaciones. El país no había cambiado. Solo empezaría a hacerlo un año después con la llegada del gobierno de Gustavo Petro.

Las profundas contradicciones que tiene el gobierno del Pacto Histórico con la oposición de derechas, sectores del empresariado, el latifundismo, los medios de comunicación, el imperialismo yanqui y hasta con la Unión Europea, tienen que ver con las reformas y medidas que se adelantan y que históricamente responden a las demandas que vienen, por lo menos, desde el Paro Cívico Nacional de 1977 hasta el estallido social de 2021.

Esta es la dimensión del gran reto de darle continuidad a los cambios con una aplastante victoria en las elecciones del 2026.

Estamos cambiando la historia con nuestros viejos sueños como brújula.

Fuente: suenantimbresblog.wordpress.com/

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.