Reducción de jornada, solidaridad de clase frente a la ola reaccionaria

Trabajador manual | Fuente: mites.gob.es
Fuente: mites.gob.es

«Los empleados sienten que la empresa tiene mucha suerte de contar con ellos, y no al revés. Tenemos que acabar con esa actitud, y eso tiene que llegar a través de un daño a la economía. Necesitamos ver como el desempleo aumenta hasta el 40% o 50% y ver cómo la economía sufre para recordarle a la gente que ellos trabajan para las empresas, no al revés”. Tim Gurner, fundador y CEO de Gurner Group

«¿Para qué quieren trabajar menos? ¿Para ir afuera a hacer qué?» . Julio Cordero, Secretario de Trabajo de Milei defendiendo la imposición en Argentina de la jornada laboral de 12 horas y eliminar las vacaciones

La patronal, la derecha y la ultraderecha están envalentonadas. Las múltiples victorias y avances electorales a lo largo del planeta están desatando toda su arrogancia contra los derechos de los pueblos y la clase obrera. Para frenar y derrotar a la reacción en este contexto de desestabilización, demagogia y populismo impulsado desde el llamado “Estado profundo” y difundido por medios hegemónicos y redes sociales, es fundamental que la izquierda y el movimiento obrero pasen a la ofensiva, que se movilicen y defiendan sin complejos políticas valientes y audaces para conseguir victorias tangibles que cambien el estado de ánimo a favor de la mayoría social. La reducción de jornada a 37,5 horas semanales sin reducción salarial en España es una batalla muy importante, no solo en nuestro país, sino también para la izquierda y la clase trabajadora a nivel europeo e internacional.

¿En qué situación esta la ley para la reducción de jornada?

Es preciso recordar que el proyecto de ley para reducir la jornada laboral a 37,5 horas, es un compromiso impulsado por Sumar en el acuerdo de gobierno de coalición progresista. Compromiso que ha ido retrasando su aplicación debido a la oposición frontal de la patronal en el diálogo social, del PP, VOX y la derecha catalana en el Parlamento, pero también en el gobierno por las resistencias existentes de un PSOE que no quiere enfrentarse a la patronal. Debido a ello, el Ministerio de Trabajo llegó a un acuerdo con los sindicatos CC.OO. y UGT el pasado 20 de diciembre de 2024 —del que se descolgó la patronal—, y ahora se encuentra en trámite de enmiendas a la totalidad y se enfrenta a tres vetos, presentados por PP, VOX y Junts.

El primer trámite para la ley de reducción de jornada a 37,5 horas en el Congreso de los Diputados debería haberse realizado el 22 de julio, pero ante la clara posibilidad de que no saliera adelante por falta de apoyos y la oposición de la derecha española y catalana, por el estallido del caso de corrupción en el PSOE de su responsable de organización Santos Cerdán y en medio del acoso judicial y mediático de la derecha (que estuvo a punto de hacer caer al gobierno de coalición), el Ministerio de Trabajo decidió aplazar el trámite parlamentario después de las vacaciones de verano, para dar tiempo a seguir buscando los apoyos necesarios y evitar una derrota del gobierno que habría sido utilizada por la derecha.

¿Qué significa, cómo y a quién afectaría la reducción de jornada?

La propuesta del Ministerio de Trabajo para la reducción de la jornada laboral significaría reducir de las 40 a 37,5 horas semanales de media en cómputo anual. Puede parecer una medida limitada, pero si miramos el promedio anual significaría reducir la jornada laboral de 1.826 horas al año a 1.712 y sin reducción salarial. No estarán afectados los trabajadores que tengan 1.712 o menos horas al año por convenio, puesto que ya tienen las 37,5 o menos horas de cómputo semanal.

Debemos tener presente que la mayoría de los trabajadores y trabajadoras reguladas por convenio colectivo están por encima de la jornada de 37,5 horas (8,8 millones). Si además añadimos a los no regulados por ningún convenio, el volumen de la reducción de jornada podría beneficiar a 13,5 millones trabajadores y trabajadoras.

Un dato que muestra también la dimensión de la ley es la jornada media recogida en los convenios colectivos hasta el 2024, que supone un total de 1.748,5 horas (algo menos de 38’5 horas). En algunas empresas y sectores, especialmente donde se concentran la clase obrera en condiciones más precarias, la medida significaría un recorte drástico de jornada, especialmente a más del 95% de trabajadores y trabajadoras, el sector del campo (96,8%), la hostelería (99,5%), el comercio (96,6%) y actividades inmobiliarias (99,8% de los trabajadores afectados).

Las trabajadoras a tiempo parcial (más de 2 millones y mayoritariamente mujeres), seguirían realizando el mismo número de horas semanales. Sin embargo, y al igual que toda la clase trabajadora que realice horas más allá de su jornada ordinaria, se beneficiarían de una subida salarial, debido al incremento del valor por hora de trabajo, por el efecto de la reducción beneficioso sin reducción salarial.

¿En manos de Junts o de la movilización de la clase obrera?

Es un momento donde la desafección hacia la política, alimentada por el discurso del “todos son iguales” de la derecha y la ultraderecha para alejar a la clase obrera y los sectores populares de la política, de los sindicatos y de la izquierda, esta ley obliga a posicionarse y muestra a las claras qué partidos y qué políticas están a favor de los derechos de la clase trabajadora o cuales están en su contra. La patronal española CEOE ha bloqueado las negociaciones en el diálogo social y lanzó el 29 de abril un duro comunicado contra el gobierno mostrando su “profundo rechazo” a la ley [1]. El empresariado sabe lo que se juega y lanza a la derecha para derrotar la reducción de jornada.

Esta ley obliga a posicionarse y muestra a las claras qué partidos y qué políticas están a favor de los derechos de la clase trabajadora o cuales en contra

Pero si hay una patronal que ha mostrado su oposición de la forma más virulenta a la reducción de jornada, ha sido la catalana Foment de Treball, que en boca de su Presidente Josep Sánchez Llibre ha llegado a afirma que “sería el mayor error económico de un Gobierno en 46 años de democracia” . La patronal catalana (y la española) están utilizando la baza la de derecha catalana de Junts per Catalunya, saben que es la clave para derrotar la ley de reducción de jornada y, de paso, contribuir a un cambio de correlación de fuerzas parlamentario que pueda hacer caer al gobierno de coalición progresista. El mismo Sánchez Llibre llegó a afirmar sobre Junts que “queremos dar un reconocimiento a esta formación delante de la opinión pública por preservar la economía española en un momento de mucha incertidumbre” [2]. Es curioso cómo la patronal y la derecha se olvidan del enfrentamiento nacionalista cuando se trata de defender los intereses de la patronal.

El partido de Carles Puigdemont vive un dilema que le atraviesa desde el principio de la legislatura: aparecer como el partido “independentista” que podría facilitar el gobierno más “españolista” de PP y VOX, o seguir bloqueando o limitando el contenido las leyes sociales en el bloque de investidura del gobierno de coalición progresista. En todo caso el Ministerio de Trabajo está teniendo contactos con Junts para sacar adelante la ley tras las vacaciones de verano. Ya en julio pactaron un comunicado en el que constataban que el acuerdo no está cerrado, aunque la derecha catalana asegura que las posiciones están alejadas y que se mantiene en el “no” a la reducción de jornada.

La patronal sabe que Junts es la clave para derrotar la ley de reducción de jornada y, de paso, contribuir a un cambio de correlación de fuerzas parlamentario que pueda hacer caer al gobierno de coalición progresista

Para que salga adelante la ley para la reducción de jornada, no hay que esperar nada de Junts, la única vía posible es activar la movilización social y sindical para que sea lo mas amplia y masiva, con el fin de presionar a Junts para que vote a favor de la ley en base al acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Trabajo con CC.OO. y UGT. Como vemos en las citas que encabezan este artículo, la derecha y la patronal están envalentonadas y sin complejos por sus victorias, quieren que haya más paro para imponer el miedo y empeorar las condiciones a quienes tienen trabajo, cuestionan nuestros conquistas sociales y laborales, criminalizando como perezosa a la clase trabajadora por tener y ejercer nuestros derechos frente a su explotación, sus horarios y jornadas extenuantes. La lucha por la reducción de jornada ha caracterizado al movimiento obrero internacional y en España desde sus orígenes, desde los mártires de Chicago hasta la huelga de la Canadiense. No hay otra, para derrotar al capital y la ola reaccionaria es momento organizarse y salir a las calles para conquistar nuevas victorias.

NOTAS:

  1. Comunicado de CEOE sobre la reducción de la jornada laboral | CEOE
    https://www.ceoe.es/es/ceoe-news/laboral/comunicado-de-ceoe-sobre-la-reduccion-de-la-jornada-laboral ↩︎
  2. Foment considera la reducción de la jornada laboral «el mayor error económico de democracia». https://www.elperiodico.com/es/economia/20250722/foment-celebra-junts-bloquee-reduccion-jornada-laboral-error-democracia-119956408 ↩︎
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