Las principales organizaciones de la resistencia palestina —el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), la Yihad Islámica Palestina (YIP) y el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP)— emitieron este viernes una declaración conjunta en la que confirman el inicio de la “primera fase del acuerdo para detener y poner fin a la guerra de exterminio” en Gaza.
El comunicado, difundido tras intensas negociaciones con mediación de Egipto, Qatar y Turquía, describe el pacto como un “logro nacional” alcanzado en medio de un conflicto que ha dejado decenas de miles de muertos, millones de desplazados y una devastación sin precedentes en la Franja.
“Saludamos a nuestro pueblo firme y resistente, a los mártires y prisioneros, y a cada familia desplazada que ha soportado el hambre, la destrucción y el desarraigo”, señala el texto, que reivindica la resistencia frente a lo que califican de “máquina sionista de destrucción”.
Las facciones aseguran que la resiliencia del pueblo palestino “frustró los planes de desplazamiento y desarraigo de la ocupación” y que la moral del ejército israelí “se ha quebrado ante la firmeza de Gaza”. También expresan su reconocimiento a los “frentes de apoyo” en Yemen, Líbano, Irán e Irak, y agradecen el movimiento internacional de solidaridad “sin precedentes” con la causa palestina.
La declaración subraya que el acuerdo alcanzado representa un “fracaso político y de seguridad” para Israel, al impedir —según las organizaciones— la imposición del desplazamiento forzoso. No obstante, reconocen que se trata de un “paso parcial” y que las negociaciones “requieren vigilancia constante” para garantizar que la parte israelí cumpla los compromisos asumidos.
Entre los puntos más destacados, el texto menciona la liberación de “cientos de prisioneros palestinos” como una victoria de la resistencia y una muestra de “unidad nacional y determinación en la lucha por la libertad y la dignidad”. Aun así, las facciones denuncian que Israel “bloqueó la liberación de muchas figuras importantes” y aseguran que continuará la presión hasta conseguir la excarcelación de todos los presos políticos.
El comunicado también hace un llamado a reforzar la cohesión social dentro de la Franja de Gaza mediante el apoyo a las familias afectadas, la reconstrucción de servicios básicos y la cooperación entre organizaciones locales e internacionales. Asimismo, proponen convocar “una reunión nacional inclusiva y urgente” que siente las bases de una estrategia política común para la etapa posterior al alto el fuego.
Las tres fuerzas insisten en rechazar cualquier “tutela extranjera” sobre Gaza y sostienen que el futuro de la administración del enclave debe ser decidido exclusivamente por los palestinos. Al mismo tiempo, se muestran dispuestas a aceptar la ayuda internacional para la reconstrucción, siempre que respete la soberanía nacional.
En su cierre, el comunicado renueva la promesa de continuar la “resistencia en todas sus formas” hasta lograr “el fin de la ocupación, el derecho a la autodeterminación y la creación de un Estado palestino independiente y soberano con Jerusalén como capital”.







