Mientras los equipos deportivos de Israel y sus respectivas selecciones nacionales participan en las diferentes competiciones internacionales, sus fuerzas armadas asesinan a deportistas palestinos. Según datos de la Asociación Palestina de Medios Deportivos, entre octubre de 2023 y septiembre de 2025, casi 700 atletas palestinos han sido víctimas del genocidio cometido por Israel y cerca de trescientas instalaciones deportivas han resultado destruidas.
Sólo en el mes de agosto de este año, el ejército sionista dio muerte, entre otros, al exfutbolista Suleiman al-Obeid (conocido como el «Pelé palestino», exjugador de la selección nacional de fútbol); a Allam Abdullah Al Amour, atleta especializado en pruebas de media y larga distancia; y a Mohammed Shaalan, exjugador de baloncesto de la selección palestina. Los tres fueron asesinados mientras trataban de conseguir alimentos en las filas de distribución de la ayuda gestionada por la denominada Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), esa organización criminal respaldada por Estados Unidos cuyos integrantes son solo comparables a los miembros de las SS y los kapos que en los campos de exterminio nazis organizaban las colas de judíos en dirección a las cámaras de gas.
El baloncestista Mohammed Shaalan, exjugador de la selección palestina sub-18 (2003 a 2004) y de la selección absoluta (2005 a 2012), trataba de conseguir alimentos para su familia, especialmente para sus seis hijos. Antes de ser asesinado por los sionistas, Shaalan había realizado múltiples llamamientos públicos para conseguir los medicamentos esenciales que su pequeña hija Maryam necesitaba con urgencia. Ocho días después de su asesinato, la selección israelí de baloncesto iniciaba su participación en la fase final del Eurobasket. ¿Cuántas muertes habrá causado el ejército sionista en Gaza durante los diez días que duró la participación de la selección israelí en el campeonato europeo?
Todos los clubes israelíes de baloncesto y su selección han tenido que jugar sus partidos como locales en el extranjero. El equipo nacional jugó sus partidos de clasificación para el Eurobasket en Riga (Letonia). El Maccabi Tel Aviv disputó sus partidos de Euroliga en Belgrado (Serbia) y el Hapoel Tel Aviv en la ciudad búlgara de Samokov en Belgrado (Serbia). Su presencia como foráneos requiere de un estricto sistema de seguridad que mueve centenares de policías, incluyendo escoltas armados, en cada ciudad que visitan. Para justificar la participación israelí en las competiciones internacionales los dirigentes políticos y deportivos esgrimen que hay que sustraer el deporte de la política, pero no hay nada más político que el empeño en permitir su participación a pesar del genocidio. Y como pudo comprobarse con la presencia del equipo ciclista Israel–Premier Tech en la Vuelta a España, los clubes israelíes aprovechan su estancia para difundir la propaganda sionista.
En el caso del baloncesto, un deporte de gran implantación en Israel, el país contará con un nuevo club en Euroliga: el Hapoel Tel Aviv, un equipo tradicionalmente vinculado a la izquierda política que, paradójicamente, aún mantiene la hoz y el martillo en su escudo. El equipo fue adquirido por el empresario Ofer Yannay a mediados de 2024, meses después del ataque de Hamás, cuando ya había comenzado la masacre en Gaza. Yannay ha gastado ingentes cantidades de dinero en fichajes y este año tendrá al jugador mejor pagado de Europa, recién llegado de la NBA. El empresario hizo fortuna con las nuevas tecnologías y las energías renovables con la compañía Nofar Energy, que en España posee 407 megavatios (MW) instalados y tiene 40 más en desarrollo. En nuestro país es socia de Eranovum (fundada en 2019 por un español y un israelí), una energética madrileña que está en la lista de empresas más subvencionadas en 2024.
En marzo de 2025, los aficionados del Hapoel Tel Aviv causaron graves incidentes durante una eliminatoria en la que se enfrentaron a Valencia Basket, cuyos jugadores recibieron insultos y amenazas que obligaron al conjunto taronja a denunciar los hechos en comisaría y emitir un comunicado de condena. Cuando los israelíes visitaron Valencia, los propios jugadores del Hapoel se encararon en las gradas con aficionados locales. Dos meses después, varios aficionados agredieron a jugadores de su propio equipo tras un partido de la liga de su país. En esta temporada, Hapoel y Maccabi visitarán Madrid, Barcelona, Valencia y Vitoria para sus partidos de Euroliga. También habrá equipos israelíes en el resto de competiciones europeas, de manera que el hedor sionista entrará en los pabellones por decisión política mientras Gaza continúa siendo masacrada. Israel, país experto en ocupación, también usurpa puestos que no le corresponden en las competiciones deportivas.
¡Fuera los equipos israelíes de las competiciones internacionales! ¡Recuerdo eterno a los mártires de Palestina! ¡Viva Palestina libre!
—Y digo yo… ¿aquí no haría falta una Revolución?
—Y luego, ¿por qué me lo preguntas?








