Un año más, este 25 de noviembre miles de personas han vuelto a llenar las calles de todo el país para recordar que la violencia machista no es un problema aislado ni excepcional, sino una realidad estructural que golpea a mujeres de todas las edades y condiciones. En esta jornada, marcada por la pluralidad de convocatorias pero unida en el mensaje, asociaciones feministas, instituciones y ciudadanía han reivindicado que la violencia contra las mujeres sigue siendo una emergencia democrática que exige unidad y compromiso social.
Movilización masiva en Madrid y Barcelona
En la capital, dos marchas han recorrido el centro de la ciudad. La movilización mayoritaria, convocada por la Comisión 8M, ha partido desde Atocha a las 19:00 horas para concluir en la plaza de Jacinto Benavente. A pocos metros, el Movimiento Feminista de Madrid y el Foro de Madrid contra la Violencia a las Mujeres también han reunido a miles de manifestantes en la marcha que ha recorrido Gran Vía hasta Plaza de España.
Barcelona ha replicado el escenario de doble convocatoria, con movilizaciones organizadas por Novembre Feminista y por Feministes de Catalunya. Ciudades como Santiago, Pamplona, Valladolid, Logroño o Palma de Mallorca también han vivido marchas paralelas, reflejo de un movimiento feminista diverso que, pese a sus diferencias, converge en un objetivo común: erradicar la violencia de género y frenar el avance del discurso negacionista.
Córdoba sale a la calle: un clamor unitario y un foco en la juventud
En Córdoba, la manifestación convocada por la Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres —que agrupa a 72 colectivos y entidades— ha vuelto a convertirse en un ejemplo de transversalidad y masiva participación. Familias enteras, asociaciones de mujeres, representantes institucionales y un nutrido Bloque Joven, coordinado con institutos y la Universidad, han llenado las calles desde la Plaza de las Tres Culturas hasta la Corredera.
La portavoz de la plataforma, Ana Guijarro, ha lanzado un mensaje claro: “Necesitamos cohesión para erradicar la violencia que sufren las mujeres. Es una lucha que atraviesa a toda la sociedad, sin distinción de partidos o ideologías”. Un llamamiento compartido por las autoridades presentes. La subdelegada del Gobierno, Ana López, ha definido esta violencia como “una herida abierta en nuestra sociedad que no permite dar ni un paso atrás”. Organizaciones políticas también han participado de la manifestación, como es el caso del PCE, IU y la UJCE.
El grito que no cesa: “¿Te cansas de oírlo? Nosotras de vivirlo”
A lo largo del recorrido han resonado cánticos y lemas que sintetizan la resistencia feminista en un contexto donde el negacionismo ha ganado presencia institucional. “Ninguna violación sin castigo”, “Quien ama, escucha, no mata ni maltrata” o “No fue un crimen pasional, es violencia patriarcal” han sido algunos de los mensajes coreados, especialmente desde el Bloque Joven, que ha protagonizado sentadas y acciones simbólicas para visibilizar que la juventud no está dispuesta a normalizar el machismo.
La llegada de 22 autobuses desde municipios de la provincia confirma que el feminismo cordobés continúa siendo una fuerza social de amplio respaldo, capaz de articular un mensaje claro de unidad incluso en un escenario político polarizado.
Más allá del 25N: el compromiso que no puede descansar
El movimiento feminista insiste: la violencia machista no es un asunto que se recuerde un día al año, sino un problema estructural que requiere políticas sostenidas, educación sexual y afectiva, recursos públicos suficientes y un frente común frente a los discursos que la minimizan o niegan.
El Secretario General del PCE y portavoz de IU en el Congreso ha lanzado un mensaje claro en sus redes sociales: «El feminismo defiende lo público y los cuidados, para conquistar una igualdad real».
Mientras las calles vuelven a teñirse de morado, el deseo que sobrevuela cada pancarta es el mismo: que algún día no sea necesario salir a reivindicar algo tan básico como el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia.







