Relatores y expertos del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas han emitido un contundente comunicado desde Ginebra (Suiza) en el que condenan las medidas de EE.UU. contra Cuba denunciándolas como un intento ilegal de alterar el orden constitucional de un Estado soberano mediante amenazas y coacción.
Los expertos recalcaron que las medidas coercitivas unilaterales e ilegales de Estados Unidos contra Cuba contravienen el Artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas y forman parte de una estrategia más amplia de cambio de régimen que abarca el embargo impuesto a Cuba durante décadas.
Al bloqueo energético impuesto en enero de 2026, desde junio de 2026 se han ampliado las sanciones unilaterales a sectores clave de la economía cubana y las últimas sanciones anunciadas el 23 de julio bloquean aún más la adquisición de combustible que ha provocado ya un tercer gran apagón a nivel nacional.
Transporte, energía, servicios básicos se están viendo seriamente dañados, afectando gravemente a mujeres, niños, personas mayores y otros grupos vulnerables. “Las consecuencias humanitarias ya se están convirtiendo en una crisis en toda regla, que amenaza los derechos a la salud, a la vida, a la alimentación y al desarrollo”, dijeron los expertos.
«Los alimentos nunca deben utilizarse como instrumento de presión política. Las medidas que, a sabiendas, privan a una población de los medios para sobrevivir atentan contra las garantías más básicas del derecho a la vida y menoscaban la esencia misma de la dignidad humana», añadieron los relatores.
El comunicado de los expertos rechazan las acusaciones de que Cuba sea una amenaza para la seguridad nacional y la estabilidad en el hemisferio e instan a la comunidad internacional a actuar con rapidez para evitar que se instaure una «Gaza silenciosa» en Cuba, afirman.
El comunicado de los relatores llama al Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU a abordar urgentemente estas amenazas como una cuestión de paz y seguridad internacionales.







