La diputada de Comuns y portavoz adjunta de Sumar, Aina Vidal, ha presentado una denuncia ante la Policía contra el activista de ultraderecha Bertrand Ndongo por los hechos ocurridos el pasado martes en el Congreso de los Diputados, donde, según relató la parlamentaria, fue insultada, intimidada y acosada físicamente por el agitador ultra.
Los hechos se produjeron tras una rueda de prensa de Vidal en la sede parlamentaria. Ndongo llamó repetidamente “idiota” a la diputada y posteriormente la siguió mientras esta trataba de acceder a un taxi, llegando presuntamente a bloquearle el paso durante unos instantes utilizando su propio cuerpo para impedirle entrar al vehículo.
Durante una comparecencia ante los medios celebrada este jueves, Vidal aseguró que se sintió “agredida” e “intimidada” por la actitud del activista y denunció la actuación de determinados “pseudoperiodistas” que, según afirmó, “hostigan, persiguen y agreden al personal de la casa y también a las diputadas”.
En la misma comparecencia, el también activista de extrema derecha Vito Quiles interrumpió el turno de preguntas de los periodistas para lanzar acusaciones contra Sumar y la izquierda. Vidal le reprochó haber cortado la intervención de una redactora y reclamó “respeto” para la periodista que se encontraba en el uso de la palabra.
Según explicó la diputada, Ndongo no formuló preguntas durante el incidente denunciado, sino que se limitó a increparla y perseguirla por los pasillos del Congreso, acusándola de apoyar a “un Gobierno corrupto” y vinculándola con supuestas prácticas de acoso político relacionadas con el PSOE.
Fuentes cercanas a la portavoz consideran que los hechos podrían encajar en un presunto delito de hostigamiento recogido en el artículo 172 ter del Código Penal, que contempla penas de prisión de entre tres meses y dos años o multas económicas para quienes acosen de manera insistente y reiterada a otra persona, limitando su libertad o persiguiéndola de forma continuada. En la denuncia, Vidal sostiene que Ndongo obstaculizó su “libertad de movimientos” y que llegó a sentirse “amenazada”.
Desde Sumar también se ha trasladado una denuncia formal ante el Congreso por los insultos y el presunto “hostigamiento físico” sufrido por la diputada. Vidal alertó además sobre lo que considera una creciente normalización de estas prácticas contra representantes de izquierdas, y afirmó que existe una estrategia “deliberada” de “deshumanización” de los cargos públicos.
“Esto en una sociedad democrática es simplemente inadmisible”, concluyó la portavoz adjunta de Sumar.







