La expansión de la educación privada no es un fenómeno nuevo en España, pero sí resulta especialmente significativa en una etapa clave y todavía lejos de ser universal: la educación de 0 a 3 años.
El informe La mercantilización de la educación, elaborado por el Instituto de Estudios Educativos y Sindicales (IEES) de la Fundación 1º de Mayo y la Federación de Enseñanza de CCOO, alerta de que el crecimiento de la oferta privada está siendo mucho más rápido que el de la pública precisamente en estas edades.
Entre 2015 y el curso 2023-2024, el alumnado escolarizado en centros privados en el primer ciclo de Infantil aumentó más de un 50%, mientras que en la red pública el incremento fue del 14%.
La diferencia se produce en una etapa en la que el acceso todavía está lejos de ser universal. Solo el 48% de los menores de tres años está escolarizado y cerca de un 11% tiene necesidades educativas o de cuidado que no están cubiertas.
En aproximadamente la mitad de estos casos, las familias no pueden acceder al servicio por razones económicas o directamente no encuentran oferta disponible.
El resultado es que una etapa decisiva para la conciliación y para reducir desigualdades educativas futuras sigue dependiendo en buena medida de la capacidad económica de cada familia y de la oferta existente en cada territorio.
Una etapa en la que crece la oferta privada
La evolución de las aulas públicas refuerza esta tendencia. Entre 2018 y 2023-2024 desaparecieron 1.837 aulas públicas de Primaria, frente a 424 concertadas, mientras que en Infantil el crecimiento de la oferta privada ha sido especialmente acusado.
El peso de la enseñanza concertada en el primer ciclo de Infantil presenta además enormes diferencias territoriales.
Andalucía concentra el porcentaje más elevado, con un 58,4% del alumnado escolarizado en centros concertados, seguida de La Rioja, con el 51%. También alcanzan cifras importantes Ceuta, con el 46,1%; Castilla y León, con el 44,7%, y el País Vasco, con el 43,1%.
El informe señala que una parte de la respuesta de las administraciones ante el aumento de la demanda de plazas de 0 a 3 años está pasando por financiar la oferta privada en lugar de ampliar suficientemente la red pública.
Claudia Guiral, una de las autoras del estudio, ha destacado precisamente la velocidad de este cambio. A su juicio, el crecimiento de la privada se produce mientras la Administración desaprovecha la oportunidad de ampliar la oferta pública y utilizar el aumento de alumnado para mejorar las ratios.
La cuestión cobra importancia porque la escolarización temprana no es únicamente un servicio de conciliación. El acceso a una educación infantil de calidad puede contribuir a reducir desigualdades posteriores, pero cuando las plazas disponibles dependen de la oferta privada y del coste que puedan asumir las familias, también puede convertirse en un nuevo factor de desigualdad.
La privatización se extiende al resto del sistema
El fenómeno no termina en Infantil. El informe presentado por CCOO señala que la presencia privada ha ido ganando espacio en las distintas etapas educativas.
En Primaria y ESO, los centros privados concertados escolarizan ya al 28,5% del alumnado, aunque con grandes diferencias entre comunidades. El porcentaje alcanza el 48,9% en el País Vasco y el 36,4% en Madrid, frente al 17,1% de Castilla-La Mancha.
En Bachillerato, el alumnado matriculado en centros privados ha pasado del 23,4% al 27,8% durante la última década. Madrid vuelve a destacar, con un 38% de estudiantes en centros privados no concertados.
La Formación Profesional presenta otro de los focos de crecimiento de la oferta empresarial. La falta de plazas públicas, especialmente en la modalidad a distancia, ha favorecido que los centros privados ocupen una parte creciente del sistema.
Durante el curso 2023-2024, la FP de grado medio a distancia ya contaba con más alumnado en centros privados que en públicos. En el grado superior, la oferta privada a distancia superaba ampliamente a la pública.
En la universidad, mientras tanto, las instituciones privadas han pasado de 18 en el año 2000 a 42 en la actualidad, frente a 50 universidades públicas. El 23% del alumnado de grado y el 50% del alumnado de máster estudian ya en centros privados.
Para el secretario general de CCOO, Unai Sordo, estos datos forman parte de un mismo proceso: cuando la oferta pública no crece suficientemente para responder a la demanda, se genera un espacio que termina siendo ocupado por operadores privados.
El sindicato advierte además de que las consecuencias no se limitan a la titularidad de los centros. Las cuotas, los servicios complementarios y las diferencias en la oferta pueden hacer que la renta familiar determine cada vez más las posibilidades de elección educativa.
CCOO reclama por ello ampliar la red pública desde los 0 años y aumentar su capacidad para responder a la demanda. Entre sus propuestas figura también reducir progresivamente la red concertada, acabar con las cuotas encubiertas y reforzar la financiación pública de la FP y la universidad.
Teresa Esperabé, secretaria general de la Federación de Enseñanza de CCOO, ha reclamado además una Ley de Jornadas y Ratios, más plazas públicas y la internalización de servicios externalizados. El sindicato plantea también una moratoria de al menos diez años para la apertura de nuevas universidades privadas.
Pero el dato que atraviesa todo el informe aparece en las edades más tempranas: en una etapa todavía no universal, la oferta privada está creciendo mucho más deprisa que la pública. La cuestión, por tanto, no es solo cuánto espacio ocupa ya la educación privada, sino qué modelo se está construyendo para garantizar el derecho a la educación desde los primeros años de vida.







