La propuesta de Dario Amodei para frenar la IA llega en plena cuenta atrás para la salida a bolsa de la compañía

Anthropic, de la amenaza existencial a la ventaja competitiva

El alarmismo propiciaría un giro regulatorio de la IA que beneficia objetivamente a un oligopolio de grandes corporaciones y excluye a nuevos competidores

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El mundo tecnológico ligado a la industria de la Inteligencia Artificial ha vivido una semana convulsa. Primero, el ingeniero Jacob Coxon (Anthropic, antes OpenAI) dimite y acusa a la industria de «apostar con nuestras vidas» al no controlar lo suficiente la inminente autonomía de las inteligencias artificiales, que podrían prácticamente aniquilar a la humanidad en el plazo de unos años, de aquí a 2030 concretamente. Poco después, Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, corroboró estos temores a su manera: publicó en el sitio de la empresa un ensayo de 3.800 palabras titulado “We Must Pace the Frontier” (Debemos marcar el ritmo de la frontera), en el que aboga por frenar su desarrollo y por una mayor autorregulación. Esta publicación fue casi inmediatamente respaldada por sus homólogos, los multimillonarios CEOs Sam Altman (Open AI) y Elon Musk (X, Grok, SpaceX…)

Naturalmente, un comunicado conjunto de este elenco de representantes de la altísima burguesía yanqui suscitó suspicacias. Podría ser que estén muy preocupados por una catástrofe civilizatoria, pero… ¿y si —como es habitual— se tratase de la enésima estrategia discursiva catastrofista con objeto de salvaguardar sus intereses? Y es que no faltan los motivos para llegar a esta conclusión.

En la antesala de la IPO, la narrativa de seguridad es una prima

La declaración pública de Amodei coincide con el período de ventana de IPO de Anthropic. Para situarnos: IPO son las siglas de Initial Public Offering (Oferta pública inicial), proceso mediante el cual una empresa pasa de ser privada a cotizar en bolsa, de tal forma que por primera vez cualquiera podrá comprar sus acciones a través del mercado de valores. Hay cierto temor a que esta jugada termine en catástrofe financiera, especialmente después de conocerse que OpenAI perdió la friolera de 34 mil millones de dólares en 2025 y que otras grandes que están apostando fuertemente por la IA retrocedieron en bolsa al no percibir los inversores un retorno cuantificable: Alphabet (Google) cayó un 6.9% y Meta (Facebook, Instagram) un 8%.

En su alarmante escrito, el CEO de Anthropic también aprovecha para proponer relajar las leyes antimonopolio y rebajar el umbral regulatorio en pos de una mayor autorregulación de la industria. En efecto, para controlar ese temido caos tecnológico genocida —argumenta—, esta tecnología debería estar en pocas manos, y de personas muy responsables y preocupadas como él. Aunque, qué cosas, la medida también produciría objetivamente el efecto de beneficiar a las grandes empresas existentes y eliminar a las nuevas fuerzas competitivas, con lo que la cotización en bolsa del sector quedaría más concentrada. Apostaríamos a un valor seguro. O al único valor, mejor dicho.

De esta forma, Anthropic, OpenAI o X pasarían de ser «las empresas que necesitan ser reguladas» a «las empresas que redactan las reglas». Como no podía de ser de otra forma, las críticas no han tardado en llegar. Por ejemplo, el CEO de la canadiense Cohere, empresa más pequeña también dedicada al desarrollo de IA, acusa a Anthropic de buscar un «cártel» de la IA.

¿Qué pasa con China?

Es probable que un lector perspicaz reflexione de la siguiente manera: muy bien, aún suponiendo que esta gente llegue a una acuerdo ‘responsable’ para frenar el desarrollo de la IA y regularse mejor entre ellos mismos… ¿por qué demonios el resto del planeta va a amoldarse a esta propuesta? Es de sobra conocido que el desarrollo tecnológico de China en las últimas décadas está siendo vertiginoso, y eventos como el lanzamiento de Deepseek AI se han convertido en un auténtico quebradero de cabeza para los intereses de estas compañías. Además, ¿quién va a confiar en la ‘buena voluntad’ de una gente que repetidamente pone estas tecnologías al servicio del imperialismo?

En efecto, Asmodei, Altman, Musk… saben de sobra que China desconfiaría y no aceptaría ese acuerdo. Pero precisamente porque «no puede alcanzarse», esta propuesta resulta valiosa desde el punto de vista táctico. El objetivo, evidentemente, nunca fue lograr una cooperación global real, sino utilizar «la ausencia de China» como excusa y razón para lograr tres objetivos internos en Estados Unidos: presionar al gobierno para que adopte un modelo regulatorio a su medida, ayudar a la IPO de Anthropic y ralentizar de manera razonable a sus competidores.

Y es que, aunque sea complicado debido al caos e incesante ruido mediático occidental y la dificultad extra de llegar a fuentes en mandarín, conviene adentrarse en lo que opinan actores relevantes de aquellas latitudes. Shengyu Liu (刘胜与), ingeniero principal del kernel de Deepseek, reflexiona en su blog que el desarrollo de la IA nos puede llevar a dos escenarios antagónicos: hacia una suerte de comunismo automatizado o a una distopía tipo Blade Runner. Este último, razona, sería el escenario más probable de permitir que Anthropic y OpenAI monopolicen las inteligencias artificiales. Os dejo con una traducción de sus interesantísimos últimos párrafos:

A medida que la IA evoluciona, la sociedad futura podría derivar hacia uno de dos extremos: el comunismo o el mundo de Cyberpunk 2077 (videojuego futurista distópico). En el primero, la productividad se libera enormemente y el nivel de vida aumenta de forma significativa. En el segundo, un puñado de gigantes tecnológicos controla la mayor parte de los recursos; solo una élite reducida tiene acceso a la IA y a tecnologías de vanguardia —logrando algo parecido a una «ascensión mecánica»—, mientras que las masas sólo acceden a herramientas de IA muy rudimentarias. La movilidad social se vuelve cada vez más esquiva: se necesita la IA más potente para ascender en la escala social, lo que crea un círculo vicioso sin salida.

Si Anthropic llegara a poseer permanentemente las claves de la IA más avanzada del mundo, ¿crees que la sociedad evolucionaría hacia el comunismo o hacia Cyberpunk 2077? ¿Cuál es tu pronóstico?

Por eso, creo firmemente que la inteligencia artificial debería estar al alcance de todos de manera abierta y asequible. No confío en que Anthropic u OpenAI hagan esto, y ciertamente no quiero que Anthropic controle la IA o la AGI más avanzadas. Dicho de forma dramática, las consecuencias serían tan graves como si Hitler hubiera obtenido la tecnología de la bomba atómica antes que los Aliados. Esta es precisamente la razón por la que elegí —y sigo eligiendo— trabajar en DeepSeek: al investigar una IA potente, rápida y accesible, y hacerla de código abierto, tal vez logremos alejar un poco al mundo de esa distopía al estilo Cyberpunk 2077.

Que el mundo futuro prospere. Que toda la belleza sea bendecida.

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