Los últimos días han dejado dos decisiones relevantes sobre Vito Quiles. Si el martes la Mesa del Congreso acordaba retirarle definitivamente la acreditación de prensa por la reiteración de sanciones, este jueves se ha conocido que la Audiencia Provincial de Madrid ha impuesto al agitador una orden cautelar que le impide acercarse a menos de 500 metros del domicilio de la analista política Sarah Santaolalla y contactar con ella por llamadas o mensajes fuera del ámbito profesional.
La resolución judicial, dictada por la Sección 29ª, estima parcialmente el recurso presentado por Santaolalla y ordena además que continúe la investigación de los hechos denunciados. Los magistrados aprecian indicios que justifican seguir examinando la posible existencia de un delito de coacciones o acoso, aunque las medidas adoptadas son cautelares y no suponen una condena.
Una orden de alejamiento limitada al ámbito privado
La denuncia de Santaolalla se remonta a varios episodios que, según su relato, culminaron el pasado marzo a la salida del Senado. La analista aseguró que Quiles la había seguido desde las instalaciones de TVE hasta su domicilio y que posteriormente volvió a encontrarse con ella en las inmediaciones de un hotel donde participaba en un foro junto al ministro Óscar Puente.
Ante la primera negativa judicial a establecer medidas de protección, Santaolalla recurrió. Ahora la Audiencia ha establecido una distancia mínima de 500 metros respecto a su domicilio y ha prohibido las comunicaciones mediante llamadas y mensajes fuera de las cuestiones estrictamente profesionales. Las medidas se mantendrán mientras se practican las declaraciones testificales propuestas por la denunciante.
Los magistrados han descartado, sin embargo, imponer un alejamiento general. La razón es que Quiles y Santaolalla desarrollan actividades profesionales relacionadas con la información política y pueden coincidir en el Congreso, el Senado, ruedas de prensa y otros actos institucionales. Una prohibición más amplia podría afectar al ejercicio profesional y a la libertad de información, por lo que el tribunal ha limitado la medida al ámbito privado.
Santaolalla ha celebrado públicamente la resolución y ha asegurado que la decisión judicial le devuelve «un poco de tranquilidad» después de lo que ha definido como un «calvario judicial y personal». Quiles, por el momento, no se había pronunciado sobre el auto.
Sin acreditación para volver al Congreso
La decisión de la Audiencia llega apenas 48 horas después de otro revés para Quiles: la Mesa del Congreso acordó retirar definitivamente su acreditación de prensa tras acumular nuevas sanciones.
La decisión se produjo después de tres expedientes abiertos por infracciones cometidas en marzo. Según fuentes parlamentarias, los procedimientos estaban relacionados con la interrupción de ruedas de prensa y con la difusión en redes sociales de imágenes obtenidas en zonas en las que las normas de la Cámara no permiten grabar. Quiles ya había sufrido anteriormente retiradas temporales de su acreditación.
El Reglamento del Congreso contempla que la reiteración de determinadas infracciones pueda elevar su consideración y llegar a implicar la revocación definitiva de la credencial. En este caso, la decisión salió adelante con los votos de PSOE y Sumar, mientras que el PP se abstuvo.
No se trata, por tanto, de un episodio aislado. Antes de perder definitivamente su acreditación, Quiles ya había protagonizado distintos incidentes en la Cámara, entre ellos la grabación y difusión de imágenes de José Luis Rodríguez Zapatero en una zona no autorizada y diversos enfrentamientos e interrupciones durante ruedas de prensa. La Asociación de Periodistas Parlamentarios había reclamado también medidas contra su comportamiento.
Dos frentes distintos que se acumulan
La coincidencia temporal entre ambas decisiones vuelve a colocar a Quiles en el centro de la actualidad, aunque por motivos diferentes. Por un lado, el Congreso ha aplicado su régimen disciplinario interno después de una sucesión de sanciones. Por otro, la Justicia ha acordado medidas cautelares en una causa que todavía continúa abierta y en la que deberán practicarse nuevas pruebas.
Quiles, que concurrió a las elecciones europeas de 2024 en las listas de Se Acabó La Fiesta, la formación de Alvise Pérez, pierde así su acceso acreditado al interior del Congreso al mismo tiempo que afronta nuevas restricciones derivadas de una denuncia presentada por Santaolalla. En apenas dos días, dos instituciones distintas han adoptado medidas contra el agitador: una le cierra definitivamente la puerta de la Cámara Baja como periodista acreditado y otra establece límites a su relación con una denunciante mientras continúa la investigación judicial.







