Alberto Núñez Feijóo empieza a despejar qué supondría un Gobierno del PP tras las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. En una entrevista en la Cadena SER, el líder popular ha confirmado que suprimirá el Ministerio de Igualdad, ha defendido revisar las condiciones en las que las menores pueden abortar y ha dejado claro que no descarta gobernar con Vox. Sus declaraciones anticipan una legislatura marcada por la disputa sobre los derechos de las mujeres y el alcance de las políticas públicas de igualdad.
La desaparición del Ministerio de Igualdad es una de las principales reivindicaciones de Vox, que lleva años exigiendo el desmantelamiento de las estructuras institucionales dedicadas a combatir la desigualdad de género. Feijóo pretende presentar la medida como una reorganización administrativa: las competencias del departamento pasarían a otros ministerios. Pero suprimir el organismo encargado de impulsar estas políticas no es una decisión neutra, especialmente cuando la extrema derecha cuestiona abiertamente la violencia machista y los instrumentos públicos para combatirla.
El dirigente del PP ha intentado acompañar el anuncio con una declaración de principios: asegura que es feminista y que considera que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres. Una afirmación difícil de conciliar con un programa que comienza por eliminar el ministerio responsable de promover la igualdad y que coincide con las exigencias de quienes pretenden revertir buena parte de los avances del movimiento feminista.
Nuevas barreras para decidir sobre el aborto
Feijóo también ha puesto en cuestión el marco actual de derechos reproductivos. El líder popular defiende que las menores de 16 y 17 años tengan que informar a sus progenitores si deciden interrumpir un embarazo, una exigencia que puede convertirse en un obstáculo para quienes viven en entornos familiares hostiles o carecen de apoyo.
Para justificar su propuesta, ha comparado el aborto con otras decisiones que, a su juicio, requieren conocimiento o autorización familiar. Sin embargo, la cuestión afecta directamente a la autonomía de las jóvenes y a su capacidad para acceder a una prestación sanitaria en condiciones de seguridad y privacidad.
La obligación de comunicar la decisión a la familia puede dejar en una situación de especial vulnerabilidad a menores que sufren violencia, coacciones o rechazo en sus hogares. En la práctica, una medida presentada como protección familiar puede dificultar el ejercicio de un derecho reconocido legalmente.
El dirigente popular también ha anunciado su intención de reformar la ley de eutanasia, aunque sostiene que comparte el concepto de muerte digna. Sus declaraciones apuntan a una revisión de las normas que regulan decisiones personales sobre el propio cuerpo y el final de la vida, dos ámbitos en los que la derecha mantiene una disputa política con las fuerzas que defienden ampliar los derechos individuales.
El PP no cierra la puerta a gobernar con Vox
Las propuestas de Feijóo se acompañan de una estrategia política cada vez más orientada a asegurar el acceso al Gobierno mediante acuerdos con la extrema derecha. El líder popular ha reconocido que su prioridad es desalojar a Pedro Sánchez de La Moncloa y ha dejado atrás la idea de que la lista más votada debe gobernar necesariamente.
Tampoco descarta una coalición con Vox. Los pactos autonómicos entre ambas formaciones muestran que la colaboración ya existe y que la posibilidad de trasladarla al Ejecutivo central no está excluida. El PP también mantiene conversaciones con la formación de Santiago Abascal sobre posibles estrategias electorales conjuntas para el Senado.
La convergencia no se limita a los cálculos electorales. La supresión de Igualdad y las restricciones al aborto forman parte de una agenda que coincide con las demandas históricas de Vox. La extrema derecha ha hecho de la ofensiva contra las políticas feministas uno de sus principales ejes, y las declaraciones de Feijóo muestran hasta qué punto sus planteamientos condicionan el debate dentro de la derecha.
A poco más de un mes de las elecciones, el líder del PP presenta sus propuestas como decisiones de organización institucional o revisiones legislativas. Pero el alcance político es evidente: menos instrumentos específicos para impulsar la igualdad, nuevas condiciones para acceder al aborto y una mayor disposición a compartir el poder con la extrema derecha.
La cuestión ya no es solo qué partido ganará las elecciones, sino qué derechos y políticas públicas estarán en juego en la negociación para formar Gobierno. Feijóo ha empezado a dar algunas respuestas y todas apuntan en la misma dirección: acercamiento a Vox y disposición a revisar conquistas sociales que han ampliado la autonomía y los derechos de las mujeres.







