Izquierda Unida ha denunciado el uso de la inteligencia artificial (IA) que está haciendo el Partido Popular en sus redes sociales durante la precampaña electoral. La formación considera que estas prácticas son «vergonzosas» y peligrosas para la verdad y la información que recibe la ciudadanía, después de que los populares hayan difundido vídeos que recrean la imagen y la voz de dirigentes socialistas para atribuirles declaraciones ficticias.
La polémica se ha intensificado tras la publicación de un vídeo en el que aparecen versiones generadas mediante IA de Begoña Gómez, José Luis Rodríguez Zapatero, José Luis Ábalos, Santos Cerdán, Leire Díez y Montse Mínguez, entre otros. Los personajes simulados pronuncian frases que aluden a distintas polémicas y presuntos casos de corrupción vinculados al PSOE, bajo el lema «Sí, son zurdos».
El PP ha defendido esta estrategia como una forma de comunicación política y sátira. El PSOE, por su parte, estudia posibles acciones legales por la utilización de estas imágenes y voces. La controversia ha abierto un debate sobre los límites de la parodia política cuando se emplean herramientas capaces de recrear con realismo a personas que nunca han pronunciado las palabras que se les atribuyen.
IU ya había fijado sus límites
Izquierda Unida subraya que se adelantó a esta polémica con una resolución aprobada por unanimidad en su Consejo Federal el pasado 9 de septiembre. El documento establece criterios para el uso de herramientas de inteligencia artificial en la comunicación de la organización y advierte de los riesgos de emplearlas sin supervisión ni una reflexión política y ética previa.
La resolución no plantea un rechazo general a estas tecnologías. IU reconoce que pueden facilitar tareas cotidianas, como la transcripción de audios, la generación de subtítulos o la revisión estilística de textos. Defiende, sin embargo, que su utilización debe responder a una necesidad concreta, estar sometida a revisión humana y respetar los criterios comunicativos y gráficos de la organización.
Entre sus principales límites, la formación descarta generar desde cero cartelería y materiales gráficos de agitación y propaganda mediante IA, al considerar que no existen garantías suficientes para asegurar que no se vulneran derechos de autor o de propiedad intelectual. También rechaza producir contenidos que presenten hechos ficticios como reales o caricaturicen a personas, personajes públicos y adversarios políticos.
La disputa por el uso político de la tecnología
El documento de IU vincula estas restricciones con la defensa del trabajo de diseñadores, ilustradores, fotógrafos y profesionales de la cultura, cuyas condiciones laborales pueden verse perjudicadas por el uso indiscriminado de estas herramientas. También alerta del impacto de las imágenes manipuladas en la credibilidad de las organizaciones y en la relación de la ciudadanía con la información.
La formación advierte de que la difusión de contenidos diseñados para provocar reacciones emocionales puede desplazar el análisis de los hechos y favorecer una comunicación política basada en la manipulación. En este sentido, la resolución utiliza el término slopaganda para describir el uso de materiales generados artificialmente con fines propagandísticos.
IU reivindica así una posición que distingue entre aprovechar las posibilidades técnicas de la IA y utilizarla para fabricar representaciones engañosas o atacar a adversarios políticos. La resolución aprobada en septiembre fija unos criterios internos que la organización presenta ahora como alternativa a la estrategia desplegada por el PP en plena precampaña electoral.







