El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, ha intervenido este domingo en Nueva Delhi en la sesión abierta de la cumbre de los BRICS dedicada a la construcción de resiliencia, la innovación y la cooperación. Su intervención situó la defensa del multilateralismo y la reforma de la gobernanza internacional como elementos centrales ante un escenario mundial marcado por crecientes tensiones y desigualdades.
Rodríguez ha defendido que los países del Sur Global deben desempeñar un papel cada vez más relevante en la construcción de un sistema internacional basado en la cooperación y el respeto a la soberanía de los Estados. En este sentido, ha presentado a los BRICS como un espacio con capacidad para contribuir a transformar unas relaciones internacionales que, a juicio de La Habana, siguen condicionadas por estructuras de poder heredadas.
Cuba reclama cooperación frente a las medidas coercitivas
Una parte destacada de su intervención ha estado dedicada a la situación de Cuba y al impacto de las medidas económicas estadounidenses. El canciller denuncia el bloqueo y afirma que Washington ha intensificado las presiones sobre la economía cubana mediante un cerco energético que, según el Gobierno de la isla, está agravando las dificultades que atraviesa el país.
En este contexto, Rodríguez ha vinculado la cooperación entre los países emergentes con la necesidad de ampliar las posibilidades de desarrollo de los Estados sometidos a sanciones y otras medidas coercitivas.
Un papel mayor para el Sur Global
La intervención cubana se inserta así en uno de los debates centrales de la actual cumbre de los BRICS: la construcción de un orden internacional más equilibrado y con mayor peso de los países del Sur Global.
Rodríguez ha defendido el fortalecimiento de los mecanismos de cooperación y la búsqueda de respuestas colectivas frente a los problemas económicos y políticos que afectan a numerosos países. La posición cubana coincide con la orientación general de una cumbre que está poniendo el acento en la cooperación, la paz y la reforma del sistema multilateral.
La presencia de Cuba en este debate refuerza además la apuesta de La Habana por estrechar sus relaciones con los países que integran los BRICS y por encontrar nuevos espacios de cooperación económica y política en un escenario internacional cada vez más disputado.







