Por primera vez, el Parlamento de Portugal ha rechazado el proyecto de un gobierno para los Presupuestos del Estado. La arrogancia del Primer Ministro socialista António Costa ha provocado la ruptura de su alianza con el Partido Comunista y el Bloco de Esquerda. Ahora el Presidente de la República, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, tiene que decidir si convoca elecciones anticipadas o mantiene al actual gobierno para proteger sus políticas neoliberales. La crisis presupuestaria y política se añade a las consecuencias sanitarias, económicas y sociales de la pandemia.
El empeoramiento de las condiciones de vida del pueblo portugués es el motivo principal que ha llevado al Partido Comunista a votar contra el proyecto de presupuestos. El gobierno del Partido Socialista no aceptó sus condiciones para mejorar las políticas de inversión social y reducir las desigualdades.
MEDIDAS PROPUESTAS POR EL PCP
– Revalorización de los salarios, con el aumento del sueldo mínimo a 850 euros, y recuperación del poder adquisitivo para los trabajadores y las trabajadoras de la Administración Pública.
– Educación infantil gratuita y una red pública de guarderías.
– Incremento de las pensiones para garantizar la recuperación de su poder adquisitivo.
– Fortalecer el Servicio Nacional de Salud.
– Mejorar los servicios públicos y aumentar la inversión social en la educación, la ciencia, la Seguridad Social y la justicia.
– Garantizar el derecho a una vivienda digna. Intervenir el mercado para bajar el precio de los alquileres. Promoción de la vivienda pública. Avanzar hacia el transporte público gratuito.
– Garantizar una mayor justicia fiscal y acabar con los privilegios fiscales de las grandes empresas.
– Agilizar la actividad económica, potenciando la producción nacional y apoyando a las pequeñas y medianas empresas.







