Toda actividad económica y en particular la actividad industrial, provoca un impacto en el entorno en el que se desarrolla. En particular, las necesidades específicas de ubicación y afluencia de agua dulce en la industria papelera hacen que este impacto requiera de medidas correctoras especiales. En el caso de la papelera de ENCE en Lourizán, muchas de estas medidas se han implantado a lo largo de los años, lo que ha reducido significativamente este impacto.
Es por ello que en una resolución aprobada en el reciente Congreso del Partido Comunista de Galicia, está organización considera “que el traslado de ENCE de su ubicación actual en la ría de Pontevedra, no elimina la contaminación, porque no reduce el consumo de pasta de papel, limitándose a trasladar el impacto ecológico a otro lugar”. Además desde el PCG señalan que “como todas las deslocalizaciones, no es descabellado pensar que esta se haría a un destino donde la legislación medioambiental es más laxa, para que la empresa pueda maximizar sus beneficios, provocando un impacto aún mayor”.
Desde el Partido Comunista de Galicia han querido expresar su apoyo inquebrantable a los trabajadores y las trabajadoras de ENCE y sus reivindicaciones, “entendiendo que la desaparición de ENCE de Pontevedra supondría un duro golpe para decenas de familias trabajadoras y para la economía local en su conjunto”, dice el comunicado difundido por la organización gallega del PCE.
Además, los y las comunistas de Galicia centrándose en los intereses de la clase trabajadora y del medio ambiente, apuestan por la renacionalización de ENCE, pues a su criterio, “garantiza un análisis sereno basado en criterios científicos y socioeconómicos y no en los beneficios empresariales, en la búsqueda de una posible mejor ubicación y de no lograrlo, la aplicación de todas las medidas correctoras del impacto ambiental”, recoge el texto del Partido Comunista de Galicia.







