Se nota en la campaña de la aceituna de molino para aceite y la de cítricos

Consecuencias laborales de la sequía: campañas agrícolas más cortas y un leve repunte del paro agrario

El 44,6% de la población agrícola parada se concentra en Andalucía (51.643 personas)
Sector agrícola

Catalunya ha sido la última en lanzar un mensaje de alerta por el avance de la sequía. El precario estado de los embalses catalanes, el mal estado de las reservas hídricas y la escasez de lluvias ha obligado a tomar más medidas para hacer frente a la falta de agua en el territorio. La situación catalana, lejos de ser una anomalía, se repite en buena parte de España.

En estos momentos, según apuntan los últimos registros, los embalses españoles están diez puntos por debajo de la media de la última década. En comunidades como Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha o Cantabria la situación de los embalses es crítica. Además en al menos una decena de cuencas, la situación es de sequía prolongada. El último informe del Observatorio Nacional de la Sequía, del Ministerio de Transición Ecológica, alerta sobre la falta de recursos hídricos en varios puntos del Ebro, el Segura y el Guadiana.

Esta situación tiene consecuencias de todo tipo y una de ellas es la laboral, como ha denunciado la Federación de Industria de CC.OO., en un comunicado donde el sindicato de clase señala que la sequía provoca campañas agrícolas más cortas y un leve repunte del paro agrario.

En concreto señalan que los efectos de la sequía de momento se han dejado sentir en el recorte de las cosechas en general y especialmente en algunas campañas concretas como la aceituna de molino para aceite y la de cítricos. Consecuencia de esto es un leve repunte en las últimas cifras del desempleo agrario que se han conocido. 115.903 personas están en paro en el sector, un 0,99% más que en enero.

En concreto el paro en este sector subió en 18 provincias y bajó en 24, mientras que se redujo en nueve comunidades autónomas y aumentó en siete. El 44,6% de la población agrícola parada se concentra en Andalucía (51.643 personas), un 2,3% menos que en enero (1.171). En términos interanuales, hay 19.108 personas paradas menos que en febrero de 2022, lo que supone una caída del 27%. Durante el último mes, el paro creció en 21 personas en Cádiz y en 457 en Huelva. En el resto de provincias se redujo. Destacó Jaén (681 menos) y Córdoba (361).

El País Valencià fue la segunda comunidad autónoma en importancia. Concentra el 8,9% del paro agrario. En febrero el desempleo quedó estable, puesto que creció un 0,1% respecto a enero. Son diez personas más, 10.329 en total. También creció mensualmente en Aragón (1,34%), Asturias (0,77%), Canarias (2,77%), Cantabria (3,48%), Castilla y León (1,34%), Galicia (1,46%), Euskadi (1,46%) y Melilla (7,69%). En Catalunya, Baleares, Asturias y Euskadi permaneció prácticamente invariable, mientras que disminuyó en el resto de comunidades.

De entre la población desempleada agrícola, 25.446 personas son de nacionalidad extranjera, 10.929 menos que hace doce meses (30%). Cerca del 39% son de la Unión Europea y el resto procede de terceros países. El número de personas demandantes de empleo no ocupadas del sector agrario sumó las 146.745 en febrero, un 27,1% menos que hace un año (54.551).

En febrero, 1.055.261 personas trabajadoras del sector agrario estaban afiliadas a la Seguridad Social, 13.891 menos que en enero (1,3%) y 38.365 menos que en 2022 (3,5%). La reducción de las personas cotizantes confirma que se mantiene la tendencia de que los y las trabajadoras salgan del sector.

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