Estimado ciudadano, estimada ciudadana:
En España se hizo una Transición vomitiva, se blindó hasta un extremo inimaginable a los franquistas. A los que no se les exigió ninguna responsabilidad, ni por la guerra, ni por tantas décadas de dictadura. Para más inri se despreció a las víctimas republicanas, que continúan en las cunetas, sin recibir ninguna reparación a la altura de su dignidad.
Con la tutela de los EE.UU. y la CIA se conformo un bipartidismo y una política económica que empobrecía a la población y fortalecía a la burguesía española más que nunca en la historia.
El Estado vuelve a ser en España, oportunidad para robar, para el saqueo y la corrupción. Pasando del estraperlo a los “papeles de Panamá” y de la tiza en la oreja al “phone”. En esto llegó el 15-M y mandó parar:
Ante tanta corrupción, tanta represión, recorte de libertades, desmantelamiento de los servicios públicos, eliminación de los derechos sociales, etc. En un tiempo político en el que se rescata a la banca con dinero público y se abandona a las personas a la exclusión social.
Le temblaron las piernas a la derechona, por primera vez había nuevos sujetos políticos, que impugnaban la Transición, como lo habían hecho PC e IU. Estamos hablando de la arquitectura política e institucional que emanaba de la Carta Magna de 1978. Se encendieron todas las luces rojas, llegando a la Terribilitis, personajes siniestros como Felipe González, el IBEX 35, la CEOE, la jerarquía de la Iglesia Católica, se ven obligados a sacrificar no a un as de los que hay en la baraja, sino al as de toda la baraja. Que contribuyó con lo del elefante a ponérselo más fácil, cuentan que fue durísimo forzarle a la renuncia como rey de España, instalando en la jefatura del Estado a Felipe VI. Anunciando una reforma de la Constitución para salvar el bipartidismo, la monarquía y el modelo salvaje de una economía depredadora de recursos y de derechos.
Se equivocan al presentar como nuevo el reinado de Felipe VI, no hay que ser un lince para saber que Franco nombró a su heredero directo a Juan Carlos I, pero designó a la monarquía borbónica en su conjunto y por tanto al heredero Felipe VI. Las Marchas por la Dignidad, las Mareas en defensa de la sanidad y los derechos sociales movilizan a millones de personas. Tiemblan las piernas de nuevo a la derechona, implantan la “Ley mordaza”, impiden que Otegi sea candidato, procesan al concejal Zapata en Madrid, impiden que vote por correo a más de un millón de personas que están en el extranjero, los concejales de Sevilla del PP votan que Queipo de Llano siga enterrado en la basílica de la Macarena…, es decir, franquismo, franquismo, franquismo. Se continúa con el saqueo y la corrupción, y cada día se conoce un nuevo escándalo mafioso de corrupción hasta llegar a estar imputado el Partido Popular por corrupción, por un crimen de malversación y fraude financiero.
Los avances del Proceso constituyente son notables, la conquista de ayuntamientos como Barcelona, Madrid, Zamora, Cádiz, A Coruña y comunidades autónomas con una nueva formación política como Podemos. Ello dibuja una nueva negociación, no abierta oficialmente en España, como es el Proceso constituyente.
Las urnas no han elegido a Rajoy presidente, pero tampoco lo han mandado a su casa. La derecha económica y mediática en otra jugada, mueve ficha al crear un nuevo partido como C´s, que dice que se abstendrá, que votará no y que al final dirá si. A Rivera le viene pequeño el refrán tan español “donde dije digo, digo Diego”. Eso significa un doble salto mortal con red y la nueva aportación de Rivera, es un triple salto mortal sin red.
Ahora estamos en las puertas de unas terceras elecciones generales, donde se juega el poder y la correlación de fuerzas para el Proceso constituyente, la derecha ha puesto el poder en España por encima de todo, lo puso en la República por encima de la voluntad democrática de los ciudadanos y con un alto precio de vidas, pues corrieron ríos de sangre y ahora se proponen mandar a los ciudadanos a la abstención (parece como que España tuviese una maldición histórica, o las cunetas o la abstención). Repetir y repetir elecciones, provocan el cansancio y el hastío de la población, que recuerdan los referéndums de la época franquista, donde el si era para que se quedara y el no para que no se fuera, esta es la lectura que hacía el dictador y esta es la lectura que está haciendo Rajoy. Cada convocatoria le da al PP más votos y un nuevo golpe de lavadora para sus casos de corrupción.
¡Aunque corrupto, yo o el caos!, esta es la salida de Rajoy.
Podríamos encontrarnos, citando a José Saramago el Ensayo sobre la lucidez, donde plantea un divorcio entre el electorado y los gobiernos ¿Y si en España estuviéramos en vísperas de pasar por una situación de este tipo?, ¿Por qué díganme, qué legitimidad tendría un Gobierno elegido solamente por el 20% del censo electoral? Y he dicho legitimidad, no he dicho legalidad. La representatividad del pueblo no la tendría ese Gobierno, porque con este porcentaje no le representaría. El famoso lema del 15-M “no, no nos representan”.
Aquí aparece el divorcio, la fractura, la gente abandonando las elecciones, está impugnando la Transición del 78 y se puede acelerar el Proceso constituyente.
Ándense con cuidado, ¿por qué salvar a Rajoy es tan importante como para segar a las derechas españolas?, pues con el Borbón no hubo tantas contemplaciones.
Puede que hayan visto los gurús de los gabinetes de seducción, como dice Felipe Alcaraz, que se acerca un horizonte republicano. Y están invocando “prietas las filas”. La derecha española manda un mensaje a los ultra-ricos de todo el mundo, los paraísos fiscales continuarán, o no es eso el nombramiento de Soria.







