Asamblea de Mujeres del Partido de la Izquierda Europea

Las mujeres somos un pilar básico para el desarrollo de un PIE transformador

Los pasados días 24 y 25 de noviembre se celebró en Praga el II Congreso del Partido de la Izquierda Europea (PIE) y en esta ocasión, como sucedió en su primer congreso, se inauguró con una Asamblea de Mujeres, celebrada el día 23.

En esta Asamblea, que ha sido organizada por el FEM, una estructura de mujeres del PIE, que se encuentra aun en fase de desarrollo y proyecto, se desarrolló sobre tres comisiones de trabajo fundamentales: Precariedad; Violencia de Género; y Igualdad y Derechos de las Mujeres, sin duda tres temas de calado y que determinan el día a día de las mujeres en Europa. En la reunión de Bruselas preparatoria se decidió también presentar a Maite Mola como propuesta para la Vicepresidencia del PIE, como mujer y feminista, sin muchas esperanzas de que saliera, pero como expresión de una reivindicación determinada.

La Asamblea se inauguró, con una presentación al conjunto de mujeres participantes, más de un centenar, del FEM, a cargo de Christiane Reymann. Luego, Maite Mola presentó la propuesta de Manifiesto de la Asamblea, que con la intención de sintetizar nuestras reivindicaciones y análisis, fue objeto de debate durante la Asamblea y posterior traslado al Congreso del PIE. Para finalizar esta primera mesa, y antes de dar la palabra a las organizaciones de mujeres invitadas, la compañera Ellen Diederich nos presentó la propuesta de resolución que sobre mujer y paz habían elaborado las compañeras alemanas.

Pero la mayor parte del tiempo la dedicamos a trabajar en comisiones en los tres temas que señalábamos al comienzo, ejes de debate que son sin duda en muchos extremos confluentes: precariedad, violencia e igualdad. Y todos ellos atravesados por la influencia que la ausencia de laicidad real, en la práctica totalidad de los países europeos, y por la especial situación de vulnerabilidad en que a las mujeres inmigrantes les afectan los ejes esbozados.

Las conclusiones de estas tres comisiones fue una parte central de la segunda mesa plenaria. Litsa Doudoumi nos hizo un llamativo mapa de la situación de precariedad en que las mujeres vivimos en Europa, acrecentado en algunos territorios y fundamentalmente en algunos colectivos de mujeres, como las mujeres en situación de migración. Maite Mola presentó la situación de las mujeres inmigrantes en Almería, sobre todo en la zona del Egido, dónde la situación de precariedad y explotación resulta escandalosa.

Adina Stan, de forma muy esquemática, nos trasladó la disparidad y, a la vez, la homogenización de la violencia de la que somos objeto las mujeres, y que sufrimos en función de las estructuras patriarcales y capitalistas en las que vivimos.

Y Charo Luque presentó el documento conclusivo del trabajo desarrollado en la comisión de Derechos de las Mujeres, que después de un análisis sobre la situación de desigualdad de las mujeres en el conjunto de Europa; las políticas institucionales de género, y su dudosa efectividad; y una priorización de nuestras propuestas como mujeres del PIE, se trasladaban al pleno dos propuestas, dos ejes de trabajo.

Estos dos ejes de trabajo, uno de ámbito interno, encaminado a una mayor cohesión en temas en los que tenemos en principio posturas divergentes, sin duda fruto de las realidades de nuestros Estados o nuestras diversas experiencias activistas: «La tensión entre Igualdad y Diferencia. El derecho a elegir» y «La diversidad cultural y los Derechos de las Mujeres».

El segundo eje, y que con un carácter de movilización y confluencia con las organizaciones de mujeres del conjunto de Europa queremos afrontar, son dos campañas. una primera «Por los Derechos Reproductivos y Sexuales de las Mujeres», donde la apuesta por el laicismo es un factor clave; y una segunda campaña dirigida a la plenitud del ejercicio de los derechos -o limitación de estos- de las mujeres en situación de especial vulnerabilidad, mujeres en situación de migración, mujeres lesbianas, mujeres de minorías étnicas y/o culturales.

El plenario final fue clausurado con la aprobación de un manifiesto que posteriormente también culminó el Congreso del PIE, sobre la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, especialmente dirigido a la conmemoración del 25 de noviembre, día de clausura del Congreso del PIE.

Esta Asamblea fue el resultado de un trabajo intenso por parte del FEM, que poco a poco se va consolidando. Las diferentes experiencias vividas, los aciertos y los errores, deben ser fruto de nuestra reflexión.

Uno de los objetivos acordados unánimemente es la apuesta por el fortalecimiento de las organizaciones de mujeres y del movimiento feminista, así como su necesaria relación y coordinación en el marco europeo. Esto debe conllevar para nosotras, mujeres del PIE, una apuesta clara y decidida para la consolidación y constitución de una red de mujeres, auténticamente participativa, profundamente democrática y realmente influyente. Para la consecución de una Europa sin desigualdades las mujeres somos imprescindibles, para el desarrollo de un PIE realmente transformador las feministas somos un pilar básico, y trabajaremos para crear entre nosotras los sólidos vínculos que para ello son necesarios.

* Secretaría Federal de la Mujer

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