Izquierda Unida y Más Madrid Majadahonda han denunciado ante la Delegación de Gobierno y el Ayuntamiento la celebración de un acto de homenaje anunciado para el próximo sábado 13 de enero a las 12:00h en la localidad a Ion Mota y Vasile Marin, dos miembros de la Guardia de Hierro Rumana, una organización afín al nazismo, que lucharon en la Guerra Civil Española en el bando de los golpistas contra el gobierno legítimo y democrático de la II República Española.
El acto ultra en una parcela donde existe un monumento a los citados miembros afines al fascismo que en varias ocasiones han denunciado organizaciones políticas y sociales de Majadahonda y que incluso el pleno del Ayuntamiento de Majadahonda a propuesta de IU, ha aprobado que se derribe.
Daniel Pérez, portavoz del grupo municipal Más Madrid-Izquierda Unida en la localidad, ha señalado que «es necesario que la Delegación del Gobierno y el Ayuntamiento de Majadahonda pongan todos los medios a su disposición para evitar que se produzcan en nuestro municipio conductas que están prohibidas por la Ley de Memoria o incluso que puedan suponer delitos de odio».
Las organizaciones han querido recordar que «no es la primera vez que elementos de extrema derecha actúan en Majadahonda, llegando incluso a agredir a vecinos y vecinas». Así mismo han reclamado a Delegación de Gobierno y al Ayuntamiento de Majadahonda que apliquen la ley contra este tipo de actos y una condena pública e inequívoca por la celebración de este homenaje que trasladarán al próximo pleno municipal.
En palabras de Sandra Cano, portavoz de IU Majadahonda, «no podemos permitir que se vuelva a pisotear una vez más a las víctimas que defendieron la legalidad del gobierno republicano frente a un golpe de Estado».
IU pidió la retirada del monumento fascista
La Asamblea de Izquierda Unida en Majadahonda remitió un escrito a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática en el que exigió la retirada del arco de piedra con los nombres de estos voluntarios fascistas que sirve a los fascistas y neonazis españoles como punto de encuentro donde peregrinan cada 13 de enero para rendirles homenaje y exaltar la dictadura franquista.
El monumento, erigido en 1948, ha sido desde entonces uno de los puntos clave de la reivindicación del golpe de Estado de Franco, con una liturgia política y religiosa anual donde acuden militantes y simpatizantes nazis y fascistas de toda España y miembros de la comunidad rumana afines a estas ideas totalitarias.
Tras varios años documentando y denunciando estos actos de exaltación fascista, la Asamblea Local de IU apeló a la Ley de Memoria Democrática para que se aplique en su retirada. Según defendió IU, “el texto de la ley es inequívoco respecto a la obligación de retirar elementos contrarios a la memoria democrática en todos los edificios públicos y en aquellos privados que tengan proyección pública o sean de uso público”.
El escrito presentado fue acompañado de un dossier en el que se acredita la convocatoria anual de grupos como La Falange ante el monumento, y se recordó que la petición de Izquierda Unida se basa, además, en un acuerdo adoptado por el Pleno de Majadahonda en octubre de 2015, impulsado por Ciudadanos, el Partido Socialista, Somos Majadahonda y la propia Izquierda Unida. En este acuerdo, el Partido Popular se abstuvo, pero, según denuncian, los sucesivos gobiernos municipales no han tomado ninguna medida para su cumplimiento.







