Que Manuel Vazquez Montalbán fue un prolífico escritor que cultivó y además con éxito, diferentes disciplinas como el ensayo, la poesía, la novela negra e incluso la antología culinaria es algo conocido por el común de los mortales. Pero la adaptación de su obra a las pantallas quizá sea un tema menos tratado, so pena de su exitosa y archiconocida serie del detective Pepe Carvalho. Para toda una generación que crecimos en los 80 fue un hito grabado en nuestras retinas que esperaban ansiosas cada viernes a la emisión del último capítulo.
Con un Eusebio Poncela soberbio en uno de sus personajes más recordados, esta serie contó con una temporada dividida en 8 episodios. Dirigida por Adolfo Aristarain y Jose Ramón Larraz, nos estamos refiriendo en concreto a la serie de 1986 llamada Las Aventuras de Pepe Carvalho (posteriormente hubo otra serie sobre el detective que tuvo mucha menos repercusión en 1999 que se llamó Pepe Carvalho (a secas) protagonizada por Juanjo Puigcorbé en la que no recalaremos por su menor interés.
La serie de Poncela es para muchos el mejor acercamiento al detective que se ha rodado. No en vano el escritor participó en el guion. Muy bien dirigida y con una banda sonora reseñable, quedará en el recuerdo como marca de una época.
Pero hubo muchas más obras de calidad que fueron llevadas al séptimo arte, basadas o directamente guionizadas por Vazquez Montalbán. Haremos en el artículo de hoy un recorrido por las más significativas:
TATUAJE, PRIMERA AVENTURA DE PEPE CARVALHO (1976)
Significó la ópera prima del director Bigas Luna (Jamón Jamón, Huevos de Oro). En el guion participó Vázquez Montalbán, junto con el director del filme y José Ulloa.
Como su nombre indica, adaptación de la novela de su personaje más famoso, un detective gallego ex agente de la CIA y escéptico por naturaleza, aficionado a la buena cocina y mujeriego sin complejos. La acción comienza con un cadáver que aparece en una playa de Barcelona con un enigmático tatuaje que dice: “He nacido para revolucionar el infierno”. Pepe tendrá que desentramar el enigma de su identidad y del móvil del asesinato entre los bajos fondos de Barcelona y Ámsterdam.
Carlos Ballesteros es el encargado de dar vida al detective que, vagando por el barrio chino de Barcelona en una época del franquismo tardío, nos transporta a unas zonas donde la suciedad y la prostitución son las protagonistas. En su paso por Ámsterdam, el director nos muestra también la situación de españoles migrantes que fueron a trabajar a Europa huyendo del hambre del franquismo.
Aunque se nota la poca maestría propia de una ópera prima en la dirección, encuadre, escenas y no sea una película técnicamente reseñable, aporta una visión de los 70 sin duda nada desdeñable.
ASESINATO EN EL COMITÉ CENTRAL (1981)

Dirigida por Vicente Aranda (Libertarias, La Pasión Turca) contó un elenco actoral de lujo, con las actuaciones sobresalientes de Victoria Abril, Héctor Alterio y Patxi Andión interpretando de nuevo a Pepe Carvalho. Nos encontramos, pues, ante otra adaptación de las aventuras del detective, aunque en esta ocasión Manuel Vázquez Montalbán no intervino en el guion que fue adaptado por su mismo director.
La trama a lo mejor te resultará especialmente interesante si estás leyendo este artículo: el secretario general del PCE (Garrido) es asesinado en la capital y el partido encarga la investigación a Pepe Carvalho. El gobierno también iniciará una investigación paralela que encargará a un anticomunista acérrimo (Fonseca). El detective tendrá que reunirse y tratar así con el que en otros tiempos le persiguió por rojo. Victoria Abril interpreta el papel de Carmela; militante comunista encargada de ayudar a Pepe en la investigación.
No siendo una de las mejores películas de Aranda y con fallos evidentes derivados en parte de una adaptación demasiado libre del texto de Vázquez Montalbán, no podemos dejar de apreciar el retrato de la época convulsa en la que se ubica y unos guiños constantes a personajes reales como Carrillo, La Pasionaria, el comisario Conesa, justo después del intento del golpe de Estado de Tejero.
EL LABERINTO GRIEGO (1993)
Dirigida por Rafael Alcázar, de nuevo trata sobre un detective, pero lejos de lo que se cree comúnmente, no es una adaptación de una novela con Pepe Carvalho, por esta razón en la película el personaje aparece bajo el nombre de Juan Bardón. Fue exactamente, al contrario; el guion fue primero y a partir de él Vazquez Montalbán escribió una novela, esta vez sí protagonizada por su célebre Pepe Carvalho. Este, que atraviesa serios problemas familiares, recibe la visita de una mujer francesa y un acompañante que requieren sus servicios para localizar a un antiguo amante de ella; un joven griego.
Vazquez Montalbán participó en el guion activamente llevando el mayor peso del mismo por primera vez en su carrera. La acción se sitúa en la Barcelona preolímpica, pero por motivos ajenos a la película (Atracción Fatal eclipsó los demás estrenos) tuvo que esperar para estrenarse hasta el 93, cosa que resultó bastante negativa ya que incluso salió el libro antes que la película, siendo esta como ya hemos explicado anterior en el tiempo a la novela.
Con actores de renombre como Aitana Sanchez-Gijón, Eusebio Poncela o Penélope Cruz entre otros fue nominada al premio de Mejor Guion Adaptado en el certamen de los Goya 1993, galardón con el que finalmente se alzó Francisco Prada por su adaptación de El Maestro de Esgrima basada en la novela escrita por Arturo Pérez-Reverte.
EL PIANISTA (1998)
Dirigida por Mario Gas, adapta una de las novelas más personales de Manuel Vazquez Montalbán, ya que en ella el papel de la memoria colectiva, histórica y social es por primera vez absolutamente central.
En este caso el guion resultó una adaptación muy fiel al libro, aunque el escritor no participó en su construcción. Mario Gas quiso crear un filme que reflexionara sobre el éxito envenenado que, en ocasiones, es más vergonzoso que la derrota. Esta fue la ópera prima del director de bagaje profundamente teatral. La historia trata de dos músicos españoles que se encuentran en París en los años 30; sorprendidos por la Guerra Civil; uno decide ir a España a luchar por la República y el otro decide seguir su carrera en Francia. El destino hará que se encuentren tiempo después en Barcelona con circunstancias vitales tan diferentes como su fama musical.
Pere Ponce y Jordi Molla dan vida a los dos músicos en una película que, a pesar de mostrar ritmo irregular, salva muy bien los muebles y tiene un inestimable mensaje en su guion.
EL MISTERIO GALÍNDEZ (2003)

Sin ninguna duda estamos ante la adaptación de Vazquez Montalbán que mejores críticas ha recibido y que consigue imprimir toda la tensión que un thriller merece para estar a la altura del libro al que adapta. El guion resulta coherente, con total credibilidad y trufado de diálogos con momentos memorables. Dirigida por Gerardo Herrero (Malena es un Nombre de Tango), de nuevo tiene un alto componente político en su premisa. A finales de los 80, una joven estudiante americana, llega a España para trabajar en su tesis doctoral sobre Jesús Galíndez, un político vasco del PNV exiliado en Estados Unidos, tras la Guerra Civil española (1936-1939), y que desaparecido en 1956 en circunstancias poco claras. Muriel contactará con un escritor implicándose a nivel personal y arriesgando su vida, ya que los culpables de la muerte de Galíndez no están dispuestos a permitir que se conozca la verdad. Recordemos que Galíndez realmente existió y fue ajusticiado por denunciar con una tesis doctoral los desmanes de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo (1891-1961) al frente de la República Dominicana.
Una coproducción entre España- UK- Italia- Portugal- Cuba y Francia merecía un elenco tan variopinto como el que se reunió para su realización. Harvey Keitel, Eduard Fernández, Guillermo Toledo, Reynaldo Miravalles y Joel Angelino llevan la carga interpretativa de calidad en la producción. Contada con agilidad y con una factura técnica moderna consigue un resultado general notable.
Este filme fue nominado a dos premios Goya en 2003, que incluían mejor fotografía y mejor dirección de producción.








