La precariedad laboral no cesa y sus consecuencias siguen siendo dramáticas para la clase trabajadora navarra. Según un informe dado a conocer esta semana por el sindicato CCOO en la Comunidad Foral, en el primer semestre del año, un total de 12 personas trabajadoras han perdido la vida en accidentes laborales.
Además, como muestran los datos ofrecidos por el Ministerio de Trabajo, Navarra es el peor territorio del Estado en el índice de incidencia de accidentes laborales con baja por cien mil trabajadores, superando en más de cien puntos la media del país.
En números absolutos, este territorio lleva desde la pandemia superando año a año el número de accidentes laborales con baja. Entre enero y junio de 2024 se han contabilizado 6.360 siniestros, 95 más que en el mismo periodo del curso anterior y 344 más que en 2022.
Estos números demuestran un aumento continuo y extremadamente peligroso de los accidentes de trabajo en Navarra para las personas trabajadoras, según denuncia CCOO. Desde la recuperación tras la crisis sanitaria, son ya cuatro años consecutivos de aumentos en el número de accidentes.

Unido a estos malos datos, el número de personas fallecidas se ha duplicado con respecto al primer semestre del año pasado. Once personas han fallecido en su puesto de trabajo (ocho personas asalariadas y tres autónomas), y otra persona ha fallecido en el desplazamiento a su centro de trabajo en el periodo enero-junio de 2024.
Sector de la construcción. En los cuatro grupos de producción, Navarra supera ampliamente las medias estatales. Es especialmente llamativo el número de siniestros en el sector de la construcción, que se dispara hasta superar los 635 accidentes por cada cien mil personas trabajadoras. La Comunidad Foral supera los datos estatales en los cuatro sectores productivos.
Para frenar esta lacra, desde el sindicato “urgen” a tomar medidas que reviertan esta tendencia y pongan “la salud de las personas trabajadoras” en el centro de la productividad del territorio. En ese sentido, CCOO pide un cumplimiento “estricto” por parte de la empresa de la ley de prevención de riesgos laborales, además de “exigir” tanto al Gobierno de Navarra como al de España un incremento en el número de inspectores de trabajo. Como complemento, y entre el resto de propuestas, solicita al Ejecutivo Foral una fiscalización “seria” a las empresas en las que son recurrentes los accidentes laborales de sus empleados y empleadas.
No es la primera vez que Navarra destaca por su alarmante siniestralidad laboral. De hecho, este mismo año, tras conocerse que entre 2022 y 2023 fueron 25 las personas que fallecieron en su puesto de trabajo, desde el PCE-EPK en Navarra ya se trasladó que imprescindible “una mayor inversión pública” para dotar de más medios y recursos a las administraciones, especialmente al Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra, para la contratación de más personal técnico y el refuerzo de la inspección de trabajo y el control y cumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Además, desde el partido comunista se denunció que uno de los factores que incide más directamente en el aumento de la siniestralidad es la “enorme” precariedad laboral actual. “Los contratos temporales, en muchos casos de duración muy corta de apenas unos días (o incluso unas horas) así como el abuso de subcontrataciones y externalizaciones, deja a los trabajadores en una situación de indefensión que provoca miedo a denunciar situaciones de inseguridad laboral y riesgos graves existentes en muchas empresas para no exponerse a perder el puesto de trabajo”, según advertía el PCE-EPK en Navarra.







