“Vivimos tiempos de desafío para la democracia, marcados por el deterioro de las instituciones y el avance de la mercantilización en nuestras vidas. En este contexto, desde Izquierda Unida lanzamos Convocatoria por la Democracia, una iniciativa para defender y profundizar la democracia en todas sus dimensiones: cívica, política, económica y social.”
Con esta carta de presentación, hoy nace Convocatoria por la Democracia.
Hoy, que la extrema derecha gobierna aún más Europa y sus instituciones, que la ola reaccionaria recorta derechos o que se sigue asesinando a millones en Gaza.
Y también hoy, que las feministas se organizan para este 25N, que decenas de miles de personas se movilizan por el derecho a la vivienda en muchas ciudades de nuestro país, o que la DANA nos enseña que ante una situación de emergencia la solidaridad no distingue países de origen.
Hoy nace Convocatoria por la Democracia.
Un proceso lanzado por Izquierda Unida que aspira a ir mucho más allá, abierto, participado, diverso y plural, y fundamental no solo para enfrentar el deterioro de las instituciones y el auge de la extrema derecha o la precarización de la vida sino, especialmente, para dar esperanza a las gentes progresistas de este país con un horizonte de más libertad, más democracia, más justicia y más derechos.
¿Qué es CxD?
Es una interpelación social, un llamado a poner en común una reflexión y acción colectiva, que nos permita defender la democracia como el mejor instrumento del poder del pueblo. Una democracia, que además de cívica, política, económica y social, tenga también memoria, porque como nos enseñó Almudena Grandes, la democracia tiene una deuda profunda con los luchadores del pasado, en este noviembre en el que cumplimos 3 años echándola de menos.
Por eso esta convocatoria es una activación, desde nuestra mejor tradición política del construir con otras personas. Un proceso que busca ir a la ofensiva con esperanza y ganando más derechos, más democracia, más feminismo, más justicia social, cuidando un planeta que tiene límites.
Un ¡Basta ya! de estar a la defensiva frente al chuleo, el matonismo y esa ofensiva de valores reaccionarios de derecha y ultraderecha. Es la alegría militante de una izquierda orgullosa de lo que hemos construido gracias a las luchas y a la movilización ciudadanas.
Somos muchos los y las militantes y simpatizantes de IU llamados a movilizarnos, y a construir alianzas amplias desde esa reflexión colectiva, desde ese programa de país que nos permita tejer y tejer, como hacen las feministas, una movilización popular a la altura de los retos que tiene en este momento la izquierda alternativa.
¿A quién queremos interpelar? ¿A quién nos dirigimos?
¿Cuánta gente conocéis que está harta? ¿Cuánta que no le encuentra mucho sentido a seguir peleando?
La política es la herramienta de quienes no tienen otras herramientas, ni en forma de herencias ni de activos financieros. Es nuestra herramienta más poderosa para construir justicia social y conquistar derechos
Con Convocatoria por la Democracia buscamos también cambiar el estado de ánimo, sacar de dentro esa rabia que nos mueve y que se convierte en conciencia crítica. Porque no es verdad que el problema sea la política, no es verdad que todos los políticos sean iguales, porque la política es la herramienta de quienes no tienen otras herramientas, ni en forma de herencias ni de activos financieros.
Es nuestra herramienta más poderosa para construir justicia social y conquistar derechos de las personas trabajadoras, frente a quienes gobiernan para unos pocos. Nosotras lo sabemos bien, por nuestra trayectoria, nuestra coherencia y nuestro ejemplo.
Es precisamente a quien ha tirado la toalla o a quien está a punto de tirarla a quien queremos hablarle, porque un proyecto de país solo se levanta con millones de manos
Es precisamente a quien ha tirado la toalla o a quien está a punto de tirarla a quien queremos hablarle, porque un proyecto de país sólo se levanta con millones de manos. A quienes, tampoco con este gobierno, llegan a fin de mes, con dos o más trabajos y sin poder pagar las facturas; a quienes ya ni imaginan cuándo emanciparse y poder tener un proyecto de vida autónomo; o a quienes se abrigan con muchas mantas porque no pueden pagar la calefacción.
Y también a quienes están poniendo el cuerpo para defender los derechos de las mujeres y las personas LGTBi, a las feministas, los migrantes, y quienes se levantan frente a los discursos negacionistas. A quienes ya están plantando cara, en el aquí y ahora, a esa ola reaccionaria que no se surfea, se le ponen siempre siempre siempre, diques de contención. Diques de contención a su injusticia fiscal, a su mala gestión y a sus gobiernos de lo privilegios y de la guerra del último contra el penúltimo.
Con este proceso queremos construir seguridad, nuevos enclaves seguros, que dirían las feministas, frente a los discursos autoritarios nosotras hacemos discursos comunitarios, que frente al miedo, la soledad y la incertidumbre, nosotras construimos cuidados.
Y es desde esos cuidados, esa protección de lo público y esa defensa del bien común, desde donde se levanta un país que no se vende a especuladores y que se planta ante quienes hacen fortuna a costa de nuestros derechos, como el derecho a la vivienda, o a quienes sólo saben gobernar mirando un lado de la balanza.
Vamos, juntos y juntas, a construir un proyecto de país seguro y solidario para todas las personas, no solo para una minoría privilegiada.
¿Y cómo lo vamos a hacer?
Hoy estamos aquí, en este lanzamiento de CxD, con dos mesas de debate que reflejan bien por dónde irá nuestra conversación. Nuestros seis ejes de trabajo que nos permitirán componer una propuesta política colectiva, una partitura coral con muchas manos: el reparto justo del trabajo, el tiempo y los cuidados; la defensa de servicios públicos universales y de calidad; el derecho a una vivienda digna; el acceso común a recursos estratégicos; o un país que sea ejemplo de dignidad, igualdad y también de acogida.
Y con la presentación del Manifiesto de la Convocatoria por la Democracia, que traza el camino hacia una democracia que garantice derechos y conquistas sociales. Desde ya hasta septiembre de 2025 a desplegarnos, para acabar con un amplio encuentro a finales de año.
Y vamos a poner lo mejor que tenemos, lo más valioso que tenemos, a trabajar. Si cada militante o simpatizante de IU logra implicar a dos personas más, seremos miles; si llegamos a cuatro, cientos de miles; y si seguimos sumando, millones.
En cada asamblea de base, más de 800 en todo el territorio, habrá una convocatoria por la democracia, en cada red de activista, 20 activas a nivel federal más los grupos de trabajo, con más de 300 activistas, una convocatoria por la democracia. Y en cada espacio de articulación de IU, habrá una convocatoria por la democracia.
¿El fin?
Movilizar, movilizarnos, ser más, construir, hacer frente, fortalecernos, animar. Podemos poner tantos objetivos como queramos, porque el camino empieza ahora.
Mañana, 24 de noviembre, se cumplen 40 años de la publicación del documento de las amapolas, que fue la semilla de Convocatoria por Andalucía, que fue a su vez la raíz sobre la que se levantó IU. 40 años (como los que yo tengo) en los que quienes escribían la historia de IU ya lo tenían claro, tal y como recogieron con el color rojo de sus amapolas: “A este compromiso llamamos a los hombres y mujeres, a los sindicatos, a los colegios profesionales y asociaciones sectoriales, a los hogares de pensionistas, al movimiento vecinal y a las cooperativas, a las asociaciones de pequeña y mediana empresa, a los colectivos ecologistas y culturales. En definitiva, a todos los que saben que el progreso y la historia la hacen los pueblos.”
Hoy, 40 años después, aquí seguimos, levantando, de nuevo, nuestra Convocatoria.
Intervención realizada el pasado 23 de noviembre en el acto de presentación de Convocatoria por la Democracia.







