Mundo Obrero: Llamazares atribuye parte del fracaso al desgaste interno en IU, a la degradación de la vida organizativa y de la confianza mutua y a un agotamiento de la organización. Desde el PCE, ¿cuál son las causas que pueden haber motivado este fracaso electoral?Paco Frutos: Si Llamazares atribuye parte del fracaso de IU al desgaste interno, a la desaparición de la vida organizativa y de la confianza mutua y a un agotamiento de la organización, él mismo debería preguntarse: ¿Qué he hecho yo como coordinador general y mi equipo de mesa-camilla? ¿Por qué se ha producido desgaste, degradación de la vida organizativa (de la democracia añadiría yo) y de la confianza? ¿Por qué se ha agotado la organización?
Si se escarba un poco sobre estas frívolas palabras se encontrará rápidamente la verdad; una autojustificación, declarando culpables de la situación a «los otros», muy particularmente al PCE. Las causas verdaderas son: línea política equivocada, errónea y errática en casi todo. Esto no se solventa con cuatro frases muy «rojas» y «republicanas». Subordinación a la dirección del PSOE, al gobierno y a Zapatero.
Tampoco valen cuatro exabruptos en la campaña electoral contra el intento (conseguido) del PSOE de reducir a IU a la mínima expresión. Si a esto le añadimos una concepción personalista y excluyente de la política, que margina a la militancia y la reduce, en todo caso, a fiel infantería para pegar unos carteles de patético contenido, obtenemos las claves principales para entender el fracaso. El análisis que hoy se hace por parte de mucha gente es el que debía haberse hecho en el 2004. Entonces ya se encendieron todas las alarmas de lo que podía suceder.
M.O.: La próxima Asamblea se presenta como la última oportunidad de IU: renacer o morir. ¿Qué tiene que salir de esa Asamblea? ¿Qué cree que se debería hacer, reconstruir Izquierda Unida, refundarla, o empezar un proyecto nuevo?
P.F.: La próxima Asamblea debe decidir cosas simples, pegadas al mejor sentido común de personas que no renuncian a que IU sea un proyecto alternativo anticapitalista, democrático y socialista, federal y republicano.
En torno a esos conceptos la Asamblea tiene que hacer varias cosas. Lo primero, convocar a todos y todas los y las que creen en ese proyecto para que opinen a la luz de su experiencia e inteligencia qué debe hacer IU para salir de la crisis actual y evitar que ésta sea terminal. O sea, lo que no se ha hecho en los últimos años, que es reconstruir el método federal, democrático y participativo.
En cierta manera ello significa también refundar IU, volviendo al impulso inicial y empezar, no un proyecto nuevo, sino una nueva etapa que acabe con la deriva política, recupere el funcionamiento democrático y su independencia plena, de hecho y de imagen, Yo estoy convenciendo de que ello es posible si se acaban con los métodos caciquiles fracasados.
M.O.: ¿Qué propuestas políticas va a presentar el PCE a la Asamblea General de IU y cómo va a trabajar el Partido estos meses que quedan para su celebración?
P.F.: El PCE va a trabajar en la línea expresada con propuestas que no son nuevas, que fueron formuladas hace casi tres años en su XVII Congreso, que han sido reiteradas hasta hoy y que son absolutamente válidas para mañana. Las propuestas van en un sentido claro: IU debe ser el portavoz social y político más cualificado para defender al mundo del trabajo frente a la explotación del capital; para ampliar y no permitir que se reduzcan los derechos sociales conquistados por el movimiento obrero en su lucha histórica; para ampliar y fortalecer los sistemas públicos, educación y salud; para que la gente en conjunto tenga una vivienda digna a precio civilizado: para que no se continúe machacando el medio natural, para que la paz sea un bien universal acompañado de una vida digna para todos los pueblos y personas; para que España sea una realidad federal y republicana en un proceso lo más corto posible; para que Europa acabe con la miseria moral y política actual de siervo y compadre de beneficios del imperialismo norteamericano y abra una nueva etapa en la que su política de paz y desarrollo social pese en el mundo y conecte con lo mejor del pueblo de Estados Unidos, para que desaparezcan todas las bases militares extranjeras de España (sean de los EE.UU. o de la OTAN). Es imprescindible, además del programa político y la acción para defenderlo, organizarlo y hacerlo avanzar, denunciar con toda contundencia la compra de voto, el clientelismo y las mentiras de la última campaña electoral, que han realizado el PSOE y su gobierno y el PP.
No se puede aceptar que la democracia se degrade y prostituya por el doble lenguaje y la demagogia. Antes de las elecciones no había crisis, ahora sí, antes se hicieron promesas demagógicas por el PSOE y por el PP, se debe exigir su cumplimiento o denunciar el incumplimiento ante los juzgados, no aceptando la demagogia y la mentira como forma natural de comportamiento en la democracia. Estas actitudes corrompen a la democracia y a la gente.
En fin, esto sería lo fundamental, un programa de la izquierda del siglo XXI que no se rinde, sino que considera que hoy es más necesario que nunca un cambio democrático y socialista en España y en el mundo y que IU quiere ser una pieza importante para realizarlo. El PCE hace una apuesta a fondo para ello, organizándose bien y activamente y no aceptando ninguna otra política que no vaya en ese sentido. Si, por razones esotéricas, se decidiese otra cosa diluida o de radicalismo costumbrista, el PCE, militantes y dirección, deberían ver qué hacen en un sentido radicalmente diferente.
M.O.: Y por la parte pragmática, con la gran deuda económica de IU y la falta de ingresos durante los próximos cuatro años, ¿es viable recuperar la coalición?
P.F.: Esto deberá verse tomando las iniciativas pertinentes pero previo a ello debe conocerse exactamente la deuda y los diversos conceptos de la misma. El equipo organizativo y financiero del actual coordinador, con él a la cabeza, es el responsable de explicar la actual situación. El PCE, que ha sido marginado, ya no para decidir sobre finanzas, sino incluso para percibir lo que le correspondía según el acuerdo protocolario IU-PCE no se hace responsable, ni corresponsable de la deuda.
M.O.: Si pudiera elegir entre la opción de un coordinador general de IU, como ha habido hasta ahora, o una dirección colectiva y colegiada, con la participación de destacados dirigentes del Partido y portavoces que fueran rotando ¿cuál preferiría?
P.F.: El PCE siempre ha defendido una dirección colectiva y colegiada, extremando esta posición en el último periodo por la actitud personalista y caciquil que ha predominado en IU. En el futuro inmediato está claro que sólo puede haber una dirección colectiva y colegiada, que debe ser elegida en la Asamblea. Es más, yo considero que los liderazgos individuales son algo anacrónico. A mí me repugna hasta el sentido que tiene el término líder en la cultura norteamericanizada que vivimos. El futuro está en equipos que tengan capacidad de analizar y actuar como un colectivo del que se aprovechen al máximo todas las potencialidades de cada personal.
M.O.: La izquierda transformadora crece en Alemania, Francia, Grecia, e incluso gana en Chipre, mientras que en España no llegamos al 4%. ¿Qué hay que cambiar y que podemos que aprender de nuestros vecinos europeos?
P.F.: Por todo lo dicho, creo está claro todo lo que tenemos que cambiar. En una serie de países, incluido Portugal y otros, la izquierda alternativa en conjunto representa entre el 10 y el 20% de los votos. Aquí el 4%, incluyendo a los grupúsculos. Alguien va diciendo que aquí estamos como en todas partes. Es una nueva mentira para esconder la propia inutilidad.
Dicho esto, la reforma de la Ley Electoral es uno de los objetivos para la próxima etapa y deberá conocer la movilización y protesta social para cambiarla. Por cierto, es extraño que con la buena relación del coordinador general con Zapatero, este asunto haya pasado sin pena ni gloria en la pasada legislatura
Además, los lloriqueos sobre el bipartidismo deben terminarse. El bipartidismo se combate y derrota creando un espacio propio en ampliación, vinculado a los movimientos que en la sociedad reivindican y luchan por el cambio, sea éste más radical o menos, estén en movimientos más organizados o menos.
M.O.: ¿Qué hace falta para poder relanzar el proyecto y llegar a la sociedad y al más de millón y medio de electores que hemos perdido en los últimos comicios?
P.F.: Política, política, política. Capacidad para entender los verdaderos problemas de la sociedad real, denunciar a los responsables de muchos de ellos, ofrecer alternativas y organizar o contribuir a organizar a la gente para que defienda sus derechos y conquiste nuevas cotas de libertad y bienestar. Ser y parecer una organización seria, creíble, con coraje político e inteligencia, con honestidad y sensibilidad ante las necesidades y sufrimientos.






