El debate sobre la tributación del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha abierto una nueva brecha en el seno del Gobierno de coalición. Mientras que Sumar, encabezado por Yolanda Díaz, defiende la exención del IRPF para las rentas más bajas, el Ministerio de Hacienda, dirigido por María Jesús Montero, mantiene su decisión de no ajustar este impuesto.
El grupo plurinacional ha dado un paso adelante al registrar en el Congreso una proposición de ley para evitar que el SMI tribute el IRPF. Sumar ha expresado su malestar por la decisión de Hacienda, asegurando que esta se ha tomado sin consenso dentro del Gobierno. «Desde Sumar siempre hemos mantenido la misma postura: el SMI no debe tributar al IRPF y debemos avanzar hacia un sistema de impuestos progresivo», han señalado fuentes de la coalición.
La vicepresidenta segunda ha asegurado que la decisión del Ministerio de Hacienda fue comunicada a través de los medios de comunicación y no fue discutida en el Consejo de Ministros. «No puedo desvelar el contenido del Consejo, pero como este debate no existió, sí le digo que no hubo ni deliberación ni comunicación a ninguna de las partes», afirmó Díaz en rueda de prensa.
La controversia ha escalado dentro del Ejecutivo, hasta el punto de generar un momento tenso en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Tras la intervención de Yolanda Díaz, la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, le corrigió en un susurro: «Eso no es así», reflejando el desacuerdo dentro del propio Ejecutivo.
Izquierda Unida apuesta por una fiscalidad progresiva
Desde Izquierda Unida, formación integrada en Sumar, han reafirmado su compromiso con una progresividad fiscal real y efectiva. La organización considera que el actual sistema tributario debe ser revisado para garantizar que las rentas más bajas no sufran una mayor presión fiscal.
El contexto de esta disputa es la reciente aprobación del incremento del SMI hasta los 1.184 euros mensuales, lo que supone un aumento del 4,4 %. La medida beneficiará a 2,4 millones de trabajadores, el 12,9 % del total, según datos del Ministerio de Trabajo. Sin embargo, el hecho de que esta subida no esté exenta del IRPF ha generado incertidumbre y preocupación entre los asalariados con menores ingresos.
Sumar insiste en que el Ministerio de Hacienda tiene margen para corregir esta decisión y evitar que los trabajadores con sueldos más bajos vean reducida su capacidad adquisitiva. En las próximas semanas, el debate seguirá abierto en el Congreso, con IU y Sumar presionando para que el SMI quede libre de tributación y el Gobierno afrontando la presión tanto de sus socios como de la oposición.







