Yolanda Díaz marca perfil propio con un discurso firme contra la corrupción en un día especialmente difícil

El Congreso de los Diputados presenció un momento simbólico cuando Yolanda Díaz, vicepresidenta y líder de Sumar, se sentó con su grupo en lugar del sillón azul. Su discurso, presentado tras el fallecimiento de su padre, fue firme y crítico hacia la oposición. Díaz exhortó a transformar la política española y condenó la corrupción, destacando…

El pleno de este miércoles en el Congreso de los Diputados arrancó con una imagen insólita y cargada de simbolismo: la vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz, decidió no ocupar el sillón azul reservado a los miembros del Ejecutivo y se sentó junto a su grupo parlamentario. El gesto visualizaba la voluntad de marcar perfil propio en uno de los debates más decisivos de la legislatura.

La intervención de Díaz, que llegaba apenas unas horas después del fallecimiento de su padre, el histórico sindicalista Suso Díaz, se convirtió en la más difícil y al mismo tiempo una de las más contundentes de su trayectoria política. Pese a la enorme carga emocional, la vicepresidenta compareció con serenidad, firmeza y determinación, rebajando el tono de las últimas semanas frente al PSOE pero manteniendo intacta su exigencia de regeneración democrática. Especialmente relevante esta intervención en un momento tan difícil para la Vicepresidenta como es el reciente fallecimiento de su padre, el histórico sindicalista Suso Díaz.

En un hemiciclo crispado y bajo los gritos constantes de diputados del Partido Popular y Vox —que la interrumpieron tachándola de “traidora” y coreando “qué papelón”— Díaz dirigió su discurso más duro al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. “No ha hecho una sola propuesta para regenerar España, no le importa nada la corrupción. Su ministro del milagro económico acabó en la cárcel, ¿quién era M. Rajoy? Señor Feijóo, le recuerdo hoy aquí que son el único partido de España y Europa condenado por corrupción. Hoy no ha pedido perdón. Usted hereda el puesto y se sienta en él porque echaron al señor Casado por denunciar otro presunto caso de corrupción”, denunció con contundencia.

UN LLAMAMIENTO A TRANSFORMAR Y A DEJAR ATRÁS EL BIPARTIDISMO

En un discurso que muchos diputados de Sumar calificaron de “extraordinario”, Díaz señaló la responsabilidad colectiva acumulada durante “décadas de bipartidismo” en las que, a su juicio, nadie quiso atajar de raíz las prácticas corruptas. “Le pedimos que cambie el ritmo. Usted habló de enderezar el rumbo del barco. Le aseguro que solo hay viento favorable para quien sabe hacia dónde va. La ciudadanía nos está esperando”, proclamó.

La vicepresidenta insistió en que gobernar no puede limitarse a resistir las crisis políticas, sino que debe consistir en transformar la realidad: “Le he dicho muchas veces que gobernar no es resistir, es transformar. Que hay que cuidar el Gobierno, y esto se hace publicando buenas noticias en el BOE. Tenemos que dar un paso al frente para decir que se acabó la corrupción en España”.

VALORACIÓN POSITIVA EN SUMAR

Para los partidos que integran Sumar, la intervención de Díaz —que no concitaba inicialmente el apoyo de todos— resultó satisfactoria y, según distintas fuentes, supuso un importante ejercicio de responsabilidad y claridad política. “La comparecencia nos demuestra que vamos por el buen camino”, valoró el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, que subrayó que Sánchez ha conseguido “reconectar al bloque de investidura”.

“Este debate tenía una enorme gravedad y trascendencia. La gran conclusión es que hay una legislatura en la que se toma iniciativa con medidas anticorrupción. Principio de confianza y moderado optimismo”, resumió Maíllo sobre los próximos pasos para incorporar las medidas sociales que también reclama Sumar.

La jornada dejó la imagen de una Yolanda Díaz serena, firme y clara en su compromiso con la regeneración democrática, incluso en circunstancias personales especialmente adversas.