San Roque, la localidad natal de Andrés Vázquez de Sola, acogía en la tarde del pasado viernes, día 15 de marzo, una serie de actos destinados a reconocer la vida y la obra del que es uno de los dibujantes contemporáneos más importantes. Representantes de la corporación local sanroqueña y una delegación del Partido Comunista
Me imagino la gran sonrisa de Andrés Vázquez de Sola y su abrazo a todo el mundo que se acerque a un momento histórico como es la inauguración de su colección en el Centro de Arte Contemporáneo de San Roque (Cádiz), por muchos motivos un momento personal inolvidable y único. Pero también para el colectivo,
“He sido muy sincero, digo las cosas como las pienso y sin intención de molestar a nadie. He intentado hacer las cosas para que me quieran, porque yo quiero, quiero a mi pueblo, a mi gente”, con estas palabras, Andrés Vázquez de Sola, ilustra esta obra en el tráiler de presentación de la misma. La
Vázquez de Sola se confiesa ante todo periodista —profesión que ha sido su medio principal de subsistencia— especializado en la sátira dentro del humorismo gráfico. Sin embargo, en su dilatada carrera profesional ha incursionado con éxito en muchos ámbitos: además de los varios miles de dibujos publicados, ha realizado numerosas incursiones en el mundo editorial
“Antes de que empecemos, me gustaría recordar a Andresito, que murió por culpa del virus”. Con estas palabras arrancó un sonoro aplauso Andrés Vázquez de Sola en el Ateneo Republicano de Algeciras, en la inauguración de su última exposición, el lunes 21 de noviembre. El escritor, periodista, dibujante y pintor recordaba así a Andrés Castillo
Es una tarea controvertida la de realizar la reseña de una obra escrita por alguien con quien compartes la vida, la persona a la que amas y a la vez admiras —más que a ninguna otra— al tiempo que, por mor de esa vida compartida a todas horas, eres quizás la más ferviente crítica tanto
Cuenta José Saramago que su abuelo, sabiéndose en trance de muerte, salió al huerto y abrazo uno a uno a los árboles despidiéndose de ellos. Este es José, el de Azinhaga, el que habló de su abuelo y de las gentes de Portugal con el desprendimiento del que se sabe gente y no se dedica
Un día Felipe Alcaraz le dijo a Andrés Vázquez de Sola: “Si me necesitas, silba”. Otro día Andrés silbó: “Etopeyame unas semblazas”, le dijo. Felipe aceptó el envite: “Va por usted maestro”. Y así, mano a mano, entre amigos y camaradas, estos dos comunistas genios del pincel y la palabra inteligente, fueron dando vida al
Vázquez de Sola (Cádiz, 1927) es un reconocido artista en el arte de la provocación consciente. Próximamente, se presentará la exposición “Lorca y sus amigos”, cuyo título es ya un avance, en cuanto al tono y al espíritu que su pincel ha impregnado en las obras que la integran, revelando su interés por profundizar en