Este año se ha caracterizado en primer lugar por los avances populares en América Latina, de esta manera este territorio que hasta hace muy poco los EE.UU. consideraban de su propiedad, imponiendo y quitando gobiernos según les interesaban a sus intereses.
Por eso nos felicitamos de forma especial por unos éxitos que nos demuestran que los pueblos de Bolivia, junto a los de Venezuela, Uruguay, Brasil, Ecuador y otros muchos se están uniendo al cubano en la defensa de su dignidad y del derecho a ser los protagonistas de su futuro.
Cuando los EE.UU. creían que el Plan Colombia y el ALCA les permitiría el completo dominio del continente ahora, se encuentran con iniciativas como el ALBA o Telesur que demuestran que la solidaridad de los pueblos puede frenar e incluso derrotar al imperialismo.
También en este año ha sido importante comprobar que la situación en Cuba es de total normalidad, las instituciones funcionan, el Partido Comunista de Cuba sigue en su papel y la gente en la calle mantiene su vida diaria con total normalidad. De esta manera la solidez de la Revolución Cubana, representada por las instituciones cubanas y por las jóvenes generaciones, plenamente integradas en la dirección del país, es la máxima garantía del mantenimiento de los logros que ha obtenido el pueblo cubano en estos 47 años bajo la dirección de Fidel Castro, logros que sitúan a Cuba en condiciones de dar lecciones a países mucho mas desarrollados en materias de sanidad, educación, desarrollo cultural, etc.
Es este mismo sentido queremos resaltar que este año hemos conmemorado con fuerza el 40 aniversario del asesinato de Ernesto Che Guevara por los sicarios del imperialismo, conmoración que ha estado ligada con muestras de solidaridad con el pueblo cubano, y con el Partido Comunista de Cuba, empezando por nuestra satisfacción por la recuperación del compañero Fidel Castro y por el convencimiento de que en estos momentos desde Latinoamérica se reconoce que sin el ejemplo, sin el heroísmo del pueblo cubano y sin la determinación del compañero Fidel Castro de mantener firme el proceso revolucionario en los momentos más difíciles difícilmente se podría haber alcanzado la situación actual.
En relación con la situación de Iraq destacamos que la administración Bush está cada vez mas decidida a una huida hacia delante, lo que puede significar incluso el envío de mas tropas, de manera que una operación que habían calculado como una Guerra rápida, de liberación, se ha convertido en una encerrona para sus tropas.
En estos momentos no existe más perspectiva de futuro que un gran acuerdo de todos los países de la zona, empezando por Siria e Irán, tal y como se ha reconocido por algún informe de los propios EE.UU., de manera que se reorganice la zona desde el respeto a la independencia de cada país, incluido por supuesto un Estado Palestino.
En este año también seguimos asistiendo a una situación en Oriente Próximo marcada por las amenazas lanzadas por los Gobiernos de EE.UU. e Israel hacia Siria e Irán y otros países de la región. Estas amenazas revelan que la fuerza agresiva y expansiva verdadera en la región es Israel con el apoyo de los EE.UU., que anima y fomenta la agresividad israelí.
En el mismo sentido tenemos que rechazar la hipocresía demostrada por los líderes G8 y advertimos de los grandes peligros para una extensión general de la crisis en el Oriente Medio, los bombardeos contra Líbano, la ofensiva feroz en la franja de Gaza, el secuestro de figuras políticas palestinas, la tentativa de eliminar la Autoridad Nacional Palestina, de destruir la infraestructura y de hundir a la sociedad Palestina en un estado del caos, constituyen un nuevo paso para la aplicación de la política de los EE.UU. y de la OTAN para controlar el Medio Oriente y sus recursos naturales, política que se dirige contra los derechos legítimos de los pueblos, de la resistencia popular, y de las fuerzas amantes de la paz.
El gobierno israelí, la única potencia atómica militar en la región, no hace caso de resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, viola acuerdos con la Organización de Liberación Palestina, mina los acuerdos con las organizaciones palestinas respecto a la creación de un estado palestino independiente junto a Israel.
En relación con la situación del Sahara Occidental tenemos que denunciar que el conflicto sigue estancado, pero asistiendo a un cínico recorte en la ayuda humanitaria que está generando una situación difícil en los territorios de la RADS, y con un bloqueo de las soluciones que si no ha provocado ya una vuelta al conflicto bélico es por la responsabilidad del POLISARIO y por la serenidad de un pueblo que está agotando todas las posibilidades de negociación antes de volver a las armas, pero no se le puede pedir a un Pueblo tan digno como el Saharaui que contemple su propia destrucción por hambre sin rebelarse.
Para los comunistas españoles antes de hablar de las NN.UU. es necesario resaltar en primer lugar el triste papel de España, cuya responsabilidad como país colonizador debía ser otra muy diferente, pero en el PSOE han primado sobre todos los intereses en Marruecos de altos dirigentes del PSOE y nos encontramos que en estos momentos la postura española en las NN.UU. es realmente vergonzosa.
Desde el PCE debemos reactivar la movilización para exigir que el gobierno de España cumpla sus obligaciones y para empezar a denunciar los tratados de Madrid por los que el franquismo regalaba, en contra de toda legalidad internacional, el Sahara Occidental a Marruecos.
También vamos a promover una iniciativa institucional para que todos los Ayuntamientos donde este representada IU debatan una moción que muestre la solidaridad activa del pueblo español con la autodeterminación del Sahara Occidental
Por último, en el análisis de la situación internacional a finales del año 2007, tenemos que señalar la necesidad de plantearnos la situación que vive la mayor parte del continente africano, un verdadero «agujero negro», una verdadera vergüenza para la humanidad, sobre todo para un primer mundo que contempla África exclusivamente como un problema de inmigración que viene a turbarle su tranquilad, escondiendo la realidad de un continente devastado por las guerras llevadas a cabo con las armas que le venden los países desarrollados, el hambre, las enfermedades, la desarticulación territorial y social y, sobre todo, la falta de perspectivas de futuro que hace que lo mas activo de las nuevas generaciones huya en busca de alguna posibilidad de supervivencia.
La realidad es que se está propiciando un nuevo colonialismo, de manera que los países desarrollados, por una parte tratan de apoderarse de los recursos naturales mediante las multinacionales, y por otra expulsan a la población autóctona que mantiene en la miseria, para disponer de un ejército de reserva de mano de obra barata para el mundo desarrollado.
Desde esta autocrítica tenemos que comprometernos a mantener encuentros con la izquierda africana para ayudarla solidariamente a que se reactive la lucha social y ofrezca perspectivas de futuro a unos pueblos al borde del exterminio.
*Responsable
Política Internacional PCE






