Las movilizaciones del 15 de mayo y las realizadas posteriormente han puestos de manifiesto, entre otras cosas, el potencial que tiene la sociedad cuando se pone en marcha defendiendo y reivindicando derechos. Lo excepcional es que éstas no las han convocado los sindicatos de clase, la prueba de ello es la masiva asistencia a la del 19 de junio contra el denominado Pacto del Euro convocada por el movimiento del 15 M.

En otras ciudades de Europa también se están realizando movilizaciones contra los recortes que impone la «dictadura del capital» o, como la hemos venido llamando, el neoliberalismo. Las más importantes son las que están organizando en Grecia contra las medidas impuestas por la UE y el FMI para concederles el segundo rescate-atraco que endeudará al país heleno durante décadas, al igual que Portugal o Irlanda, y que abre la vía para que en otros países se haga lo mismo, sin ningún tipo de oposición por parte de los gobiernos de los partidos conservadores y socialdemócratas.

En Mundo Obrero hemos denunciado que lo que pretenden es aplicar la misma medicina que durante casi un siglo han impuesto en América Latina, con el resultado que ya conocemos: cuando los pueblos se han quitado de encima a los déspotas y corruptos que la aplicaban, su nivel de vida y desarrollo ha mejorado. Los modelos no son exportables, pero sí podemos aprender de esas experiencias en muchos sentidos.

Los gobiernos no hacen caso a las protestas de los pueblos, no son sensibles a las demandas de los ciudadanos, es por ello que cuando esto sucede no queda otro camino que ocupar la calle. Animamos a hacerlo para combatir la sordera de gobiernos y parlamentos, puesto que frente a esta actitud no cabe otra opción que gritar más fuerte y ese grito es llenar las calles de ciudadanos indignados, también cabreados, desesperados y solidarios, reivindicando ese otro mundo posible que antes y ahora nace en los foros sociales. Esta es una nueva lucha y en parte la continuidad de las comenzada por los pueblos ocupados, por los pueblos indígenas, por las poblaciones de una región exprimida como ha sido América del Sur.

Los medios de comunicación nos están vendiendo una imagen incompleta de la realidad actual, la que a ellos les interesa para seguir con la cuenta de resultados, pues no olvidemos que éstos están participados por grandes corporaciones económicas. Es por ello que estamos llamados a realizar una labor de propaganda, de información, de extensión del mensaje alternativo, de cambiar la actual concepción social, de ampliar la base social de la izquierda alternativa y transformadora. El PCE e IU han creado propuestas útiles para ello: desde el PCE la Alternativa Social Anticapitalista, y desde IU La Convocatoria Social para la elaboración de un programa alternativo elaborado con la sociedad. El trabajo en los próximos meses es en la calle por tanto. Las sedes hoy son espacios de encuentro y de organización de este trabajo, hay que poner en valor IU y el PCE, ser y militar en ellos.

Somos parte de los movimientos que hoy nos llaman a movilizarnos. No en vano desde el PCE, IU y Mundo Obrero venimos llamando a la rebeldía y a mostrarla no sólo en las conversaciones de los bares sino con nuestra presencia en las calles. Hay razones. La crisis y sus consecuencias no son un fenómeno meteorológico inevitable que sucede cada cierto tiempo, es el resultado de las políticas de la banca y los poderes económicos con su afán de ganar mucho y rápido destruyendo la naturaleza, la sociedad y los logros conseguidos por generaciones frente a los mismos que ahora dirigen este capitalismo caníbal, pues muchos apellidos se repiten.

Frente a esta situación, llamamos a la movilización contra los recortes, las políticas de la dictadura del mercado, la corrupción, el despotismo, la derecha y las políticas de derechas, contra la cúpula de la iglesia cómplice del capitalismo actual y a favor de las políticas sociales, el reparto de la riqueza, la defensa de la Pachamama y la democracia radical. Llamamos a la movilización para construir desde abajo la alternativa al sistema bipartidista.

Ginés Fernández Gonzalez,
Director de Mundo Obrero
http://elblogdexenxo.blogspot.com