Hace algunos días el diario El Mundo publicaba un reportaje acerca de la situación que viven los exiliados cubanos que llegaron a España entre 2010 y 2011 por medio de un acuerdo entre el entonces Gobierno del Presidente Rodríguez Zapatero y el Gobierno de la isla. Según la información que se ofrece por este medio los beneficiados por el acuerdo viven circunstancias muy difíciles, que por otra parte, son las mismas que sufren millones de trabajadores parados en el mundo capitalista.

El acuerdo que suscribió el gobierno español no solo le comprometía a acoger a los llamados disidentes, sino que además lo hizo en condiciones que podríamos calificar de privilegiadas si las comparamos con las de muchos otros extranjeros que llegan a nuestras tierras en busca de trabajo o solicitando asilo político. En este caso el gobierno hizo una notable excepción y se comprometió a prestar a los 115 excarcelados cubanos y sus 647 familiares un plan de ayuda por un año y medio consistente en 700 € para el pago de alquileres de vivienda, 180 € para la manutención por persona, abono de transporte y asistencia médica. Sin embargo este plan de apoyo se ha acabado para la mayoría de las personas que se acogieron al mismo y su situación empeora día tras día.

Los presos cubanos, que se mostraban indignados por el trato recibido, han pasado en su mayoría a engordar las filas del ejército de parados que el capitalismo genera en Europa y muy especialmente en el Reino de España. Muchos de ellos se encuentran al borde de la mendicidad y su situación es desesperada. De hecho, hace unos días un miembro de este colectivo se suicidó en Las Palmas de Gran Canaria. Es imposible saber los verdaderos motivos que llevaron al suicidio a esta persona, pero es de suponer que la desesperada situación en la que se encontraba le condujo a ese final fatal.

El presidente de la autodenominada Asociación de Presos Políticos Orlando Fundora asegura en declaraciones a El Mundo que su colectivo quiere marcharse en bloque a Estados Unidos, donde confiesa, esperan encontrar trabajo y más ayudas. Por su parte, su mujer decía literalmente: «Si hubiera sabido que esto es así, me hubiese quedado en Cuba aguantando la soberbia».

Seguramente no esperaban cuando llegaron a una Europa capitalista que les acogía como a héroes, que en la próspera y civilizada “madre patria” te pueden quitar la comida, el trabajo, la vivienda y la dignidad siempre que no tengas dinero. Da igual si eres héroe o villano, el capital no paga a traidores.

Los expresos cubanos parecen pasar de la contrarrevolución cubana a la disidencia española y anuncian movilizaciones si el Gobierno Español no ofrece una solución a su situación. El pasado martes 10 de abril se concentraban en la madrileña y simbólica Puerta del Sol, y amenazan con organizar un campamento reivindicativo en los próximos días si no responden a sus demandas.