“Cinco Ojos”, coalición internacional de espionaje

A pesar de todo somos una gran familia… de espías

·

·

La Agencia Nacional de Seguridad (ANS) pinchó el teléfono personal de Angela Merkel durante años, evidentemente no con excusas antiterroristas. Lo que le interesa a Estados Unidos de su aliada Alemania es su política exterior, cuestiones económicas y financieras e información sobre la exportación de armas y nuevas tecnologías militares. Como respuesta, la canciller alemana expresó: “El espionaje entre amigos y aliados no es aceptable en absoluto”, algo que algunos medios han llamado “fingir enfado”. Dicen que Merkel se enteró de este espionaje por la prensa, en lugar de por sus servicios de inteligencia, y de que en un día corriente, sólo en Alemania, la NSA controla 20 millones de conversaciones telefónicas y 13 millones de comunicaciones por internet.

El Presidente francés Hollande también se enteró por Le Monde, que en su país fueron interceptadas 70 millones de llamadas en un mes. En Italia, según L´Expreso fueron 46 millones de llamadas. Y en España espiaron 60 millones en sólo un mes, del 10 de diciembre de 2012 al 8 de enero de 2013, con registro de números de teléfono, localización y duración de las llamadas. Según las revelaciones de Snowdan, la NSA también accedió a través de metadatos a información personal de los usuarios mediante el navegador de internet, el correo electrónico y las redes sociales como Twitter y Facebook.

En el caso de la Unión Europea el interés de Estados Unidos se centra en la política exterior, el comercio internacional, la estabilidad económica, las nuevas tecnologías, la seguridad energética y la alimentación. Pero si antes se espiaban entre gobiernos, ahora espían a todos: líderes mundiales, empresas, funcionarios y millones de ciudadanos en todo el mundo.

Los afectado, una vez más, han mostrado su enfado moderado. Una misión con 9 europarlamentarios fue a Washington a “recabar información” sobre el “presunto espionaje”. La eurodiputada del PP Jiménez Becerril, fue una de ellas. En una entrevista publicada a su vuelta dijo que en su encuentro con los estadounidenses les “trasladaron su preocupación” y añade “no nos han aclarado todas nuestras dudas, pero percibimos espíritu de colaboración. No he tenido sensación de prepotencia ni de que nos intentaran ningunear (…) Han dicho que van a revisar su política de escuchas”. Todo esto después de que, en palabras del eurodiputado de IU, Willy Meyer “Estados Unidos ha realizado la mayor operación criminal de espionaje desde la II Guerra Mundial”. Meyer pidió, entre otras cosas, paralizar el Acuerdo de Libre Comercio transatlántico y que el Parlamento Europeo exigiera una investigación de los hechos hasta depurar hasta la última responsabilidad”.

La vicepresidenta del Partido de la Izquierda Europea (PIE), Maite Mola, también demandó que “Europa se pronuncie con una sola y enérgica voz para pedir responsabilidades a los Estados Unidos por el espionaje realizado a millones de ciudadanos europeos y a sus jefes de Estados y presidentes. También es hora de que se revisen los acuerdos comerciales, policiales y militares, incluida la OTAN, con un país que ha espiado a 35 líderes mundiales”. En un comunicado cuestionaba qué era lo que se escondía detrás de débil respuesta de Merkel y si habría algo de verdad en las especulaciones de la prensa alemana sobre que Berlín podría aprovechar la situación para intentar sumarse a la coalición internacional de espionaje conocida como “Cinco Ojos”, creada en la guerra fría con la finalidad de espiar al enemigo comunista y en la que Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Austria y Nueva Zelanda, se dividen el mundo en sectores de blanco de inteligencia y comparten sus resultados. Su objetivo es el dominio y la supremacía económica sobre otros países. Espían sobre la competencia económica e industrial, la minería y los recursos naturales, entre otras cosas. Se supone que tienen a su alcance el 90% de las comunicaciones mundiales en Internet”. Otras fuentes francesas especulan con que al país galo también le gustaría sumarse al club de los “Cinco Ojos”.

Pero resulta que no es Estados Unidos el único que espía en Alemania. El Reino Unido, otro de esos “Cinco Ojos”, parece ser que también podría estar espiando al Parlamento alemán desde un puesto de escuchas de alto secreto que tendría en su embajada en Berlín.

Ni tampoco es la NSA la única mala de la película, ésta reparte responsabilidades. Las autoridades estadounidenses aseguran que fueron los servicios de inteligencia de España, Francia e Italia los que ayudaron a espiar a la Agencia Nacional de Seguridad. Así, que como publica un diario polaco, intentando reconciliar, “todos somos una gran familia”.

Cuenta James Petras, que el crecimiento geométrico de espías, presupuestos policiales secretos y la vasta intromisión en las comunicaciones de los ciudadanos coincide con las guerras globales. También que la decisión de militarizar la política global de Estados Unidos requiere de una redistribución radical del presupuesto, del recorte del gasto social a favor del crecimiento del imperio. Y añade que el potencial de resistencia social que en Estados Unidos supuso “Ocupar Wall Street fue una alarma para el Estado y condujo a una escalada de las medidas tomadas por el estado policial (como pasa en España y otros países). Petras cierra el círculo diciendo que el espionaje masivo tiene como fin identificar a los ciudadanos que se opongan a las guerras imperiales y a la destrucción del sistema de asistencia social. Se trata en definitiva de una acción preventiva: prevenir un contraataque popular.

Los drones, esos aviones sin piloto, son un arma de espionaje que también sirve para matar, como han demostrado. En época de Bush, Estados Unidos tenía una flota de 50 aviones. Hoy tiene unos 7.000 y van a aumentar la dotación en un 30%. En febrero de este año, los 28 ministros de Defensa de la OTAN decidieron adquirir drones en una nueva escala armamentística. A pesar de la crisis, 12 naciones y EEUU aportarán grandes cantidades de dinero para comprar cinco aviones espías que tendrán su base en Italia.

Con estos aviones, la CIA viola el espacio aéreo de países de América, Asia y Africa, y ha espiado y atacado con ellos en Pakistán, Yemen, Iraq, Venezuela, México, Colombia, Palestina, Somalia, Libia, Siria, Líbano y Turquía. Israel lo hace a diario en Palestina. Estos aviones vuelan a más de 6 km de altura y distinguen objetivos a 25 km de distancia. Versiones como el Predator penetran redes wi-fi e interceptan mensajes de texto y llamadas de móviles.

ETIQUETAS:

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.