El año pasado en todo el planeta se celebró a gran escala el 80.º Aniversario de la Gran Victoria en la Segunda Guerra Mundial. Este acontecimiento trascendental marcó un punto de inflexión clave en la historia de toda la humanidad, habiendo determinado el rumbo del desarrollo de la civilización para las décadas venideras. Para Rusia, la victoria conquistada por nuestros antepasados a costa de enormes sacrificios humanos, pérdidas materiales y gracias a sus hazañas heroicas, es el evento más importante de la historia nacional sin ningún parangón.
Tradicionalmente, los dirigentes de nuestro país prestan la máxima atención a la defensa de la verdad histórica sobre los acontecimientos de los años de la Gran Guerra Patria, a la lucha contra los intentos de distorsionar y falsificar la historia, así como a la difusión de información veraz respecto al aporte del pueblo soviético a la victoria de la humanidad sobre el nazismo. Fue precisamente el pueblo plurinacional de la Unión Soviética el que resultó el más afectado por las fuerzas de la Alemania hitleriana, interrumpiendo su marcha victoriosa por el continente europeo y no permitiéndoles avances posteriores. Con el fin de perpetuar la hazaña inmortal del pueblo soviético y su invaluable contribución a la victoria sobre el nazismo, el año pasado en nuestro país se estableció oficialmente una nueva fecha conmemorativa.
A partir de 2026, el 19 de abril se conmemorará el Día de Memoria de las Víctimas del Genocidio del Pueblo Soviético cometido por los nazis y sus cómplices durante la Gran Guerra Patria de 1941-1945
De acuerdo con los cambios introducidos en la ley federal «Sobre los días de gloria y las fechas conmemorativas de Rusia», a partir de 2026, el 19 de abril se conmemorará el Día de Memoria de las Víctimas del Genocidio del Pueblo Soviético cometido por los nazis y sus cómplices durante la Gran Guerra Patria de 1941-1945. La fecha no fue elegida por casualidad: fue precisamente este día en 1943, cuando se publicó el Decreto de la Presidencia del Consejo Supremo de la URSS n.º 39, en el que por primera vez se registraron oficialmente los hechos de la política deliberada y a gran escala de los nazis y sus cómplices para exterminar a la población civil en los territorios ocupados durante la Gran Guerra Patria.
En vísperas de esta fecha tan significativa para nuestro país, me gustaría referirme a la historia que precedió a su oficialización y volver a abordar unas cuestiones que para Rusia constituyen prioridades incondicionales de la política estatal en todos los ámbitos sin excepción: la preservación de la memoria histórica de la Victoria del pueblo soviético en la Gran Guerra Patria, la defensa de la verdad histórica, la promoción de los tradicionales valores espirituales y morales. Es evidente que sin una actitud reverente hacia la historia de los años de la Guerra, sin el respeto por la gran hazaña del pueblo soviético, que contribuyó de manera decisiva a la Victoria sobre la «peste marrón», sin la defensa de la verdad histórica y el respeto hacia los defensores de la Patria, el desarrollo futuro de nuestro Estado es imposible. Todo ello constituye los pilares sobre los cuales se basa la contemporánea sociedad rusa, los cimientos que garantizan el fortalecimiento de nuestra identidad nacional y civil, que aseguran la paz y la armonía interétnica e interreligiosa, y que permiten el exitoso desarrollo socioeconómico del país.
La conmemoración se centra en preservar la verdad histórica… y es la continuación lógica de los esfuerzos constantes de las autoridades rusas dirigidas contra la rehabilitación del nazismo, la distorsión de la verdad histórica, así como hacia el reconocimiento de los crímenes de los invasores fascistas alemanes durante la Gran Guerra Patria como genocidio de los pueblos de la Unión Soviética
La nueva fecha conmemorativa tiene por objeto desarrollar las disposiciones de la Constitución de la Federación de Rusia, así como la Ley Federal «Sobre la perpetuación de la memoria de las víctimas del genocidio del pueblo soviético durante la Gran Guerra Patria de 1941-1945», firmada por el Presidente de la Federación de Rusia el 21 de abril de 2025. Su celebración se centra en preservar la verdad histórica sobre los crímenes cometidos por los nazis y sus cómplices contra los ciudadanos soviéticos durante la Gran Guerra Patria en el territorio ocupado y es la continuación lógica de los esfuerzos constantes de las autoridades rusas dirigidas contra la rehabilitación del nazismo, la distorsión de la verdad histórica, así como hacia el reconocimiento de los crímenes de los invasores fascistas alemanes durante la Gran Guerra Patria como genocidio de los pueblos de la Unión Soviética.
Rusia ha promovido tales iniciativas, incluso en la arena internacional, durante muchos años. Así, en la Declaración de los ministros de Asuntos Exteriores de los Estados miembros de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) «Sobre el 75.º Aniversario de la Sentencia del Tribunal Militar Internacional de Núremberg», adoptada en Dusambé por iniciativa de Rusia el 19 de mayo de 2021, se subraya que los hechos de expulsión y exterminio de la población civil de la URSS por parte de los nazis y sus cómplices, establecidos en la Sentencia del Tribunal de Núremberg, deben considerarse como genocidio de los pueblos de la Unión Soviética. Una declaración similar se incluye en la Declaración de los jefes de Estado de los países miembros de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) con motivo del 30.º Aniversario de la Comunidad, adoptada el 15 de octubre de 2021. Ambas declaraciones son documentos oficiales de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El 16 de abril de 2025, el Consejo de la Federación aprobó la Ley Federal «Sobre la perpetuación de la memoria de las víctimas del genocidio del pueblo soviético durante la Gran Guerra Patria de 1941-1945» y adoptó un llamamiento a los parlamentos de los Estados extranjeros y a los pueblos del mundo sobre la inadmisibilidad de la falsificación de la historia de la Segunda Guerra Mundial y la rehabilitación del nazismo
En 2023, la Duma Estatal de la Asamblea Federal de la Federación de Rusia aprobó una Declaración titulada «Sobre el genocidio de los pueblos de la Unión Soviética por parte de Alemania y sus cómplices durante la Gran Guerra Patria de 1941-1945». Finalmente, el 16 de abril de 2025, el Consejo de la Federación aprobó la Ley Federal «Sobre la perpetuación de la memoria de las víctimas del genocidio del pueblo soviético durante la Gran Guerra Patria de 1941-1945» y adoptó un llamamiento a los parlamentos de los Estados extranjeros y a los pueblos del mundo sobre la inadmisibilidad de la falsificación de la historia de la Segunda Guerra Mundial y la rehabilitación del nazismo.
Para mi país es de vital importancia que la comunidad internacional reconozca como genocidio de los pueblos de la URSS los crímenes cometidos por los nazis en el territorio de la Unión Soviética durante la Gran Guerra Patria. El trabajo conjunto con nuestros socios de la CEI en los foros internacionales está subordinado a este objetivo. Los líderes de los países de la Comunidad han aprobado un mensaje dirigido a los pueblos de los Estados de la CEI y a la comunidad internacional con motivo del 80.º Aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria. Según el documento, «los hechos de expulsión y exterminio de la población civil por parte de los nazis y sus cómplices, establecidos en la Sentencia del Tribunal Militar Internacional de Núremberg, deben considerarse como genocidio de los pueblos de la Unión Soviética». Esta tesis se confirma también en la Declaración de la OTSC.
Recordamos a los héroes del Ejército Rojo, las batallas de la Gran Guerra Patria, y tampoco pasamos por alto los intentos de los rusófobos de distorsionar el pasado y difamar a los soldados soviéticos libertadores… y los intentos de revisar la historia de la Segunda Guerra Mundial
Trabajamos continuamente para que todos los hechos y pruebas del genocidio contra el pueblo soviético por parte de los nazis descubiertos por el Comité de Instrucción de Rusia y reconocidos por los tribunales rusos se den a conocer al mundo en su totalidad – en nombre de la defensa de la verdad histórica y la perpetuación de la memoria de millones de nuestros ciudadanos inocentes, víctimas del nazismo y de su ideología misántropa.
Recordamos a los héroes del Ejército Rojo, las batallas la Gran Guerra Patria, y tampoco pasamos por alto los intentos de los rusófobos de distorsionar el pasado y difamar a los soldados soviéticos libertadores. Lamentamos constatar que, en la Europa actual, el problema de la rehabilitación de la ideología nazi es bastante grave, lo que se manifiesta en la profanación de tumbas y monumentos a los soldados soviéticos, el auge de movimientos revanchistas y defensores del Tercer Reich que glorifican a los sanguinarios verdugos que exterminaron a millones de civiles europeos, y los intentos de revisar la historia de la Segunda Guerra Mundial.
Nuestros detractores se esfuerzan por minimizar el papel de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial…cínicamente, se equiparan la ocupación nazi, que se cobró decenas de millones de vidas, los crímenes de los colaboracionistas y la misión liberadora del Ejército Rojo
Por muy amargo que sea reconocerlo, vemos intentos de desacreditar a los héroes, de sembrar dudas artificiales sobre la veracidad del camino que siguieron nuestros antepasados. Nuestros detractores se esfuerzan por minimizar el papel de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial. Presentan a la URSS, si no como la principal culpable de la guerra, al menos como un agresor, junto con la Alemania nazi, y difunden tesis sobre la «responsabilidad igualitaria». Cínicamente, se equiparan la ocupación nazi, que se cobró decenas de millones de vidas, los crímenes de los colaboracionistas y la misión liberadora del Ejército Rojo.
Fueron los pueblos de la Unión Soviética los que rompieron la espalda del Tercer Reich. La URSS desempeñó un papel decisivo en la derrota del nazismo. Esta es la verdad histórica que nadie puede silenciar, calumniar ni arrebatar
Respetamos profundamente la contribución de todos los aliados a la victoria común en aquella guerra y consideramos vergonzosos los intentos de crear divisiones entre nosotros. Pero por mucho que se esfuercen los falsificadores de la historia, es imposible apagar el fuego de la verdad. Fueron los pueblos de la Unión Soviética los que rompieron la espalda del Tercer Reich. La URSS desempeñó un papel decisivo en la derrota del nazismo. Esta es la verdad histórica que nadie puede silenciar, calumniar ni arrebatar. Nuestro deber y obligación sagrados son defender y proteger esta verdad. Por eso, los esfuerzos de la diplomacia rusa seguirán dirigidos a preservar y difundir entre el público más amplio posible los datos sobre la contribución real del pueblo soviético a la victoria sobre el nazismo. Seguiremos luchando por el reconocimiento internacional del genocidio del pueblo soviético durante la Segunda Guerra Mundial.
Al mismo tiempo, abogamos por la justicia y la igualdad, por la afirmación de los altos ideales de amistad y buena vecindad, por el consenso y el respeto mutuo, por la consideración de las opiniones e intereses de todos, por la seguridad igualitaria e indivisible, ya que, en nuestra opinión, solo este enfoque permitirá garantizar el bienestar y la paz a largo plazo para todos los pueblos. Por eso tendemos la mano a todos aquellos que quieran ser buenos socios en esta lucha por el triunfo de la verdad.
Nuestra tarea consiste no solo en defender la verdad histórica sobre la guerra, sino también en consolidar en la conciencia pública una comprensión objetiva de sus lecciones para el futuro desarrollo mundial. En este sentido, consideramos que la proclamación de una fecha de memoria de las víctimas del genocidio del pueblo soviético es un paso fundamental en el proceso de defensa de la hazaña de nuestro pueblo en nombre del mantenimiento de la paz y la justicia en todo el planeta.







