Que esta Europa no sirve a los intereses de la mayoría social y que hay que refundarla, es el eje desde el cual el Partido de la Izquierda Europea trabaja su próximo Congreso, que tendrá lugar en diciembre en Berlín. La clave es dar forma a la alternativa.
Y en esa línea se expresó el Secretario General del PCE, José Luis Centella, en la reunión de presidentes del PIE celebrada el pasado viernes 1 de julio en París: “Tenemos el reto de crear una nueva Europa”… “y también diferenciar entre la Unión Europea y Europa” . El problema, explicó, es que por ahora la alternativa a la Unión Europea es floja y con lagunas”. Por eso “hay que avanzar de aquí a diciembre en un proyecto que sea creíble, accesible y comprensible para todos”.
“Hay que lanzar un mensaje de que el Partido de la Izquierda Europea se pone en marcha para plantear una alternativa en Europa” y hacer que el próximo Congreso “sea un acontecimiento para toda Europa”, insistió Centella. También abogó por la mayor implicación de los partidos en el PIE, de forma que éstos no tengan dos especialistas en Europa, sino que implique a todo el partido.
Centella refrendó la apuesta por generar un frente político y social, con todas las fuerzas progresistas, para hacer frente al fascismo. Explicó cómo la derecha está utilizando a los inmigrantes para culpabilizarles de quitar el trabajo a la gente, “una demagogia muy simplista” que les viene muy bien porque “es más fácil culpabilizar al inmigrante que señalar a la troika y al Banco Central Europeo de lo que está pasando, ya que éstos están más lejos y no tienen cara”.
Además de las aportaciones al debate de la refundación de Europa que se abordará en el Congreso, José Luis Centella realizó un análisis de los resultados electorales en España, unos resultados que aunque defraudaron las altas expectativas generadas y la valoración de la encuestas, han permitido conseguir una gran fuerza a la izquierda del Partido Socialista que con un 20% de votos, tiene 71 diputados en el Parlamento.
Uno de los factores que más pesaron en los resultados fue la campaña del miedo tras la confirmación del Brexit. Contó a sus pares cómo la mañana siguiente al resultado del Reino Unido, entre las 8 y las 12 de la mañana había 10 millones de personas viendo en la televisión y escuchando en la radio la caída de la bolsa, los discursos catastrofistas de todos los presidentes europeos… y la gente pensaba que sus hijos tendrían que regresar del Reino Unido y que no volverían turistas británicos a España. Todo esto fue el último día de la campaña electoral, dos días antes de las elecciones.
El dirigente español explicó que aunque se manifestó el respeto por la decisión de los votantes británicos, la utilización del resultado afectó negativamente a Unidos Podemos. Por eso, insistió, hace falta avanzar cuanto antes en un proyecto alternativo de Europa.







