Elecciones en Euskadi

Construir la alternativa de izquierdas frente a un nuevo gobierno de derechas

Los 156.000 votos y 11 parlamentarios obtenidos son el mejor resultado que la izquierda no independentista ha obtenido nunca.
Intervención de Jon Hernández en el cierre de campaña de Elkarrekin Podemos

Las elecciones en Euskadi han supuesto en términos partidarios un triunfo para el conservador PNV que con un 37% de los votos ha sido la fuerza más votada con diferencia sobre el resto de coaliciones y partidos en liza. La coalición EH BIldu (Sortu /Eusko Alkartasuna / Alternatiba) recibe el 21% de los votos mientras que la coalición Elkarrekin Podemos (Podemos /Ezker Anitza-IU / Equo) se queda en un 14%, por delante eso sí del PSE que obtiene el 11% de los votos. En último lugar el PP Vasco con un 10% cierra la lista de candidaturas que han obtenido presencia en la cámara autonómica quedándose fuera Ciudadanos.

La clave del triunfo jeltzale está en el éxito de una falsa tesis que ha sido aceptada alegremente por mucha gente, e insuficientemente contestada durante demasiado tiempo en Euskadi y en el resto del Estado por demasiados agentes, incluso en no pocas ocasiones por la izquierda: En Euskadi las cosas se han hecho mejor, se vive mejor. En Euskadi las cosas se han hecho bien.

Este es el discurso que oculta la otra Euskadi, la de la precariedad, los desahucios, el desempleo, los barrios desatendidos, las horas extras por la cara, los trabajadores sin contrato, los abusos empresariales… que queda relegada por cuatro estadísticas utilizadas para lanzar el mensaje cutre de que en Bilbao se “vive mejor” que en Murcia, y por lo tanto que «hemos hecho buena gestión».

Frente a este discurso construido en el tiempo y acentuado de manera especial durante los meses previos a la convocatoria electoral, con apoyo de diferentes resortes incluida EITB (radio tv pública vasca), apenas ha habido contestación en una campaña electoral donde nadie ha conseguido confrontar abiertamente y de manera eficaz con dicho discurso.

El PSE porque aunque se reclama a sí mismo como parte de la izquierda, es coparticipe de los gobiernos del PNV y del modelo implantado en Euskadi, y nuevamente se apresura a prestarles su apoyo de cara a esta nueva legislatura. Y EH BIldu porque su propuesta de futuro pasa por un acuerdo transversal de país con el PNV para buscar algo parecido a la vía catalana a la independencia, lo que le ha llevado a realizar una campaña electoral con la mano tendida al PNV en cuanto a la cuestión Nacional, posición que sigue manteniendo pasadas las elecciones.

Nuestra coalición obtiene menos de la mitad de los votos que obtuvo en las elecciones generales por diferentes factores que debemos analizar con calma porque no se puede despachar el asunto diciendo que en las autonómicas se vota diferente que en las generales.

En cualquier caso, los 156.000 votos y 11 parlamentarios obtenidos por la coalición son el mejor resultado que la izquierda no independentista ha obtenido nunca en elecciones autonómicas, por lo que debemos sentirnos satisfechos ante el resultado de una coalición de la que formamos parte y que nos sitúa además con dos parlamentarios de Ezker Anitza-IU después de la travesía por el desierto institucional de la anterior legislatura donde no tuvimos representación alguna.

Esa representación obtenida supone además el único cambio reseñable en el mapa político vasco. Cambio que no va a alterar el signo del gobierno del PNV, puesto que a pesar de que los jeltzales cuentan con 28 de los 75 parlamentarios, situándose lejos de la mayoría absoluta, nadie parece querer atreverse a intentar desalojarles de la lehendakaritza.

De los 75 parlamentarios que nos sentaremos en la cámara de Gasteiz, 38 se supone que nos situamos en la izquierda (18 de EH BIldu, 11 de Elkarrekin Podemos y 9 del PSE), es decir la mayoría de la cámara. Pero todos sabemos que habrá de una u otra manera un gobierno de la derecha encabezado por el PNV.

Un PSE escorado a la derecha y siempre cercano al PNV, y una EH Bildu que también mira al PNV como posible socio hacia la independencia hacen que la posibilidad planteada públicamente tras las elecciones por Ezker Anitza-IU de construir la alternativa al PNV sea vista por todos como un planteamiento molesto.

No vamos a insistir demasiado porque ningún partido al margen de Ezker Anitza-IU está por la labor, pero la realidad es que en Euskadi tenemos un parlamento con mayoría progresista, y vamos a tener nuevamente un gobierno conservador de derechas. Que cada palo aguante su vela, nosotros trabajaremos desde la oposición con contenidos políticos de izquierda, y ahí es donde nos encontrarán quienes estén dispuestos a ir construyendo la alternativa para que en Euskadi tengamos algún día un gobierno de izquierda dispuesto a cambiar las cosas al servicio de la mayoría social trabajadora. Nos encontrarán ahí, y por supuesto en la calle, en la movilización y el conflicto social.

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