Claves de la investidura de Mariano Rajoy

Rajoy elegido presidente con el apoyo de Ciudadanos y la abstención mayoritaria del grupo parlamentario del PSOE

Los acuerdos de investidura y el viraje del PSOE pueden consolidar las políticas contra la mayoría social y la clase trabajadora
Cartel de la convocatoria, bajo el lema 'Contra el golpe de la mafia, Democracia'

Mariano Rajoy ha sido investido presidente del Gobierno logrando el pasado día 29 de octubre, por la tarde, en segunda votación la confianza del Congreso al sumar 170 votos a favor frente a 111 en contra y 68 abstenciones. Los 170 apoyos proceden del PP con 134, sus socios electorales de UPN con 2 y el único diputado de Foro Asturias, a ellos hay que sumar los 32 de Ciudadanos y la diputada de Coalición Canaria, con los que firmó un acuerdo de investidura.

En contra de la investidura de Mariano Rajoy han votado los 67 diputados y diputadas de Unidos Podemos, los nueve de Esquerra, los cinco del PNV, los ocho del Partido Demócrata Catalán (antigua Convergencia), los cuatro de Comprimís, los dos de EH Bildu y el de Nueva Canarias, a todos ellos se han sumado los 15 parlamentarios y parlamentarias del PSOE que han roto la disciplina de voto impuesta por el Comité Federal del PSOE y que tenían el mandato de abstenerse. Las 68 abstenciones corresponden al resto de los diputados del PSOE.

Han hecho falta más de 300 días sin gobierno, con un gobierno en funciones, 2 citas electorales el 20D y el 26J, una crisis en el primer partido de la oposición, para volver a que Rajoy sea presidente, un proceso en el que los poderes facticos y los representantes del IBEX 35 han jugado un papel importante, ante lo que se preveía de una derrota del régimen bipartidista y la conformación de un gobierno alternativo al de sus intereses y a favor de la mayoría social. Un presidente que su mayor mérito ha sido esperar acontecimientos y hacer que su adversario, el PSOE, asuma el papel de garantizar la gobernabilidad, dar el gobierno al PP a pesar de generar una crisis interna en el PSOE.

Las primeras reacciones no se han hecho esperar desde el campo de la izquierda, el coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, considera una lástima, una desgracia para la mayoría social trabajadora que haya salido finalmente adelante la investidura como presidente del Gobierno del candidato del PP, Mariano Rajoy. Tras votar ‘NO’ a Rajoy y camino de la Puerta del Sol para saludar a los y las manifestantes que participaban convocados por la Coordinadora 25S contra la investidura, Garzón vaticinó que con un gobierno del PP de nuevo en plenas funciones se van a consolidar las políticas impuestas por la derecha en los últimos cinco años.

El coordinador federal de IU, tras escuchar la intervención del líder del PP en el Pleno del sábado 29, señaló que Mariano Rajoy había sido muy claro al indicar que no piensa dar marcha atrás a sus principales propuestas. A la vez, lamentó que, pese a esta circunstancia, el PSOE ha dado el Gobierno al PP, además de la posibilidad de chantajear con la convocatoria de elecciones generales a los partidos que le han apoyado ahora, teniéndolos así atados a sus políticas; igualmente Garzón ha tachado de radicalmente falso que aquél haya cambiado de actitud y considera que quienes lo dicen buscan justificar la rendición incondicional del PSOE y de Ciudadanos.

Alberto Garzón, días antes de la investidura vaticinó que Mariano Rajoy amenazará cada semana a sus nuevos socios del PSOE y de Ciudadanos con nuevas elecciones para que acepten sus decisiones y así no rectificar ninguna de sus medidas; tras escuchar el discurso del candidato del PP, en ese momento, criticó la “hipocresía” de Rajoy por permitirse el lujo de hablar en nombre de los servicios públicos cuando es él quien más los ha recortado. Por este y otros motivos trasladó a los periodistas su sensación de que los populares y su líder siguen instalados en un mundo que no es el que pisamos la mayoría de los españoles.

Todo indica que ésta va a ser una legislatura complicada para el PP por la situación parlamentaria, pero también para la sociedad española en la medida que los acuerdos de investidura y el viraje del PSOE pueden consolidar las políticas contra la mayoría social y la clase trabajadora. En esta situación el PCE acertó al plantear que en esta crisis de régimen y la posibilidad de la restauración del mismo, la movilización y la generación de las contradicciones del sistema mediante el conflicto es un elemento fundamental, estamos en una lucha de clases.

Para el máximo responsable de IU, Rajoy no se ha movido desde que intentó ser presidente en agosto y se ha limitado a sentarse a esperar que ocurrieran cosas, ha dicho, como las maniobras de Susana Díaz, Felipe González y la élite económica para descabezar a Pedro Sánchez y la anterior dirección del PSOE para facilitar su reelección. A la vez que avanzó en la idea de que puede haber una larga legislatura, que servirá para consolidar la gran coalición que se está construyendo entre PP, PSOE y Ciudadanos.

El papel de PSOE, en una situación complicada, demarcará el camino que su dirección le quiere imprimir, todo parece que al dictado de Felipe González, del IBEX 35 y el papel de Susana Díaz, se pondrá de lado de la minoría que acumula riqueza con el sufrimiento del pueblo.

En el pleno no hubo sorpresas, solo conocer al final quiénes del grupo parlamentario socialista votarían en contra; un total de 15 diputados y diputadas han roto la disciplina de voto y han mantenido su ‘no’ al candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, desoyendo el mandato del Comité Federal del PSOE que decidió la abstención que permite la investidura del líder de los populares. Entre quienes se han apartado del mandato del PSOE han estado los siete parlamentarios del PSC, cuyo Consell Nacional se reafirmó esta semana en el no a Rajoy, que podría llevar, según se ha plantado desde la gestora dirigida por el presidente asturiano Javier Fernández, a la revisión de las relaciones entre ambos partidos. De esta manera, los diputados que han roto la disciplina han sido siete del PSC, dos independientes y seis del PSOE.

Las manifestaciones del portavoz del PP Rafael Hernando, demuestran el carácter antidemocrático y chulesco de la derecha cavernícola que representa el PP y que deben ser tenidas en cuenta como referente del post-franquismo instalado en la filas del partido del gobierno.

La segunda votación para la investidura de Mariano Rajoy tuvo la contestación en la calle como respuesta a lo que los convocantes denominaron una investidura ilegítima, la manifestación Rodea el Congreso para protestar por la investidura de Mariano Rajoy contó con más de 150.000 personas, según los convocantes, aunque la Policía cifra el número de asistentes en 3.000 personas, una cuestión ridícula, que demuestra la manipulación que la delegación del gobierno de Madrid sigue haciendo, en beneficio de Partido Popular.

Desde los organizadores se declaró que un importante sector del pueblo trabajador ha expresado cívica y coherentemente el rechazo a la investidura ilegítima que está misma tarde se ha desarrollado en el Congreso de los Diputados y en el mismo comunicado han añadido que la movilización ha ocupado todo el recorrido solicitado para la manifestación, a partir de lo cual cifran el número de personas que han acudido a la protesta en 150.000. Destacando la madurez del movimiento popular que ha organizado la protesta contra la investidura de la mafia en «menos de una semana.

En otras ciudades de España también se han celebrado actos de protesta contra la investidura de Rajoy convocados por Las Marchas de la Dignidad y otras organizaciones.

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