Mundo Obrero: Las Marchas vuelven a Madrid 3 años después del éxito de 2014 que concentró a 2 millones de personas. ¿Qué balance hacéis de la evolución económica, política y social en estos tres años?
Mireia Herrera: Es evidente que no hay recuperación económica para la mayoría de la gente trabajadora. Vivimos una situación de excepción, en el Estado el 30% de la población está en situación de pobreza, las familias sin ningún ingreso asciende a 1,4 millones, el paro afecta a cerca de 4 millones de personas de las que solo el 60% cobra prestaciones. En Catalunya, donde yo me muevo, tenemos un 25% de la población en riesgo de pobreza. El paro afecta a 560.000 personas y más de dos tercios no cobran prestaciones. Las familias en las que no trabaja ningún miembro son ya 200.000. Tenemos 20 desahucios diarios solamente en Barcelona ciudad, mientras los alquileres se disparan. Los gobiernos afirman que se está creando empleo, pero la mayoría son contratos basura con sueldos indignos. Los inmigrantes son tratados de forma inhumana, sin regularizar, y aun peor en los CIE.
M.O.: ¿La gente hoy sigue indignada o ya se siente resignada?
M.H.: El largo ciclo electoral provocó una gran desmovilización social, ya que mucha gente que había participado en el 15M pasó a depositar sus esperanzas de cambio en las instituciones, a través de los nuevos partidos y candidaturas populares.
Sin embargo, están apareciendo signos de reanimación de inicio de un nuevo ciclo de luchas y muestran que es posible recuperar las calles y plantar cara a los gobiernos y la UE.
M.O.: La crisis nos ha dejado una mayor precarización del trabajo y en definitiva de la vida. ¿Cuáles son las reivindicaciones de las marchas a nivel laboral?
M.H.: Exigimos trabajo estable, salarios dignos y renta básica. Derogación de las reformas laborales y de pensiones desde 2010, de PP y PSOE. Un sueldo y pensiones mínimas de 1.080 euros al mes. Pensiones públicas dignas garantizadas por los Presupuestos, manteniendo las cotizaciones sociales. No al Pacto de Toledo.
M.O.: Las Marchas vuelven a Madrid y lo hacen en un mes lleno de movilizaciones y con una moción de censura contra el PP. La calle está caliente. ¿Cómo se prevén las Marchas de la Dignidad en este clima de récord de corrupción y saqueo, ataque a las pensiones?
M.H.: Queremos construir un 27 de mayo potente con las mareas pensionistas y la gente trabajadora que se enfrenta a despidos, convenios de miseria y EREs, con la que no tiene trabajo o está en lucha por un trabajo digno, con el movimiento contra los desahucios, con el movimiento feminista, los estudiantes, los movimientos en defensa de la educación y la sanidad públicas, con los compañeros inmigrantes y refugiados… Esta marcha se ha de convertir en una gran jornada que unifique la lucha social y concentre todas las fuerzas contra los gobiernos corruptos y sus amos: la UE, el FMI, los banqueros y grandes empresarios. Una jornada para salir juntos a exigir Pan, Trabajo, Techo e Igualdad.
M.O.: ¿Cómo se han trabajado estas Marchas desde los diferentes territorios?
M.H.: En todo el estado se han hecho actos de presentación en diferentes localidades para animar a la gente a participar en esta movilización. En Barcelona, hicimos una jornada el 29 de abril con un éxito de asistencia. Se han montado autocares a Madrid desde todos los puntos del estado, a fecha de hoy están previstos más de 150. Se han programado acciones de apoyo a la movilización del 27 desde todos los puntos del estado y en Cataluña también hemos hecho una campaña contra la Mafia, con imágenes de Rato, etc.
Es decir, el esfuerzo de difusión ha sido titánico, tanto por medios tradicionales como por redes sociales. Además, nos contactaron personas por diferentes vías para pedir información sobre la organización de la marcha. Por eso, tenemos la expectativa de que sean las marchas más exitosas desde el 2014.
M.O.: ¿Cuál es objetivo principal que esperan conseguir de estas Marchas del 27-M?
M.H.: Este 27 de mayo ocuparemos Madrid para echar al gobierno del PP y para iniciar un proceso de poder popular para que cambie el actual estado de las cosas a favor de los trabajadores y trabajadoras.
M.O.: Y cuando el 27-M concluya, ¿cuál será el siguiente paso del movimiento?
M.H.: Para lograr nuestros objetivos, el 27 de mayo debe ser solamente el inicio de este nuevo ciclo de movilización que está arrancando. Las Marchas de la Dignidad han de ser el espacio de confluencia de luchas como la feminista, los estibadores o los refugiados, ya que las luchas abundan pero están demasiado fragmentadas. Si golpeamos juntas, podemos conseguir cualquier cosa.







