El lunes 17 de julio tuvo lugar la sesión inaugural del Curso Verano que la FIM y el PIE llevan a cabo en el marco de los Cursos de Verano de El Escorial. En una sala llena de estudiantes y profesores, se desarrollaron dos mesas de debate que giraban en torno a la idea del socialismo y anti-imperialismo hoy.
La jornada arrancó con la conferencia de Claudio Katz, Profesor de Economía de la Universidad de Buenos Aires, uno de los pensadores más importantes de la América Latina contemporánea. El profesor Katz partió del análisis de la lucha por el socialismo dentro de la tradición de las luchas antiimperialistas en América Latina a lo largo del siglo XX, para terminar con la pregunta de si las luchas actuales en la periferia pueden ser entendidas en torno a su carácter antiimperialista y socialista.
Katz parte de la definición de lo que entiende como el momento político central de la izquierda en el siglo XX “la centralidad de la radicalidad de la lucha nacional como estrategia para llegar al socialismo”. En este sentido se pregunta sí en el siglo XXI ¿es el antiimperialismo un eje ordenador de las luchas políticas en las regiones periféricas hoy?
En opinión de Katz, hay que partir de que las viejas revoluciones en América Latina han sido sustituidas por rebeliones. Las revoluciones de México, Cuba, Bolivia, Nicaragua, han sido sustituidas por alzamientos populares como Venezuela, Argentina, Bolivia, que modificaron regímenes políticos pero sin cambios estructurales en el Estado y la economía.
Pero lo notable es que las rebeliones triunfaron, y las mismas comparten rasgos concepciones antiimperialistas. No solo fueron demandas contra los neoliberalismos locales sino contra el imperialismo: la guerra contra las privatizaciones como el agua y el gas en Bolivia, contra la banca y las bases militares de EEUU en Ecuador, en Argentina contra el FMI, al igual que Venezuela y las agendas impuestas por el Consenso de Washington. Todos tuvieron en común la batalla contra la deuda externa entendida como una lucha contra el imperialismo. De esta forma se demuestra que el antiimperialismo sigue siendo un aspecto central en las rebeliones latinoamericanas.
Al defender el carácter antiimperialista de las luchas populares de las últimas dos décadas, lleva a Kaz a hacerse lo que él entiende como la pregunta central: ¿perdura el objetivo socialista?, ¿persiste el objetivo socialista como fin de una lucha antiimperialista? A esta pregunta responde Claudio Katz “que el socialismo como proyecto anticapitalista no ha perdido sentido por una razón: con el capitalismo es imposible dar solución a los grandes problemas y grandes retos que tiene la humanidad”. Idea que permite concluir que, en el mundo contemporáneo, “la lucha contra el neoliberalismo, si quiere ser consecuente, debe ser socialista”.
Sobre este análisis, el debate continúo con la segunda mesa dedicada a la Geopolítica del imperialismo, impartida por Jaime Pastor, Profesor de Ciencias Políticas de la UNED y editor de la Revista Viento Sur.
Para el profesor Jaime Pastor, las transformaciones del imperialismo contemporáneo se pueden resumir en la internacionalización del capital, la generación de una economía global integrada y una relación entre los capitales globales y nacionales más compleja a la que se dio dentro del imperialismo clásico.
Dichas transformaciones del imperialismo de los últimos 30 años incluye una mayor integración mundial de capitales, lo que obliga a una coordinación de más capitales nacionales, lo que conlleva a un cambio en el sistema de estados dentro del imperialismo contemporáneo.
Estos cambios dentro del sistema de estados, continua Jaime Pastor, se insertan en una “serie de transformaciones de larga duración como serían la crisis eco-social y la crisis energética, combinados con los derivados de la crisis de 2008, entendidas como la crisis del modelo de acumulación neoliberal”.
Para Pastor, de la crisis de 2008 “surge un capitalismo pos-neoliberal”, incluso dónde las formalidades democráticas ceden frente a las necesidades de recomposición del centro capitalista, como fue el caso de la presión a Grecia y el “no respeto a las decisiones democráticas emanadas del pueblo, dónde el recurso del discurso del miedo adquiere un valor central”. La generalización del miedo tuvo en las últimas elecciones en Francia un efecto de consolidar a Macron y su proyecto restaurador, pero tiene ahora en Venezuela su mayor centro operaciones. Idea que permite concluir a Pastor al afirmar que “el miedo como un discurso reordenador del neoliberalismo pos crisis, lo que le otorga rasgos posdemocráticos”.
La jornada concluyó por la tarde con una mesa redonda a la que junto a los anteriores se sumó José Sarrión, Secretario de Formación de IU y Profesor de Filosofía de la UPSA. En su exposición, Sarrión hizo un repaso a las tres generaciones de las teorías marxistas del imperialismo.
La primera generación formada por Lenin, Bujarin y Rosa Luxemburgo, entre otros, centrada en caracterizar las relaciones entre el capitalismo y el imperialismo, al entender éste último como algo inevitable dentro del desarrollo capitalista, es decir, el imperialismo como una fase del capitalismo. Análisis del que se deriva una concepción política fundadora del movimiento comunista y de las fuerzas antagonistas contemporáneas.
La segunda generación ya no tiene en el colonialismo su marco de análisis central, sino que es producto del proceso de descolonización resultante de la segunda guerra mundial. A diferencia de la primera generación, los nuevos autores marxistas analizan el imperialismo desde las relaciones neo-coloniales derivadas del control económico y comercial que las ex metrópolis ejercen sonre sus antiguas metrópolis y las relaciones centro-periferia que de ellas se derivan, que tendría a Paul Baran, Paul Swezzy o Samir Amin, sus autores de referencia.
Para terminar, la tercera generación entendida como los marxistas de la globalización, como James Petas, y la concepción de la globalización como la expansión del dominio global de EEUU; o David Harvey, autor que pone el acento en los problemas de sobreacumulación y las relaciones de las dinámicas económicas globales y su impacto territorial. Sarrión termina con su repaso de los marxistas de la globalización, con una mención a los debates desatados a raíz de la publicación de Imperio de Negri y Hardt, y su intento fallido de dar por superado el imperialismo.
Las ponencias forman parte del Curso de Verano de la UCM, que la FIM y el PIE, celebran bajo el nombre de “Imperialismo: hoy y ayer. Imperialiadad, colonialidad y nuevas formas de dominación internacional”, que se desarrolla en El Escorial hasta el próximo 21 de julio.






