Paquita, amiga de sus amigas, siempre leal, comprometida hasta la médula, testaruda y cabezota como nadie, con espíritu de sacrificio y tremenda austeridad.
Esa cabeza prodigiosa con una memoria fuera de lo común, que nos recitaba a nuestras poetas en actos, reuniones y eventos del partido o del Sindicato. La sabiduría de la reflexión y el sosiego y la templanza en los planteamientos , la exposición de la síntesis de las cosas sencillas y profundas a la vez. Avanzada para su época en términos de género e igualdad.
Pero sobre todo era una persona sensible, afectuosa, dulce y muy cariñosa, que rebosaba vitalidad, con su mirada intensa y resplandeciente que sugería complicidad . Supo mantener su independencia contra viento y marea.
Todas esas cosas y muchas más era Paquita, esa clase de personas que decimos imprescindibles, su recuerdo y su memoria nos guía y es un ejemplo irrenunciable para camaradas compañeras y amigas.
Te llevaremos en nuestros corazones como ejemplo de coherencia y honestidad.
Hasta siempre Paquita un honor y orgullo haber podido conocerte, compartirte y estar a tu lado.
Te queremos







