El ilustrador y muralista Javier Parra, miembro del Comité Central del Partido Comunista de España y Secretario General del PCPV, concluyó a finales de diciembre El futuro trabajador del comunismo, un mural diseñado en 1969 por Josep Renau durante su exilio en Berlín dedicado a la clase trabajadora pero que nunca llegó a poder ejecutar. El mural, pintado sobre 15 tableros de madera, y proyectado para estar en un espacio interior, tiene un tamaño de 7 metros de altura y 4,5 metros de ancho, y ha sido realizado en Valencia durante los últimos dos años según el proyecto original del propio Josep Renau.

El 5 de febrero de 1969, durante su exilio en la RDA, Josep Renau (Valencia, 1907 – Berlín Oriental, 1982) recibe el encargo de desarrollar un mural dedicado al papel de la clase trabajadora en la era de la Revolución Científico-Técnica, que sería instalado en el vestíbulo de entrada de las Salas de Exposiciones de un complejo educativo al este de Berlín.

En abril comienza a desarrollar el trabajo y los distintos bocetos, donde representa la figura central de un trabajador como dominador de las fuerzas de la naturaleza y la energía, y como planificador y ejecutor del trabajo productivo, reflejando la clase obrera del futuro.

En junio de ese año se informa al artista que el mural no ha sido aceptado por el comisario estatal. La razón esgrimida para la no aceptación es que Renau había representado solamente una figura, en lugar de representar un grupo de personas, lo cual se consideró que no representaba al conjunto de la clase trabajadora.

Años más tarde, en 1974, las autoridades de la RDA invitaron a Renau a desarrollar un mural para el vestíbulo del Palacio de la República en Berlín. Renau vuelve a presentar el mismo proyecto que en 1969 no había podido realizarse, aunque el proyecto también se frustra.

51 años después, en 2020, Javier Parra retomó en Valencia el proyecto original a partir de una investigación teórica sobre el mural con la documentación existente y el último boceto elaborado por Renau. Y así como el 11 de enero de ese año comienzo a desarrollar el mural según las especificaciones y características originales.

Lo concluyó el 18 de diciembre de 2021 pero aún no tiene espacio donde ubicarse. El artífice de la obra, Javier Parra, considera que lo idóneo sería que el mural pudiese quedarse en la ciudad natal de Josep Renau. “Antes de valorar otras posibles opciones en primer lugar me dispongo a presentar el trabajo realizado a las instituciones públicas valencianas con el objetivo de intentar hacer posible la instalación de dicho mural en algún espacio público de la ciudad de Valencia, la ciudad del artista”.