Los datos de abril muestran el enorme calado de la reforma laboral en el combate contra la precariedad, a favor de la creación de empleo y, además, de calidad. En cuanto a los datos de creación de empleo el paro ha descendido en 86.260 personas (cayendo un 5% entre menores de 25 años) y situando la cifra de desempleo en 3.022.503 personas. Los datos de afiliación a la Seguridad Social en abril son históricos: por primera vez hay más de 20 millones de personas con empleo en España.
En solo cuatro meses el 40% del empleo temporal ha pasado a fijo, al alcanzar el récord histórico de 698.646 contratos indefinidos en el mes de abril (48,2% de la contratación), cambiando la tendencia histórica en cifras récord: de un contrato indefinido de cada diez a uno de cada dos. A día de hoy, el 77% de las personas trabajadoras ya tienen una relación laboral indefinida. El ascenso de la contratación indefinida no ha dejado de crecer, pasando de un 10% en diciembre de 2021, a un 15% de enero, 22% en marzo, un 31% en marzo y al 48% en abril.
Hay que añadir también la enorme repercusión de la contratación indefinida en el empleo juvenil: 315.138 contratos a menores de 25 años han pasado de eventuales a fijos. Si alguien alberga dudas sobre como la reforma laboral está resquebrajando la precariedad laboral, los datos son contundentes: en los meses de abril de los ejercicios anteriores a la pandemia, los contratos de menos de siete días suponía el 75,8% del total. Hoy sólo representan el 28%.
Hoy nadie discute la mejora en la calidad de empleo generada por una Reforma Laboral que algunos tildaban de “limitada”, de ser “humo” o “maquillaje”, o que era «tramposa” porque “no beneficia a los trabajadores” e iba a “destruir más empleo». El resultado lo resume Joaquín Pérez Rey, Secretario de Empleo, con estas palabras: «Los que dijeron que era humo están viendo el humo más denso y que ha propiciado el mayor cambio cultural de la historia de nuestro país en materia de estabilidad en el empleo»[1].
Nota:
1. Joaquín Pérez Rey: «La visión del Ministerio no solo va al precio del despido, sino a que no se despida». Público (publico.es)







