¿Qué hacer por Andalucía?

Nos jugamos que la ultraderecha dicte directamente las políticas de la Junta de Andalucía y ponga en peligro la propia existencia de nuestra autonomía
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Un buen remedio no es posible sin un buen análisis del problema que se afronta. Teniendo esto en mente, hagamos dos apreciaciones sobre las que asentar nuestro análisis. La primera: en los tres años y medio que ha durado el gobierno de PP y C’s, con el apoyo de Vox, se ha promocionado en Andalucía un nuevo paradigma al que, en realidad, ya el cogobierno de PSOE-C’s abrió la puerta en 2015. El paradigma neoliberal, que equipara socialmente a ricos y pobres, a burgueses y a clase trabajadora, se ha materializado en bajadas de impuestos y ventajas fiscales a las grandes fortunas, sin que las trabajadoras andaluzas perciban beneficio alguno de estas políticas. Al contrario, el estado de la sanidad, la educación y los servicios públicos ha empeorado considerablemente. La segunda apreciación: el gobierno de Moreno Bonilla ha empleado ingentes cantidades de dinero en campañas de marketing a fin de endulzar las políticas de recortes que se han ido sucediendo durante su mandato. En definitiva, el gobierno de las tres derechas ha implantado el marco económico y social previsible tras el acuerdo de gobierno.

En este tiempo, ¿qué ha hecho el Partido Comunista de Andalucía? Más allá de la acción parlamentaria que nuestras diputadas han ejercido en los tres años y medio que ha durado la legislatura, hemos sido el núcleo de las movilizaciones en favor de una sanidad pública y de calidad, en las numerosas huelgas y paros convocadas en Sevilla, en la bahía de Cádiz, Málaga, Linares, etc. Las camaradas del PCA, cuyo compromiso con el feminismo es reconocido en toda Andalucía, son la columna vertebral de las manifestaciones del 8M y el 25N. El PCA ha ejercido de altavoz de las organizaciones ecologistas andaluzas, denunciando ante la Cámara las políticas medioambientales suicidas que ha ejercido el PP. El Partido no se ha quedado atrás en la defensa de los servicios públicos en el medio rural ni en la lucha de las jornaleras andaluzas, explotadas por un modelo agrícola depredador que imposibilita la vida digna de las trabajadoras del campo. Nuestro Partido ha sido nervio vivo en la actividad social y política de Andalucía. Ha sido nuestra tarea y seguirá siendo así.

Período de elecciones; unas elecciones cocinadas a gusto del PP andaluz, pero que representan una oportunidad de oro para acabar con las políticas del gobierno de Moreno Bonilla. El PCA, que desde el inicio del proceso de confluencia ha apostado por la unidad política, participará en Por Andalucía, aportando nuestra voz, nuestro programa y a nuestras camaradas para que defiendan, en la calle y en el Parlamento, a la clase trabajadora andaluza. El proceso para llegar hasta donde estamos no ha sido fácil. Pero, ¿cuándo hemos tirado la toalla las comunistas? El desenlace merece todo el trabajo llevado a cabo y hoy, las comunistas andaluzas, podemos afirmar con orgullo que el PCA ha sido la fuerza que más ha empujado para que esto se produzca.

Hay que pisar la calle, hablar con la gente de sus necesidades para darles soluciones y hablar sobre nosotras y nuestras propuestas

¿Qué hacer ahora? Camaradas, en estas elecciones hemos de salvaguardar el compromiso militante e ir con actitud de vencedores, no de vencidos. En cada pueblo, cada barrio, cada rincón de Andalucía debe haber una militante comunista forjando la unidad del pueblo trabajador andaluz. Una unidad que se expresa en la herramienta electoral con la que concurrimos a las elecciones, Por Andalucía. Nos jugamos que la ultraderecha dicte directamente las políticas de la Junta de Andalucía y ponga en peligro la propia existencia de nuestra autonomía (la autonomía por la que el PCA luchó el 4 de diciembre de 1977).

Y para generar ilusión entre el pueblo trabajador y evitar el asalto de VOX a los despachos de la Junta debemos interiorizar una máxima que hemos de tener presente en lo sucesivo: no podemos jugar nuestro papel ejerciendo de contrarios de la extrema derecha. La presencia de VOX es, efectivamente, un peligro para nuestros intereses de clase. Pero, al menos en el plano económico, ni PP ni VOX tienen grandes diferencias. En el aspecto social, VOX abandera un ultraconservadurismo con el que la sociedad andaluza no se identifica en modo alguno. Por su parte, el PP maquilla en público lo que piensa en privado: exactamente lo mismo que VOX. Mal que nos pese, la presencia mediática de VOX, cuyo ascenso es una consecuencia lógica de la deriva kamikaze de la derecha española, ha propiciado su normalización en apenas tres años y medio gracias a la proyección que muchos medios de comunicación han brindado a los de Abascal.

Por tanto, nuestra acción política en esta campaña no debe centrarse en responder continuamente a cada barrabasada que expresen los neofranquistas. Hay que pisar la calle, hablar sobre nosotras, de nuestras propuestas y de nuestras candidatas. Hay que canalizar las propuestas feministas y ecologistas que, desde hace años, son un vector de movilización enorme en el campo de la izquierda. Tenemos que convencer a las jóvenes precarias que no perciben la posibilidad de un futuro digno en Andalucía. Hay que hablar con cada trabajadora de todos los sectores de la producción para saber cuáles son sus necesidades y ofrecer una solución a estas. Y, por supuesto, también tenemos que ser la voz del medio rural, de todas las personas que se sienten abandonadas por la administración andaluza. En esta última tarea tendrán una especial importancia las alcaldías de IU-PCA repartidas por toda Andalucía, a cuyas asambleas, concejalías y alcaldías pido que hagan un esfuerzo de implicación extra en esta campaña, también como ejercicio de cara a las elecciones municipales del año venidero.

Sin programa no hay estrategia, y viceversa. El PCA, orgulloso de haber afrontado este proceso de unidad con valentía y decisión, aportará el valor de la tradición comunista y los aspectos fundamentales de nuestro manifiesto-programa al programa común. Nuestra estrategia es de sobra conocida por la militancia añeja y nueva: informar de nuestras propuestas, convencer y ganar. El proyecto comunista andaluz nunca ha tenido vocación de minoría, sino un impulso vencedor que nos insufla fuerza, coraje y tesón en el día a día de nuestra militancia.

Precisamente, y para acabar, es a la militancia andaluza a quien dedico estas líneas. Tenemos un deber: ganar. Para lograrlo, diversas organizaciones que compartimos un programa de mínimos y un adversario común nos hemos conjurado en un frente amplio que pega el pistoletazo de salida en Andalucía. Al frente de este proyecto se encuentra Inmaculada Nieto, compañera y diputada de IU, reconocida por propias y ajenas como la diputada más valiosa, trabajadora y luchadora del Parlamento de Andalucía. Pero este proceso no lo sostiene una sola persona. Es sostenido por ti, por vosotras, por nosotras. Por todas las militantes comunistas andaluzas. Hagámoslo por Andalucía.

Secretario General del Partido Comunista de Andalucía

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