La oligarca Marta Ortega cobró 834.000 euros

Las grandes empresas se siguen forrando: Inditex marca récord de beneficios con 4.130 millones de euros

Los beneficios de Inditex salen de la explotación de las trabajadoras y los trabajadores del Grupo. Desde la fábrica en Bangladesh hasta la tienda que vende el producto en A Coruña hay toda cadena de explotación y robo de la plusvalía

 «Los clientes te lo dicen, y tienen razón, hemos subido una burrada los precios», decia sin inmutarse ayer Juan Roig, el presidente de Mercadona mientras anunciaba que había ganado un 5% más en 2022 gracias a la inflación. Así, sin despeinarse. Han intentado achacar la subida generalizada de los productos a todo lo que se les ha ocurrido e incluso a los sueldos de los trabajadores y las trabajadoras mientras las grandes empresas se han forrado como nunca antes.

Hoy es el turno de Inditex, quien acaba de anunciar que ha superado por primera vez en la historia la barrera de los 4.000 millones de euros de beneficio y lo hace tras el primer año de presidencia de la oligarca Marta Ortega, que accedió al cargo en abril del año pasado. El gigante textil obtuvo en el ejercicio fiscal 2022-2023 un resultado neto de 4.130 millones de euros, lo que supone un incremento del 27,3% sobre los 3.243 millones del ejercicio pasado.

En la parte de los ingresos, han declarado que alcanzaron los 32.569 millones de euros, un 17,5% por encima de los 27.716 millones de euros del año pasado. Solo en el cuarto trimestre del año la compañía alcanzó ventas de 9.514 millones de euros. La compañía ha destacado cómo ha sido capaz de tener bajo control la línea de costes ante el repunte de la inflación que afectó a todos los escalones de la industria textil.

Lo que no cuenta Inditex en la presentación de sus cuentas es que todos sus beneficios salen de la explotación de las trabajadoras y los trabajadores del Grupo Inditex. Desde la fábrica en Bangladesh hasta la tienda que vende el producto en A Coruña hay toda una cadena en el que participan cientos de trabajadores y trabajadoras que ven como les roban la plusvalía que generan y solo les queda un sueldo de miseria con el que a duras penas pueden sobrevivir. A esto ahora que sumarle los indencentes beneficios que genera la inflación.

Cabe recordar que este año, el grupo textil, tuvo que enfrentarse a huelgas y protestas, debido a los bajos salarios de sus tiendas en España y es que la empresa tomaba como base los convenios provinciales del sector del comercio textil. En noviembre de 2022 estos convenios solo estaban en vigor en 24 de las 52 provincias y 13 iban a vencer en 2023. El más antiguo es el de La Rioja, de 2008. Una vez más, la patronal había usado la táctica de bloquear convenios para congelar salarios. Excepto Gipuzkoa, Araba, Pontevedra, Illes Balears, Ciudad Real y Guadalajara, todas las dependientas tenían salarios que partían de una horquilla inferior al SMI de mil euros, si trabajaban a jornada completa. En la parte alta de la horquilla de tablas salariales para ayudantes de dependientas y dependientas, los convenios de Ávila, León, Murcia, Lugo, Lleida, Huelva y La Rioja ni siquiera alcanzaban al SMI.

Un autentico despropósito por parte de esta empresa que creó un malestar entre las trabajadoras de las tiendas que se materializó en la convocatoria de varias huelgas: la más conocida ha sido la de A Coruña, la más larga fue la de Gipuzkoa. Las primeras ahora cobran 1.402 euros mensuales (21.030 euros anuales), más los pluses. Las segundas, 1.407 euros, más el plus de digitalización (100 euros) y el resto de complementos.

ETIQUETAS: